La presión de Washington acelera el repliegue de las misiones médicas cubanas en Venezuela

La salida de miles de profesionales cubanos evidencia el deterioro de una de las principales fuentes de ingresos del régimen de La Habana y profundiza la crisis sanitaria venezolana.



Médicos cubanos en Venezuela © Facebook / Brigada Médica Cubana en Venezuela
Médicos cubanos en Venezuela Foto © Facebook / Brigada Médica Cubana en Venezuela

Vídeos relacionados:

La creciente presión de Estados Unidos contra las misiones médicas cubanas en el exterior está acelerando la retirada de profesionales de la salud de Venezuela, un fenómeno que pone en evidencia el debilitamiento de uno de los pilares de la alianza entre La Habana y Caracas.

Médicos cubanos especializados en pediatría, ginecología, obstetricia, traumatología, oftalmología y otras áreas han comenzado a abandonar centros de salud de la red Barrio Adentro, el programa creado por Hugo Chávez en 2003 y que durante más de dos décadas simbolizó la estrecha cooperación entre ambas dictaduras.

La salida de estos profesionales coincide con la ofensiva de la administración del presidente Donald Trump contra las misiones médicas cubanas, que Washington considera una forma de explotación laboral utilizada por el régimen para obtener miles de millones de dólares en ingresos anuales.

Hasta finales de 2025, alrededor de 13.000 trabajadores sanitarios cubanos permanecían en Venezuela, la mayor misión médica desplegada por La Habana en el extranjero. Según Bloomberg, la reducción progresiva de este contingente representa un golpe para el sistema sanitario venezolano, afectado durante años por la emigración de médicos locales, la falta de inversiones y el deterioro de hospitales y centros asistenciales.

Durante años, las misiones médicas se convirtieron en uno de los negocios más lucrativos del régimen cubano. Los países contratantes pagaban miles de millones de dólares por los servicios de los profesionales enviados al exterior, pero los médicos solo recibían una pequeña parte de ese dinero.

El grueso de los ingresos era administrado por la Comercializadora de Servicios Médicos Cubanos S.A., entidad estatal vinculada al entramado empresarial controlado por las Fuerzas Armadas y el conglomerado GAESA.

Numerosos cooperantes denunciaron que, además de quedarse con la mayor parte de sus salarios, el Estado cubano imponía restricciones a su movilidad y controlaba estrechamente su actividad durante las misiones, elementos que han llevado a varios gobiernos y organismos internacionales a cuestionar el carácter voluntario de estos programas.

Ahora, en instalaciones como el Centro Diagnóstico Integral Salvador Allende de Caracas, ya se reportan consultas suspendidas, ausencia de especialistas y equipos médicos fuera de servicio. Pacientes que buscan atención son remitidos a otros centros que enfrentan limitaciones similares.

La crisis sanitaria se desarrolla en paralelo al acelerado desmantelamiento de la histórica relación estratégica entre Cuba y Venezuela. Durante más de dos décadas, ambos gobiernos sostuvieron un esquema de cooperación mediante el cual Caracas suministraba petróleo subsidiado a la isla a cambio de servicios profesionales, principalmente en los sectores de salud, educación y seguridad.

Según estimaciones de organismos especializados, Venezuela transfirió a Cuba decenas de miles de millones de dólares en subsidios petroleros, inversiones y asistencia financiera desde el inicio de esa alianza a comienzos de siglo. A ello se suman los miles de millones pagados por los servicios médicos y embolsados en las arcas del régimen cubano, que se apropiaba del 85% de los salarios de los profesionales.

Ahora, la reducción de los envíos energéticos y la presión diplomática estadounidense sobre los países que contratan brigadas médicas cubanas amenazan una de las principales fuentes de divisas del régimen cubano.

Ante este escenario, las autoridades de La Habana estudian fórmulas para retener a sus profesionales en el exterior. Entre las medidas analizadas figura permitir que los médicos conserven hasta el 95 % de los ingresos generados por su trabajo, frente al porcentaje significativamente menor que reciben actualmente.

Sin embargo, expertos consideran que el problema va más allá de las condiciones salariales y responde al nuevo contexto geopolítico que enfrenta Cuba, marcado por un endurecimiento de las sanciones estadounidenses y por el cuestionamiento internacional a las condiciones laborales de las misiones médicas.

Mientras tanto, las autoridades venezolanas intentan cubrir el vacío mediante la graduación acelerada de nuevos médicos comunitarios y la rehabilitación de algunas instalaciones sanitarias. No obstante, especialistas advierten que estos esfuerzos difícilmente compensarán a corto plazo la pérdida de miles de profesionales con experiencia.

La retirada de médicos cubanos constituye además otro símbolo del repliegue de la influencia de La Habana en Venezuela. Lo que durante años fue presentado como un modelo de integración política e ideológica entre ambos países enfrenta hoy una transformación acelerada bajo la presión de Washington y en medio de cambios profundos en el panorama regional.

Según Bloomberg, para millones de venezolanos que dependían de estos servicios, la consecuencia inmediata es más tangible: menos médicos disponibles, mayores tiempos de espera y mayores dificultades para acceder a atención sanitaria en un sistema que ya se encontraba al límite.

COMENTAR

Archivado en:

Redacción de CiberCuba

Equipo de periodistas comprometidos con informar sobre la actualidad cubana y temas de interés global. En CiberCuba trabajamos para ofrecer noticias veraces y análisis críticos.






¿Tienes algo que reportar?
Escribe a CiberCuba:

editores@cibercuba.com

+1 786 3965 689


Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un editor antes de su publicación.



Siguiente artículo:

No hay más noticias que mostrar, visitar Portada