El cineasta cubano Pavel Giroud reaccionó en directo este miércoles a la noticia de los cargos penales formales presentados por el Departamento de Justicia de EEUU contra Raúl Castro por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996, mientras la rueda de prensa del fiscal general interino Todd Blanche comenzaba en la Freedom Tower, de Miami.
Giroud participaba en una entrevista con Tania Costa cuando la noticia se confirmó en tiempo real, con Reuters y varios medios internacionales dando por hecho el anuncio a partir de una filtración.
«Yo creo que la gente apela de pronto a esta cosa de la jurisprudencia internacional y este tipo de cosas de lo cual yo no sé nada porque no soy hombre de leyes. Que lo condenen por lo que sea. O sea, por sus crímenes, pero que pague por todos», declaró el director de "El Caso Padilla".
El cineasta subrayó la naturaleza civil de las aeronaves derribadas hace 30 años como elemento clave de la condena moral e internacional: «No era aviones militares, era avionetas civiles. Si tiene que pagar, que pague».
Los cargos contra Raúl Castro incluyen conspiración para asesinar a ciudadanos estadounidenses, destrucción de aeronaves y cuatro cargos de homicidio por la muerte de Armando Alejandre Jr., Carlos Costa, Mario de la Peña y Pablo Morales, los cuatro cubanoamericanos que perdieron la vida el 24 de febrero de 1996.
Junto a Castro fueron acusados otros cinco militares cubanos: Lorenzo Alberto Pérez-Pérez, Emilio José Palacio Blanco, José Fidel Gual Barzaga, Raúl Simanca Cárdenas y Luis Raúl González-Pardo Rodríguez.
Ante la pregunta de si la acusación podría tener impacto en el actual 'impasse' entre Washington y La Habana, Giroud fue cauto: «Yo tengo la misma incertidumbre que tú. Yo nunca me he atrevido a vaticinar nada respecto al futuro de Cuba».
El director descartó la intervención militar como vía de cambio si existen alternativas, aunque sin cerrarla del todo. «El juego es un juego de ajedrez político en el que yo no tengo participación alguna. Entonces yo solo quiero que la situación de Cuba cambie, que Cuba se convierta en ese otro país que la mayoría queremos, y que sea por las vías más pacíficas posibles».
Giroud también expresó su angustia personal ante la situación en la isla.«Yo estoy muy desesperado por que la situación de Cuba cambie. Por mi familia, que está allá, porque yo aquí tengo luz, comida en la nevera, y ellos no».
El régimen cubano calificó la acusación de «canalla» y Díaz-Canel la describió como una «acción política sin basamento jurídico», mientras, como era de esperar, salió en defensa de Raúl Castro.
Giroud cerró con una aspiración mínima pero cargada de significado: «Yo me conformo con que nos convirtamos en un país normal, con carencias».
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