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El historiador cubano Dr. Mario Juan Valdés Navia, Investigador Asociado en el National Humanities Center y Duke University, publicó este viernes un ensayo en el que sostiene que lo ocurrido en Cuba desde 1959 no fue el fracaso de una utopía comunista, sino un intento deliberado de destruir el orden republicano para instaurar una dictadura familiar.
En su texto «Diez peldaños del derrumbe (1959-1960)», publicado en el portal CubaxCuba, Valdés Navia argumenta que el régimen entronizado desde 1959 persiguió «desmontar toda la civilización republicana y su memoria histórico-cultural —excepto la herencia comunista, sobredimensionada y tergiversada— para erigir, por secula seculorum, un Estado al servicio de un grupo de poder familiar empleando las herramientas del totalitarismo y el disfraz de 'primera trinchera antimperialista de América'».
El académico, separado de universidades cubanas en 2011 por escribir críticamente sobre políticas gubernamentales y acogido desde 2023 como Scholar at Risk en Duke University, documenta diez hitos del primer bienio revolucionario que ilustran cómo «entre entusiasmo sincero y medidas populares, se fue desmontando la República civilista y construyendo un Estado despótico».
El primer hito data del 3 de enero de 1959, cuando Fidel Castro prometió en Santiago de Cuba subordinar las armas al poder civil: «Nuestras armas se inclinan respetuosas ante el poder civil en la República civilista de Cuba». Sin embargo, el presidente provisional Manuel Urrutia lo nombró de inmediato Comandante en Jefe de todas las Fuerzas Armadas. «Apenas dos minutos duró la subordinación del mando militar al civil», señala Valdés Navia.
El 2 de febrero de 1959, el Consejo de Ministros aprobó la Ley n. 44, que estableció que en ausencia de Fidel, Raúl Castro lo sustituiría como jefe de las Fuerzas Armadas, asegurando el control militar dinástico de los hermanos Castro desde los primeros días del régimen.
Cinco días después, el Gobierno Provisional Revolucionario publicó la Ley Fundamental de 1959, que de facto sustituyó la Constitución de 1940, eliminó la división de poderes, restableció la pena de muerte e introdujo la retroactividad de la ley penal y la incautación de la propiedad privada sin indemnización. El entonces primer ministro José Miró Cardona renunció al cargo al negarse a aceptar la norma, y Fidel asumió un poder omnímodo sobre los poderes legislativo y ejecutivo.
En mayo de 1959, la Primera Ley de Reforma Agraria fue aplicada por el Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA), presidido por el propio Fidel, de forma que transformó latifundios privados en superlatifundios estatales denominados «Granjas del Pueblo», en lugar de repartir la tierra entre campesinos sin tierra. Las expropiaciones asumieron métodos violentos y desataron una guerra civil que se extendió hasta 1964, con miles de víctimas y desplazados.
En julio de 1959, Fidel forzó la renuncia del presidente Urrutia acusándolo en televisión nacional y reasumió el premierato «por aclamación» en el acto del 26 de julio. «Nunca más se habló en el discurso político oficial de elecciones libres; por el contrario, cualquier recordatorio de las promesas electorales de Fidel plasmadas en documentos unitarios, desapareció o fue reprimido como manifestación 'contrarrevolucionaria'», escribe el historiador.
En 1960, el régimen suprimió la libertad de prensa, anuló el derecho a la huelga y creó las Escuelas de Instrucción Revolucionaria para imponer el marxismo-leninismo como ideología única. La sociedad civil republicana fue desmantelada y reemplazada por organizaciones oficialistas —CDR, FMC, CTC-R, AJR, UNEAC— que, según Valdés Navia, «cerraban las puertas a cualquier tipo de disidencia u oposición a las decisiones gubernamentales y actuaban como correas de transmisión de la voluntad del máximo líder a las masas».
El académico subraya además que el embargo estadounidense data de 1962, posterior a todos los hitos de desmontaje republicano que documenta, y que existe consenso en que la crisis multidimensional que vive Cuba depende más de causas internas que de factores externos.
La conclusión del ensayo conecta el pasado con el presente: «Las consecuencias económicas contribuyeron a convertir a Cuba, paulatinamente, en un país pobre, pedigüeño del mundo». Hoy, el Observatorio Cubano de Derechos Humanos reporta que la pobreza extrema alcanzó al 89% de la población en 2025, mientras la isla atraviesa su peor crisis económica en décadas, con apagones crónicos y emigración masiva sostenida.
Preguntas Frecuentes sobre el Desmantelamiento del Orden Republicano en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Qué ocurrió en Cuba tras 1959 según el Dr. Mario Juan Valdés Navia?
El Dr. Valdés Navia sostiene que desde 1959 se intentó destruir el orden republicano para instaurar una dictadura familiar. En su ensayo, describe cómo desde los primeros días del régimen, se tomaron medidas para desmantelar la estructura de la República y establecer un Estado totalitario al servicio de un grupo de poder familiar, utilizando herramientas del totalitarismo y manipulando la herencia comunista.
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¿Cuáles fueron algunos de los hitos del desmantelamiento del orden republicano en Cuba?
Entre los hitos se incluye la aprobación de la Ley n. 44 en febrero de 1959 que aseguraba el control militar de los hermanos Castro, y la publicación de la Ley Fundamental que eliminó la Constitución de 1940, restableció la pena de muerte y permitió la incautación de la propiedad privada sin indemnización. Estos actos ilustran cómo se fue desmantelando la República civilista para construir un Estado despótico.
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¿Cómo ha afectado el embargo estadounidense a la crisis en Cuba?
El ensayo de Valdés Navia subraya que el embargo estadounidense data de 1962, posterior a los hitos del desmantelamiento republicano. Se concluye que la crisis en Cuba depende más de causas internas que de factores externos, desmintiendo la narrativa oficial que culpa al embargo de todos los problemas de la isla.
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¿Cuál es la situación actual en Cuba según el Observatorio Cubano de Derechos Humanos?
Según el Observatorio Cubano de Derechos Humanos, la pobreza extrema alcanzó al 89% de la población en 2025, y el país enfrenta su peor crisis económica en décadas, caracterizada por apagones crónicos y una emigración masiva sostenida. Esto refleja las graves consecuencias económicas y sociales de las políticas del régimen.
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