El investigador Luis Domínguez, del proyecto Represores Cubanos, describió esta semana la difícil encrucijada que enfrenta Luis Raúl González-Pardo, ex piloto de la Fuerza Aérea cubana sentenciado el jueves a siete meses de prisión por fraude migratorio en un tribunal federal de Jacksonville, Florida.
González-Pardo, de 65 años, está imputado además en Miami junto con Raúl Castro y otros cuatro militares cubanos por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate el 24 de febrero de 1996, ataque que causó la muerte de cuatro activistas cubanoamericanos cuyos cuerpos nunca fueron recuperados.
«Él está en una encrucijada. Él tiene a una hija que fue militar hasta no hace mucho... Me llegó información que ya está fuera de Cuba en las Bahamas, pilotando aviones ATR. Pero el problema es que él tiene a su esposa en Cuba. Entonces él podría ayudar a la fiscalía aquí a desbaratar todo eso. Pero tiene a alguien en Cuba», explicó Luis Domínguez en entrevista con Tania Costa, en CiberCuba.
El investigador señaló que la decisión de cooperar o no con la fiscalía estadounidense recae exclusivamente sobre el ex piloto.
«El problema es de él, no es mío. Él fue el que participó, él fue el que vino, él fue el que escondió», afirmó Domínguez, quien identificó a González-Pardo como uno de los cinco pilotos del derribo mediante transcripciones de Naciones Unidas y documentos de inteligencia.
Domínguez reveló además que mantiene contacto directo con ex compañeros del piloto que entrenaron junto a él en la Unión Soviética.
«Hasta ayer estaba hablando con ellos. Me estaban preguntando qué estaba pasando en la audiencia. Periodistas que estaban ahí, me estaban contando, y ellos me estaban pidiendo a mí la información», detalló el investigador.
Sobre su propio papel en el caso, Domínguez fue categórico: «Yo solo reporto la verdad y busco justicia. Es lo que he hecho toda mi vida y seguiré haciéndolo».
El investigador también confirmó que los cinco pilotos imputados en el caso del derribo de 1996 siguen con vida. Domínguez proporcionó datos sobre la ubicación de González-Pardo en Cuba, donde vivía en la calle 35, número 24, en el barrio Colón, Plaza de la Revolución, La Habana, en un edificio de microbrigada.
Identificó también a un segundo piloto participante en el ataque: Lorenzo Alberto Pérez Pérez, quien reside en la calle 30, número 847-C, en una avenida de La Habana, y sobre quien Domínguez ya había publicado previamente un video del edificio donde vive.
El investigador advirtió que su trabajo continuará sin importar las presiones: «Tiren piedras a quien sea, pero cuidado con tirar piedras a alguien que busca la verdad y la justicia, porque no se vale».
González-Pardo, arrestado en noviembre de 2025, es el único de los acusados en el caso del derribo que se encuentra bajo custodia estadounidense, lo que lo convierte en una pieza potencialmente decisiva para el proceso judicial que se sigue en Miami contra Raúl Castro y los demás imputados.
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