El secretario de Estado Marco Rubio publicará este miércoles un mensaje en video en español dirigido al pueblo cubano con motivo del Día de la Independencia, en lo que constituye la primera vez que se dirige directamente a la población de la isla desde que asumió el cargo.
El video, que se difundirá por el Departamento de Estado a través de YouTube, forma parte de la campaña de presión multidimensional de la administración Trump contra el régimen de La Habana.
Acorde al reporte de Axios, medio estadounidense que obtuvo la primicia, Rubio centrará su discurso en GAESA, el conglomerado militar cubano fundado por Raúl Castro, al que atribuye activos estimados en 18,000 millones de dólares y el control del 70% de la economía de la isla, incluyendo hoteles, construcción, bancos, tiendas y el flujo de remesas desde Estados Unidos.
«La verdadera razón por la que no tienen electricidad, combustible ni comida es porque quienes controlan su país han saqueado miles de millones de dólares, pero nada se ha usado para ayudar al pueblo», afirmó Rubio en el discurso.
El secretario de Estado fue directo al señalar al verdadero poder detrás del régimen: «Cuba no está controlada por ninguna "revolución". Cuba está controlada por GAESA».
También apuntó contra la cúpula gobernante: «El único papel que juega el llamado "gobierno" es exigirles que sigan haciendo "sacrificios" y reprimir a cualquiera que se atreva a quejarse».
Rubio contrastó la miseria del cubano común —con electricidad disponible apenas dos horas al día en algunas zonas— con la riqueza de las élites que dirigen GAESA, buscando demostrar que el comunismo revolucionario es una farsa kleptócrata.
En nombre de la administración Trump, Rubio ofreció 100 millones de dólares en alimentos y medicinas para el pueblo cubano, con la condición de que su distribución sea gestionada por la Iglesia Católica u otras organizaciones caritativas de confianza, y no por el régimen. «No robados por GAESA para venderlos en una de sus tiendas», precisó.
«El presidente Trump ofrece una nueva relación entre EE. UU. y Cuba. Pero debe ser directamente con ustedes, el pueblo cubano, no con GAESA», subrayó Rubio.
El discurso se produce en una jornada cargada de simbolismo: este mismo miércoles, el Departamento de Justicia anunciará la acusación federal contra Raúl Castro por haber ordenado el derribo de dos avionetas de la organización Hermanos al Rescate el 24 de febrero de 1996, en el que murieron cuatro cubanoamericanos.
La acusación, presentada ante un gran jurado federal en Miami, es el resultado de años de presión de congresistas cubanoamericanos y tiene un alcance principalmente simbólico, dado que Castro no pisa territorio estadounidense y no existe tratado de extradición con Cuba.
Este 20 de mayo también marca el nacimiento de Cuba como república en 1902, tras la Guerra Hispano-Americana. La fecha no se celebra en la isla desde que el gobierno del dictador Fidel Castro la eliminó del calendario oficial tras la revolución de 1959.
La presión de Washington sobre La Habana se ha intensificado en las últimas semanas: el 1 de mayo, Trump firmó una orden ejecutiva imponiendo nuevas sanciones, y el 7 de mayo Rubio anunció sanciones directas contra GAESA y su presidenta, Ania Guillermina Lastres Morera.
Rubio evocó el potencial de los cubanos en el exterior para cerrar su mensaje con una promesa: «Hoy, desde los medios hasta el entretenimiento, desde el sector privado hasta la política, y desde la música hasta los deportes, los cubanos han llegado a la cima de prácticamente TODAS las industrias, en todos los países, excepto uno... Cuba».
«Esto no es imposible. Todo esto existe en las Bahamas, la República Dominicana, Jamaica e incluso a solo 90 millas, en Florida. Si tener tu propio negocio y el derecho a votar es posible alrededor de Cuba, ¿por qué no es posible para ustedes en Cuba?», concluyó.
Mensaje del Secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, al pueblo cubano
"En un día como hoy, en 1902, la bandera cubana ondeó por primera vez sobre un país independiente. Pero sé que hoy ustedes, quienes llaman a la Isla su hogar, atraviesan dificultades inimaginables.
Hoy quiero compartirles la verdad sobre el motivo de su sufrimiento y contarles lo que nosotros, en Estados Unidos, les ofrecemos para ayudarlos no solo a aliviar la crisis actual, sino también a construir un futuro mejor.
La razón por la que se ven obligados a sobrevivir hasta 22 horas al día sin electricidad no se debe a un bloqueo petrolero por parte de Estados Unidos. Como ustedes saben mejor que nadie, llevan años sufriendo apagones.
La verdadera razón por la que no tienen electricidad, combustible ni alimentos es porque quienes controlan su país han saqueado miles de millones de dólares, y nada de eso ha sido utilizado para ayudar al pueblo.
Hace 30 años, Raúl Castro fundó una empresa llamada GAESA. Esta empresa pertenece a las Fuerzas Armadas y es operada por ellas. Tiene ingresos tres veces superiores al presupuesto del gobierno cubano.
Hoy, mientras ustedes sufren, estos empresarios controlan 18 mil millones de dólares en activos y dominan el 70 % de la economía cubana.
Obtienen ganancias de hoteles, construcciones, bancos, tiendas e incluso del dinero que sus familiares les envían desde Estados Unidos. Todo pasa por sus manos.
De esas remesas retienen un porcentaje, pero nada de las ganancias de GAESA llega al pueblo cubano.
En vez de usar ese dinero para comprar petróleo, como hacen otros países del mundo, dependieron durante años del petróleo gratuito enviado por Hugo Chávez y Nicolás Maduro para quedarse con el dinero.
Pero ahora que ya no reciben ese petróleo gratis, compran combustible para sus generadores y vehículos, mientras al pueblo se le pide que siga sacrificándose.
En vez de usar el dinero para mantener y modernizar las centrales eléctricas dañadas, lo utilizan para construir más hoteles para extranjeros y enviar a sus familiares a vivir con lujos en Madrid e incluso en Estados Unidos.
Hoy, Cuba no está controlada por ninguna revolución. Cuba está controlada por GAESA: un Estado dentro del Estado que no rinde cuentas a nadie y que acapara las ganancias de sus negocios para beneficiar a una pequeña élite.
Y el único papel que desempeña el llamado gobierno es exigirles a ustedes que continúen sacrificándose y reprimir a cualquiera que se atreva a protestar.
El presidente Trump ofrece una nueva relación entre Estados Unidos y Cuba, pero debe ser directamente con ustedes, el pueblo cubano, y no con GAESA.
Primero, estamos ofreciendo 100 millones de dólares en alimentos y medicinas para ustedes, el pueblo, pero esa ayuda debe ser distribuida directamente por la Iglesia Católica u otras organizaciones caritativas de confianza, no robada por GAESA para venderla en sus tiendas.
Pero al pueblo cubano no le interesa vivir de la caridad permanente.
Ustedes quieren la oportunidad de vivir en su propio país como viven sus familiares en Estados Unidos y en otros países del mundo.
Hoy, desde los medios de comunicación hasta el entretenimiento, desde los negocios hasta la política, desde la música hasta los deportes, los cubanos han llegado a la cima de prácticamente todas las industrias en todos los países, excepto en uno: Cuba.
Hoy, en Cuba, solo quienes están cerca de la élite de GAESA o forman parte de ella pueden tener negocios rentables.
Pero el presidente Trump ofrece una nueva vía entre Estados Unidos y una nueva Cuba.
Una nueva Cuba donde ustedes, los cubanos de a pie, y no solo GAESA, puedan ser dueños de una gasolinera, una tienda de ropa o un restaurante.
Una nueva Cuba donde ustedes, y no solo GAESA, puedan abrir un banco o tener una empresa constructora.
Una nueva Cuba donde ustedes, y no solo el Partido Comunista, puedan ser dueños de una estación de televisión o de un periódico.
Una nueva Cuba donde puedan criticar a un sistema que falla sin temor a ir a prisión o verse obligados a abandonar la Isla.
Y una nueva Cuba donde tengan la oportunidad real de elegir a quienes gobiernan el país y votar para reemplazarlos si no hacen bien su trabajo.
Esto no es imposible.
Todo eso existe en Bahamas, República Dominicana, Jamaica e incluso a solo 90 millas, en Florida.
Si tener un negocio propio y el derecho al voto es posible alrededor de Cuba, ¿por qué no puede ser posible dentro de Cuba?
En Estados Unidos estamos listos para abrir un nuevo capítulo en la relación entre nuestros pueblos.
Y hoy, lo único que se interpone en el camino hacia un futuro mejor son quienes controlan su país."
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