El secretario de Estado Marco Rubio anunció este jueves nuevas sanciones contra GAESA, el poderoso conglomerado militar cubano, y las describió como un golpe directo a quienes se enriquecen a costa del pueblo cubano mientras este vive en la miseria.
«Es una sanción contra esta empresa que está robando al pueblo cubano para beneficiar a unos pocos», declaró Rubio, quien advirtió que las medidas impuestas el miércoles son solo el comienzo: «Vamos a hacer más, por cierto».
Rubio explicó con precisión el mecanismo de saqueo que opera GAESA (Grupo de Administración Empresarial S.A.): se trata de una empresa holding creada por generales cubanos que ha generado miles de millones de dólares en ingresos, ninguno de los cuales llega al pueblo.
«No un solo centavo beneficia al pueblo cubano. Existe el gobierno cubano, que tiene un presupuesto, y luego existe esta empresa privada que tiene más dinero que el propio gobierno», señaló el secretario de Estado.
El funcionario fue contundente al describir el destino de esos recursos: «Ni un peso de ese dinero sirve para construir una sola carretera, un solo puente, ni para darle un solo grano de arroz a un solo cubano, salvo a quienes forman parte de GAESA».
Las sanciones contra GAESA se enmarcan en la Orden Ejecutiva 14404, firmada por el presidente Donald Trump el 1 de mayo de 2026, que amplió el marco de presión sobre el régimen e introdujo sanciones secundarias contra instituciones financieras extranjeras que faciliten transacciones con entidades designadas, replicando el modelo utilizado con Irán.
Junto a GAESA, fueron sancionadas Ania Guillermina Lastres Morera, presidenta ejecutiva del conglomerado, y Moa Nickel S.A. (MNSA), empresa estatal cubana de minería de níquel clave en la generación de divisas para el régimen.
Rubio apuntó al corazón financiero del régimen al calificar a GAESA como «el corazón del sistema comunista cleptócrata de Cuba», un conglomerado que controla entre el 40% y el 70% de la economía formal de la isla y cuyos ingresos triplican el presupuesto estatal cubano.
En 2024, GAESA generó 5,563 millones de dólares en ingresos con un margen de beneficio del 38%, muy superior al de las grandes corporaciones globales, mientras acumula activos estimados entre 18,000 y 20,000 millones de dólares, parte de ellos en cuentas ocultas a través de subsidiarias en Panamá, Chipre y Liberia.
El conglomerado cobra en dólares pero paga salarios en pesos cubanos, devaluados de 24 por dólar hace seis años a más de 500 en el mercado informal, lo que ilustra el doble rasero con que opera frente al pueblo.
El régimen respondió con retórica defensiva. Díaz-Canel invocó la doctrina de la «Guerra de Todo el Pueblo» y advirtió que «ningún agresor, por poderoso que sea, encontrará rendición en Cuba», mientras el canciller Bruno Rodríguez calificó las medidas de «castigo colectivo al pueblo cubano», «ilegales y abusivas».
Estados Unidos otorgó un plazo hasta el 5 de junio para que empresas extranjeras cierren sus vínculos con GAESA, una medida que podría afectar especialmente al sector turístico y a los socios comerciales europeos y latinoamericanos del régimen.
Rubio cerró su mensaje con una advertencia que no deja margen a la ambigüedad: «Lo que estamos sancionando es una empresa que básicamente toma todo lo que genera dinero en Cuba y lo mete ilegalmente en los bolsillos de unos pocos insiders del régimen».
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