El escritor y musicólogo cubano Carlos Olivares Baró, exiliado en México desde hace 40 años, pidió una intervención militar «quirúrgica» contra la estructura del poder en Cuba, comparable —según sus propias palabras— a la acción tomada contra Nicolás Maduro en Venezuela, descartando de plano cualquier posibilidad de transición pacífica negociada.
Sus declaraciones se producen un día después de que saltara la noticia de la reunión entre el director de la CIA, John Ratcliffe, y el jefe del G2 cubano, Ramón Romero Curbelo, celebrada en La Habana, hecho que Olivares califica de «sorprendente» pero del que no espera resultados concretos.
«Ellos no van a dejar el poder tras ninguna negociación. A ellos hay que quitarles el poder, hay que botarlos de ahí», afirmó el escritor nacido en Guantánamo en 1950, en una entrevista con Tania Costa.
Olivares fue directo al señalar el carácter urgente de la acción militar que necesita Cuba. «Hay que atacar eso y se acabó el asunto. Hay que hacerlo ya, ya».
El escritor insistió en distinguir entre una agresión al pueblo cubano y una dirigida a la estructura del régimen. «Sería bueno que el pueblo cubano entienda que esa posible agresión no es contra el pueblo, no es contra ellos, es contra la estructura del poder».
Reconoció el peso de su postura, pero la sostuvo sin ambigüedades. «Sería muy terrible la intervención, pero es necesaria», dijo.
En este sentido, señaló, además, que la CIA ya conoce los puntos clave de esa estructura de poder y que, por tanto, una acción quirúrgica sería factible.
Olivares describió la situación interna en Cuba como un punto de quiebre. Frente a esas manifestaciones por la falta de electricidad y combustible, el régimen responde con represión policial, algo que el escritor señaló con ironía: «No tienen petróleo pero tienen petróleo para la patrulla. Eso sí, siempre petróleo para la patrulla para reprimir».
El escritor también dirigió una crítica severa hacia la izquierda latinoamericana y, en particular, hacia la presidenta de México por su respaldo al régimen cubano: «Es totalmente, yo diría, bochornoso que la presidenta de México apoye a esa dictadura. Es bochornoso totalmente».
Rechazó igualmente las declaraciones del canciller cubano Bruno Rodríguez, quien afirmó que Cuba es «una democracia diferente». «Cuba no es democrática ni diferente ni mucho menos. No hay democracia en Cuba hace sesenta y siete años».
El debate sobre una posible intervención militar en Cuba ha cobrado fuerza en 2026 entre distintos actores. El excongresista Carlos Giménez criticó a quienes se oponen a una intervención, asegurando que «nunca han estado del lado del pueblo cubano».
La política española Rocío Monasterio pidió una «acción militar humanitaria» en la isla el 4 de mayo. El analista Sebastián Arcos no descartó una operación militar si el régimen no abandona el poder por otras vías, mientras que el candidato demócrata Robin Peguero condicionó su apoyo a circunstancias extremas como una agresión directa a Estados Unidos o una represión sangrienta.
«La gente en Cuba nunca ha sido tomada en cuenta. Nunca se ha consultado al pueblo cubano», concluyó Olivares, resumiendo en una frase su visión sobre seis décadas y media de dictadura en la isla.
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