Vladimir Putin presidió este sábado en la Plaza Roja de Moscú el desfile del Día de la Victoria más reducido en casi dos décadas, conmemorando el 81 aniversario de la victoria soviética sobre la Alemania nazi con una ceremonia que duró apenas 45 minutos y que, por primera vez desde 2007, no incluyó tanques, misiles ni ningún vehículo militar.
Las autoridades rusas justificaron el recorte por la «situación operativa actual» y la amenaza de ataques ucranianos con drones. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó que se adoptaron «medidas de seguridad adicionales», pero los analistas leen el formato empobrecido como un reflejo del desgaste que la guerra en Ucrania ha impuesto sobre el régimen de Putin.
El desfile se limitó al paso de tropas a pie y un sobrevuelo de seis aviones de combate Sukhoi Su-25, muy lejos de las exhibiciones de años anteriores que incluían misiles balísticos intercontinentales con cabezas nucleares.
La televisión estatal rusa emitió el acto en diferido, no en directo, para evitar, según trascendió, «una humillación ante los rusos en caso de posibles imprevistos».
Al menos 26 regiones de Rusia cancelaron sus propios desfiles, especialmente las provincias cercanas al frente de batalla, y decenas más los realizaron en formato reducido sin vehículos.
Moscú también impuso restricciones al acceso a internet móvil y a los servicios de mensajería de texto en la capital durante el evento, una medida que se suma al endurecimiento sistemático de la censura en línea que el Kremlin ha intensificado desde el inicio de la guerra.
En su discurso ante los participantes, Putin aseguró que sus soldados combaten en Ucrania contra una «fuerza agresiva, armada y apoyada por el conjunto del bloque de la OTAN», y proclamó: «La victoria siempre ha sido y será nuestra. La clave del éxito es nuestra fuerza moral, nuestro coraje y valentía, nuestra unidad y la capacidad de soportar cualquier cosa y superar cualquier desafío».
Tras el discurso se proyectaron imágenes propagandísticas sobre los supuestos «logros» del Ejército ruso en Ucrania.
Entre los que desfilaron figuraron soldados norcoreanos, en su primera participación histórica en el Día de la Victoria, reconocidos por el locutor oficial como quienes contribuyeron «a derrotar a los invasores neonazis en la región de Kursk».
La participación internacional fue notablemente inferior a la del 80 aniversario de 2025, cuando asistieron el presidente chino Xi Jinping, el brasileño Lula da Silva y el dictador venezolano Nicolás Maduro. Este año acudieron el rey de Malasia, los presidentes de Laos, Kazajistán, Uzbekistán y Bielorrusia, y el primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico.
El acto se desarrolló bajo la sombra de una tregua de tres días negociada por Donald Trump, quien la describió como «el principio del fin de una guerra muy larga, sangrienta y duramente librada». Sin embargo, los anteriores acuerdos de alto el fuego —incluyendo una tregua unilateral rusa por Pascua Ortodoxa en abril de 2026— no se habían respetado, y ambas partes se acusaron mutuamente de violaciones.
El presidente ucraniano Volodímir Zelenski firmó un decreto en tono burlón que «autorizaba a Rusia a celebrar el Día de la Victoria» y declaraba la Plaza Roja «temporalmente cerrada a los ataques ucranianos». Peskov calificó el gesto de «broma estúpida» y respondió: «No necesitamos el permiso de nadie para sentirnos orgullosos del Día de la Victoria».
En paralelo, la dictadura cubana no perdió la oportunidad de sumarse a la conmemoración: Díaz-Canel envió un «agradecido abrazo» a Putin con motivo del Día de la Victoria, mientras que el día anterior la Embajada rusa en La Habana organizó la marcha del «Regimiento Inmortal» por la Quinta Avenida, encabezada por el embajador Víktor Koronelli.
El desfile de este año es el más reducido desde 2007 y contrasta con el de 2025, que contó con más de 11,000 militares y 200 vehículos. Según informes de inteligencia europea recogidos por el Financial Times y la CNN, Putin pasa largos periodos en búnkeres subterráneos en la región de Krasnodar, y hasta finales de abril solo había realizado dos apariciones públicas presenciales en todo 2026, frente a al menos 17 en el mismo periodo de 2025.
Preguntas frecuentes sobre el desfile del Día de la Victoria en Rusia y sus implicaciones
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué fue reducido el desfile del Día de la Victoria en Rusia en 2026?
El desfile fue reducido debido a la "situación operativa actual" y la amenaza de ataques ucranianos con drones. Las autoridades rusas justificaron la ausencia de tanques y misiles, lo que se interpreta como un reflejo del desgaste que la guerra en Ucrania ha impuesto sobre el régimen de Putin.
¿Cómo ha influido la guerra en Ucrania en la celebración del Día de la Victoria en Rusia?
La guerra en Ucrania ha forzado una reducción en la magnitud del desfile, limitándolo al paso de tropas a pie y un sobrevuelo de aviones, sin la tradicional exhibición de vehículos militares pesados. Esto se debe, en parte, al desgaste militar y a la amenaza de ataques que enfrenta Rusia en el conflicto.
¿Qué medidas de seguridad adicionales se implementaron durante el desfile de 2026?
Se adoptaron medidas de seguridad adicionales, como restricciones al acceso a internet móvil y servicios de mensajería de texto en Moscú durante el evento. Estas medidas reflejan el endurecimiento de la censura en línea en Rusia desde el inicio de la guerra en Ucrania.
¿Cuál ha sido la postura de Cuba respecto al Día de la Victoria en Rusia?
El gobierno cubano, liderado por Miguel Díaz-Canel, envió un mensaje de felicitación a Vladimir Putin en el que expresó un "afectuoso y agradecido abrazo" en conmemoración del Día de la Victoria. Este gesto se alinea con la narrativa oficial de Moscú y refleja la estrecha relación diplomática entre ambos países.
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