Una cubana identificada como Anayad Sánchez publicó en Facebook un video que resume con crudeza la realidad alimentaria de la Isla: una receta de congrí preparado sin frijoles, usando en su lugar la corteza del árbol de guayaba como sustituto del ingrediente esencial de uno de los platos más emblemáticos de la cocina cubana.
En el video, Anayad explica paso a paso la técnica: hervir la corteza de la cáscara de guayaba exactamente igual que se hervirían los frijoles, colarla bien y luego incorporar el sofrito, la sal y el azúcar de la manera habitual.
«Créeme cuando te digo que no solo luce como arroz con congrí, sabe y huele exactamente igual», asegura.
La autora fue enfática en que no se trata de un invento propio. «Esto no me lo contó nadie. Esto lo viví yo. Esta fue mi realidad», afirmó, y aclaró que aprendió la técnica de personas mayores.
Al final del video añadió una frase que condensa dos crisis en una sola oración: «A la olla arrocera, si la corriente te deja», una referencia directa a los apagones que también impiden cocinar en Cuba.
El video, etiquetado con los hashtags #ViviendoEnCuba y #VidaRealSinFiltros, acumuló más de 147,000 vistas, reflejo de la identificación masiva de los cubanos con esa realidad.
El congrí es un plato identitario cuyo nombre proviene del criollo haitiano: «congó» (frijoles) y «riz» (arroz). Que deba prepararse sin su ingrediente central no es una anécdota culinaria, sino una muestra del colapso del sistema alimentario cubano tras décadas de modelo económico centralizado.
Los números respaldan lo que muestra el video. Según el Food Monitor Program, el 96,91 % de la población cubana no tiene acceso adecuado a alimentos nutritivos, dato registrado en abril pasado.
La encuesta «En Cuba Hay Hambre 2025» reveló que el 33,9 % de los hogares tuvieron al menos un miembro que se fue a dormir con hambre en los últimos 30 días, un aumento de 9,3 puntos porcentuales respecto a 2024.
La producción nacional de frijoles cayó un 70 % entre 2018 y 2023, según datos oficiales, y el precio de ese grano en el mercado informal supera los 350 pesos cubanos por libra en algunas provincias, mientras el salario estatal promedio apenas alcanza los 7,000 pesos mensuales. El arroz, el otro componente del congrí, supera los 400 pesos por libra.
La receta de Anayad no es un caso aislado.
En los últimos años han circulado en redes sociales otras fórmulas de emergencia: ropa vieja elaborada con cáscara de plátano, fritas de cáscara de yuca, puré de viandas como sustituto del arroz o pan casero ante los precios desorbitados.
El ingenio popular cubano, lejos de ser una virtud celebrada, es la respuesta forzada a décadas de fracaso del modelo económico que ha destruido la producción agrícola nacional y dejado al país dependiente de importaciones en entre el 70 % y el 80 % de sus alimentos.
La ONU solicitó 94 millones de dólares para asistir a dos millones de cubanos -uno de cada cinco habitantes- ante la magnitud de la crisis alimentaria en la isla.
Preguntas Frecuentes sobre la Crisis Alimentaria en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Qué refleja la receta de congrí sin frijoles sobre la situación alimentaria en Cuba?
La receta de congrí sin frijoles es un símbolo del colapso del sistema alimentario cubano. La utilización de la corteza de guayaba como sustituto refleja la escasez extrema de alimentos básicos en la isla. Esta práctica es una muestra de la inventiva forzada por la crisis y la incapacidad del modelo económico socialista para garantizar el acceso a alimentos esenciales.
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¿Cuál es la situación actual del acceso a alimentos en Cuba?
El 96,91% de la población cubana no tiene acceso adecuado a alimentos nutritivos. La situación es crítica, con un aumento en los casos de personas que se acuestan con hambre y una caída significativa en la producción de alimentos esenciales como frijoles y arroz. La crisis se refleja en precios elevados y un sistema de distribución colapsado.
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¿Cómo afecta la crisis energética a la alimentación en Cuba?
Los apagones prolongados agravan la inseguridad alimentaria en Cuba. La falta de electricidad impide conservar adecuadamente los alimentos, lo que lleva a pérdidas significativas de productos perecederos. Además, la escasez de gas y electricidad obliga a las familias a cocinar con métodos alternativos como carbón, encareciendo aún más el proceso de cocinar.
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¿Qué alternativas están utilizando los cubanos ante la escasez de alimentos?
Los cubanos recurren a la inventiva para paliar la escasez. Se utilizan sustitutos inusuales para ingredientes tradicionales, como puré de viandas por arroz o cáscaras de productos para crear platos básicos. Esta inventiva es una respuesta a la crisis alimentaria y energética que afecta a la isla bajo un sistema económico fallido.
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