La cubana Anarelys Abascal, creadora de contenido, publicó un reel titulado «Un día conmigo viviendo en Cuba» en el que documenta su rutina diaria tras haber regresado voluntariamente a la isla desde Costa Rica, y el video desató una avalancha de críticas de sus seguidores.
En el clip Abascal muestra con tono desenfadado las carencias que enfrenta a diario: una noche entera sin electricidad, calor extremo que la obligó a abanicarse con un cartón, y la incertidumbre sobre cuándo habrá corriente para lavar las sábanas.
«Vaya, ¿para qué te voy a decir que en toda la noche no tuvimos corriente? Si eso ya tú lo sabes. Y no, no es que me esté quejando», dice en el video con naturalidad.
También relata que tiene que esperar a que regrese la electricidad para poder lavar la ropa: «Y hay nada y las tengo que dejar allá atrás a ver para cuánto poner la corriente para poder lavarla».
Abascal llegó a mencionar, entre risas, que trajo consigo desde Costa Rica artículos del hogar, accesorios de baño y hasta decoración que metió en su maleta: «¿Cómo es que la gallina de los huevos vino desde Costa Rica para acá? Imagínense que ella fue la primera en montarse en el avión».
Al final del video, la creadora de contenido celebra que al menos ese día no le han cortado el agua: «La suerte es que hay agua y no me han quitado el agua, sino yo creo que me hago una cosa».
La reacción de sus seguidores fue mixta, Unos celebran que se sienta bien de regreso en la isla, junto a su familia, sin cargar con la nostalgia y la añoranza por los suyos y resaltan que cada quien debe estar donde se sienta bien.
Otros, sin embargo, arremetieron con fuertes críticas por su decisión de abandonar un país con electricidad estable, agua y tranquilidad para regresar a la isla.
«Dejar Costa Rica para volverme a Cuba es algo que jamás voy a entender», escribió uno de sus seguidores.
Otro comentario señaló el impacto en su hijo: «Hay personas que simplemente se acostumbran a vivir conformes y en la miseria, que triste. Y el cambio NO es fácil, pero nada más con vivir mejor y tener vida de calidad para tu bebé, valía la pena luchar».
Un tercer usuario fue más directo: «Lamentablemente ella tuvo la oportunidad de conocer la libertad y darle libertad a su hijo y no lo aprovechó, pobre niño tener que crecer en penurias y miserias solo porque a su madre le quedó grande el salir de su zona de confort».
También hubo quien anunció que dejará de seguirla: «Lo siento yo ni te sumo, ni te resto, pero no te quiero seguir más... no te quiero entender, no acepto esas excusas sin fundamento».
«Y pensar que te gusta esa vida, qué triste», resumió un seguidor en el comentario que mejor captura el sentimiento predominante entre quienes no logran entender por qué alguien elegiría volver.
El caso de Abascal no es aislado. En las últimas semanas, otras cubanas residentes en el exterior han anunciado su regreso definitivo a la isla, generando debates similares en redes sociales. Yaniuska López, conocida como «La Cubanita», anunció su retorno desde Angola, y Lisandra Acevedo Évora volvió desde Miami en 2025 alegando el alto costo de vida y la soledad.
Cuba atraviesa en 2026 una de sus peores crisis energéticas, con apagones que superan las 20 horas diarias en varias provincias y un déficit de generación que supera los 1,700 MW en picos nocturnos, falta de medicamentos, colapso de servicios básicos y la inflación en constante aumento, pero no parece que sean motivos suficientes para no regresar a la isla, al menos no para esta creadora de contenido.
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