El abogado de inmigración Willy Allen III describió en una entrevista con CiberCuba cómo los litigantes están acumulando victorias judiciales progresivas en favor de cubanos portadores del formulario I-220A que buscan residencia permanente en Estados Unidos, erosionando paso a paso los argumentos del gobierno federal.
«Batalla tras otra batalla tras otra batalla. Poco a poco vamos ganando. Pero vamos a pelear hasta el momento que no hay nada más para pelear», declaró Allen, quien señaló que cada decisión judicial favorable crea nuevas inconsistencias en la posición del gobierno.
El ejemplo más reciente y concreto que citó Allen fue la victoria de la abogada Liudmila Marcelo, quien logró que un juez de la Corte de Inmigración de Orlando otorgara residencia a un cliente cubano portador del I-220A el pasado martes.
El argumento legal de Marcelo se apoyó en una admisión del propio gobierno federal en la demanda de Mark Prada ante el 11.º Circuito de Apelaciones, donde el gobierno reconoció que fue un error liberar a estas personas con I-220A en lugar de hacerlo mediante parole formal bajo la sección 212(d)(5), lo que equivale a una admisión de entrada legal.
Allen también señaló que una decisión judicial reciente en el circuito sobre el derecho a fianza de personas que entraron sin inspección genera una nueva contradicción que debilita aún más al gobierno.
«Es otra inconsistencia creada por el anuncio en el circuito que pone más huecos en los argumentos del gobierno», explicó, recordando que el argumento central del I-220A es precisamente que sus portadores sí fueron inspeccionados y admitidos, lo opuesto a quienes entraron sin inspección.
«Poco a poco estamos quitando y destruyendo el argumento del gobierno», resumió Allen.
El abogado anticipó que el gobierno apelará la decisión de Orlando, pero respondió con firmeza: «Que se apelen. Está bien.»
Allen reveló además que hay una jueza en el centro de atención East Montana, en El Paso, Texas, que también está otorgando residencias basadas en el argumento I-220A, aunque deliberadamente evitó revelar su nombre. «Voy a hacer como Luzmila y no decir los nombres de los jueces que están de nuestra parte o de nuestro lado», explicó, siguiendo la misma cautela que practica Marcelo para proteger a los jueces favorables.
«Uno jueces, dos jueces, tres jueces a nuestro lado. Otorgando residencias basado en el argumento de I-220A», proyectó Allen con optimismo.
Esta estrategia acumulativa sigue una tendencia que comenzó a tomar forma en febrero, cuando una jueza en Arizona otorgó residencia a Dayan Hernández-Medina, el primer cubano con I-220A en recibirla mientras estaba detenido por ICE. Antes, en agosto de 2025, un juez en Nueva Orleans también interpretó el I-220A como parole válido.
Sin embargo, los abogados advierten que los resultados no son automáticos. La propia Marcelo subrayó que en cuestiones de inmigración cada caso es específico y que presentar el caso ante el juez equivocado implica perder los $2,980 del trámite sin posibilidad de éxito.
El formulario I-220A afecta a más de 300,000 cubanos que lo recibieron tras entradas irregulares, principalmente por mar o frontera, procesados sin parole formal, y que históricamente han quedado excluidos de la Ley de Ajuste Cubano de 1966.
Allen, quien en la mayoría de sus casos somete un breve argumento en favor del I-220A, concluyó con una promesa: seguirán peleando los cambios migratorios «hasta el momento que no hay nada más para pelear».
Preguntas frecuentes sobre el formulario I-220A y su impacto en la residencia de cubanos en EE.UU.
CiberCuba te lo explica:
¿Qué es el formulario I-220A y cómo afecta a los cubanos en EE.UU.?
El formulario I-220A es una orden de liberación bajo supervisión emitida por ICE a migrantes que no pueden ser detenidos, pero que no han sido formalmente admitidos ni han recibido parole. Esto ha dejado a miles de cubanos en un limbo migratorio, impidiéndoles beneficiarse de la Ley de Ajuste Cubano.
¿Por qué es importante la reciente victoria en la Corte de Inmigración de Orlando para los cubanos con I-220A?
La victoria en Orlando, lograda por la abogada Liudmila Marcelo, representa un precedente favorable para los cubanos con I-220A. Esta decisión judicial consideró al I-220A como un parole válido bajo la Ley de Ajuste Cubano, lo que podría abrir la puerta a que más cubanos logren la residencia permanente.
¿Qué desafíos legales enfrentan los portadores del I-220A para obtener la residencia en EE.UU.?
Los portadores del I-220A enfrentan desafíos significativos, ya que el gobierno federal ha mantenido que el I-220A no equivale a parole. Esto crea una barrera para ajustar su estatus bajo la Ley de Ajuste Cubano. Sin embargo, decisiones judiciales recientes están generando inconsistencias en la postura del gobierno, ofreciendo nuevas oportunidades legales.
¿Qué pasos se están tomando para cambiar la situación legal de los cubanos con I-220A?
Abogados como Willy Allen y Liudmila Marcelo están acumulando victorias judiciales para erosionar los argumentos del gobierno federal. Están utilizando la admisión de errores gubernamentales en la liberación de estos cubanos con I-220A como base para sus argumentos legales. Además, se están presentando apelaciones y buscando que los tribunales reconozcan el I-220A como equivalente a un parole.
¿Qué significa para los cubanos con I-220A un fallo favorable en las cortes de apelación?
Un fallo favorable podría abrir una vía legal para que el I-220A sea tratado como un parole, permitiendo a los cubanos ajustar su estatus bajo la Ley de Ajuste Cubano. Esto podría beneficiar a miles de cubanos en un limbo migratorio, proporcionando un camino más claro hacia la residencia permanente.
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