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Humberto Pérez González, economista y exministro presidente de la Junta Central de Planificación (JUCEPLAN), falleció el sábado en La Habana a los 88 años, según confirmó su amigo y colega el economista Julio Carranza en sus redes sociales.
Carranza lo describió como «gran economista, una personalidad muy influyente, gran revolucionario y para mí un hermano», y lamentó que Cuba perdiera a «uno de sus hijos más prominentes».
Nacido el 6 de diciembre de 1937 en Cabaiguán, actual provincia de Sancti Spíritus, Pérez González militó desde joven en la clandestinidad con el Movimiento 26 de Julio y combatió en la Columna 8, comandada por el Che Guevara, participando en la toma de Santa Clara en diciembre de 1958, según documenta Ecured.
Tras el triunfo revolucionario se formó como economista en la Escuela Superior del Partido Comunista de la Unión Soviética en Moscú, donde se graduó en 1964, y obtuvo el doctorado en Ciencias Económicas en la Universidad de La Habana en 1984.
Su ascenso político fue meteórico: asesor de Raúl Castro en dos períodos (1972-1976 y 1985-1987), vicepresidente del Consejo de Ministros, miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba entre 1980 y 1985, y diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular desde 1976 hasta 1986.
Como ministro presidente de JUCEPLAN entre 1976 y 1985, condujo la economía cubana durante más de una década. Carranza afirmó que ese fue «el periodo de mayor orden, estabilidad y crecimiento» de la economía revolucionaria. También se le atribuye un papel central en la reorganización que el país emprendió tras el fracaso de la zafra de los Diez Millones de 1970, el proyecto voluntarista de Fidel Castro que cerró con apenas 8,5 millones de toneladas y dejó la economía en caos.
Su caída fue tan abrupta como su ascenso. En 1986, cuando Castro lanzó el proceso de «rectificación de errores y tendencias negativas», Pérez González fue convertido en el principal chivo expiatorio. Según recoge el periodista Wilfredo Cancio Isla, «lo acusaron de sovietizante y mimético, copiador de dogmas foráneos», revirtiendo las mismas políticas que el propio Castro había respaldado años antes.
Este patrón de encumbramiento y posterior defenestración es una constante del castrismo con sus propios cuadros, sacrificados cuando los resultados no responden a las expectativas del poder.
Tras su destitución ocupó cargos menores, entre ellos gerente financiero de la sucursal cubana de la firma canadiense Tri Star Caribbean entre 2008 y 2012. Hasta el final de su vida intentó aportar: hace aproximadamente cinco años, junto a otros cuatro economistas, elaboró una propuesta de reforma económica que hicieron llegar al gobierno. «Nunca recibimos respuesta, ni oportunidad de discutirla», lamentó Carranza, quien integra actualmente un grupo asesor del Gobierno cubano para las transformaciones en la economía.
Esa propuesta ignorada cobra hoy una dimensión irónica: el régimen aprobó en junio de 2026 un paquete de 176 medidas de reforma económica que apunta a desmantelar precisamente la planificación centralizada que Pérez González diseñó y por la que fue luego sacrificado.
La economía cubana enfrenta la crisis más profunda de las últimas décadas, con escasez de alimentos, medicinas y apagones prolongados, agravada por sanciones de Estados Unidos y un modelo económico ineficaz
Carranza señaló que en sus últimos meses Pérez quiso dejar grabado su testimonio, pero una periodista le negó una entrevista alegando no saber quién era. «El que no sepa quién era Humberto Pérez no puede saber mucho de lo que ha sido la historia de la revolución cubana durante estos 67 años», escribió.
En diciembre de 2025, el Centro de Estudios de la Economía Cubana de la Universidad de La Habana le rindió un homenaje que Pérez no pudo recibir en persona por su deteriorado estado de salud; el reconocimiento le fue entregado en su propia casa. Falleció en la misma cama sobre la que había colgado ese diploma.
«Nunca traicionó sus ideas ni su historia, eso hoy vale mucho», escribió Carranza en su homenaje póstumo.
Preguntas Frecuentes sobre la situación económica en Cuba y el legado de Humberto Pérez González
CiberCuba te lo explica:
¿Quién fue Humberto Pérez González y cuál fue su rol en la economía cubana?
Humberto Pérez González fue un economista y exministro presidente de la Junta Central de Planificación (JUCEPLAN) en Cuba. Ocupó diversos cargos de relevancia política y económica durante la Revolución, destacándose su papel en la organización y planificación económica del país durante la década de 1970 y parte de los 80. Fue considerado un arquitecto clave del modelo económico centralizado que predominó en Cuba durante décadas.
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¿Por qué fue destituido Humberto Pérez González de su cargo?
Humberto Pérez González fue destituido durante el proceso de "rectificación de errores y tendencias negativas" impulsado por Fidel Castro. Este proceso buscaba revertir políticas económicas que se consideraron erróneas, y Pérez fue acusado de implementar políticas "sovietizantes" y de ser un "copiador de dogmas foráneos". Su destitución reflejó un patrón frecuente en el castrismo, donde altos funcionarios eran sacrificados por no cumplir con las expectativas del poder.
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¿Cuál es la situación actual de la economía cubana según los expertos?
La situación económica de Cuba es crítica, con proyecciones de contracción del PIB de hasta un 7,2% en 2026. Expertos destacan la falta de acceso a energía, divisas, tecnología y demanda externa como factores que limitan la efectividad de las reformas económicas recientes. La economía cubana enfrenta una crisis profunda con escasez de alimentos, medicinas y apagones prolongados, agravada por sanciones internacionales y un modelo económico ineficaz.
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¿Qué cambios económicos plantea el régimen cubano para enfrentar la crisis actual?
El régimen cubano ha aprobado un paquete de 176 medidas económicas que incluyen la reducción de ministerios, mayor autonomía municipal y empresarial, y apertura a la inversión de la diáspora. Sin embargo, economistas independientes consideran que estas reformas son insuficientes y llegan tarde, en un contexto de crisis humanitaria y económica que requiere transformaciones más profundas y estructurales.
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