Un aguacero de más de una hora de duración cayó este viernes en la tarde-noche sobre la ciudad de Camagüey y otras partes de la provincia, convirtiendo decenas de calles en lodazales intransitables y algunos puntos en verdaderos lagos, según un video publicado por La Hora de Cuba.
El medio independiente, a través de su autor Antonio Quintero, documentó cómo el tramo de la Avenida de los Mártires entre el policlínico Norte y la plaza de Méndez quedó completamente anegado.
También se reportó una situación similar en la esquina de San Ramón y Honda, un punto que, según el reporte, «lleva años obstruyendo la calle tras cada aguacero».
La causa directa no fue únicamente la intensidad de las lluvias, sino la combinación de alcantarillados con obstrucciones crónicas sin atender y la acumulación de basura que bloquea el drenaje urbano.
El episodio no es aislado: Camagüey arrastra un patrón recurrente de inundaciones agravadas por el deterioro de su infraestructura de drenaje.
En septiembre de 2024, el alcantarillado del barrio Saratoga colapsó tras un fuerte aguacero, repitiendo el mismo patrón que ahora vuelve a registrarse.
En septiembre de 2025, una tormenta severa dejó anegado incluso el hospital Amalia Simoni, el Centro Comercial La Caridad y barrios como La Norma y Saratoga, con vecinos denunciando tragantes tupidos y alcantarillados sin limpiar desde hace años.
En octubre de 2025, ante el inminente paso del huracán Melissa, los basureros seguían acumulados en las calles de Camagüey, con desechos orgánicos y animales muertos junto a viviendas, situación que las autoridades no habían resuelto.
El deterioro de la infraestructura urbana en Cuba es reconocido incluso por funcionarios del régimen: en enero de 2025, el ministro de Transporte admitió que el deterioro acumulado «cobra factura», atribuyéndolo a falta de recursos, combustible y equipos especializados.
Datos oficiales indican que el 75% de las carreteras y vías de circulación del país están en estado regular o malo.
La temporada lluviosa en Cuba comenzó oficialmente el primero de mayo de 2026 y se extiende hasta octubre, concentrando alrededor del 80% de las precipitaciones anuales del país.
En los primeros días de mayo, Las Tunas ya sufrió inundaciones por 62 mm de lluvia en 70 minutos, lo que anticipa que episodios como el de Camagüey se repetirán sobre una infraestructura que no ha sido reparada.
La publicación de La Hora de Cuba cierra con una pregunta que resume la indignación acumulada de los camagüeyanos: «Si las autoridades locales no pueden resolver estas eternas tupiciones que son parte de su responsabilidad, ¿por qué no renuncian?»
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