El poeta y ensayista cubano Michael H. Miranda cuestionó este lunes abiertamente la veracidad de la cifra de 500,000 cubanos que supuestamente estarían en negociaciones de deportación entre Washington y La Habana, señalando que la información proviene de una fuente que considera poco confiable y que podría estar siendo manipulada por el régimen cubano.
La cifra fue difundida por Joe García, excongresista demócrata cubanoamericano de Florida, en el contexto de los contactos diplomáticos entre Cuba y Estados Unidos que se han intensificado en mayo de 2026. Ninguno de los dos gobiernos ha confirmado ni desmentido oficialmente esa cifra ni la existencia de un acuerdo al respecto.
«Yo creo que la noticia, como yo la recibí, es por una fuente que a mí no me resulta muy creíble, que es Joe García», declaró Miranda en entrevista con Tania Costa, en CiberCuba.
Miranda describió a García como una figura «muy controvertida» dentro del exilio cubano por sus vínculos con La Habana. «Hemos visto a Joe García viajando a La Habana, ha sido recibido por Díaz-Canel y como parte de esas delegaciones de empresarios y políticos de corte más bien de izquierda de Estados Unidos que han viajado a La Habana y han sostenido encuentros con representantes de la dictadura».
El ensayista fue directo al señalar las razones de su escepticismo: «Que Joe García diga algo así y no haya visto Joe corroborado ese dato por otra fuente me resulta sospechoso».
Miranda también planteó una pregunta que considera fundamental: «Hasta qué punto esa cifra está siendo manipulada por el régimen cubano es lo que habría también que preguntarse».
Esta cautela coincide con la advertencia que, según la conductora Tania Costa, hizo el secretario de Estado de Estados Unidos. «Ya ha dicho Marco Rubio, y se lo he dicho a la prensa, que no se fíen de ninguna información que no salga del Departamento de Estado».
Más allá de la cifra concreta, Miranda encuadró el debate en un contexto migratorio más amplio. «Estamos hablando de un momento muy complejo desde el punto de vista migratorio, no solamente para los cubanos, sino también para Estados Unidos».
El ensayista señaló que los últimos cinco, seis o siete años fueron «muy difíciles» en la frontera sur de Estados Unidos, con una participación significativa de cubanos que ingresaron por esa vía amparados en la Ley de Ajuste Cubano, un estatus que, según reconoció, introduce «un elemento obviamente a favor del exilio cubano».
Sin embargo, Miranda criticó la tendencia a analizar la migración desde una sola perspectiva. «En la migración siempre intervienen mínimo dos colectivos, que son los que reciben y los que entran. Tienden a pensar que nosotros debemos comprar siempre el discurso del que llega. Pero también hay que poner en la balanza ambas cosas».
El contexto histórico refuerza el escepticismo sobre la viabilidad de cualquier deportación masiva. Desde abril de 2023, solo se realizaba un vuelo mensual de deportación entre ambos países, con menos de mil personas repatriadas en más de año y medio.
«Yo creo que una migración organizada, ordenada, es siempre mucho más importante que una migración descontrolada», concluyó Miranda.
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