
Un hombre fue detenido tras presuntamente agredir con un machete a un adolescente de 15 años en el barrio El Caney, en el municipio Bartolomé Masó, provincia de Granma.
El hecho fue dado a conocer por el perfil oficialista de Facebook Entérate con Aytana Alama, que informó que el menor sufrió dos heridas, una en la cabeza y otra en el brazo izquierdo, presuntamente provocadas por un adulto que posteriormente fue arrestado.
En una publicación cargada de calificativos, el perfil describió lo ocurrido como un acto de «cobardía absoluta», y sostuvo que «no existe ninguna justificación, ni lógica ni moral, para que un hombre utilice un arma blanca contra un adolescente».
Asimismo, agradeció la actuación de la Policía y afirmó que «este tipo de sujetos violentos no tienen cabida en nuestra comunidad».
La publicación oficial no explicó qué originó la agresión ni reveló la identidad del detenido ni de la víctima.
Sin embargo, el caso generó una intensa reacción en redes sociales, donde numerosos usuarios condenaron el ataque y reclamaron una sanción ejemplar para el agresor.
La publicación desató una avalancha de reacciones, con una mayoría de usuarios que condenó sin reservas la agresión contra el menor.
«Nada justifica semejante disparate donde una criatura que apenas está comenzando a vivir casi muera a manos de un adulto», escribió uno de los comentaristas.
Otros fueron más directos: «Ese delincuente hay que meterle 30 años por abusador» y «Es un cobarde. Justicia».
Algunos usuarios reclamaron incluso penas superiores a las previstas en la legislación cubana, con peticiones de cadena perpetua, 50 años de prisión e incluso pena de muerte.
El Código Penal cubano (Ley 151/2022) establece para las lesiones graves cometidas con arma blanca sanciones de entre 10 y 20 años de privación de libertad, en función de las circunstancias del caso y las consecuencias para la víctima.
Algunos usuarios pidieron conocer el contexto completo
Junto a las condenas también aparecieron voces que reclamaron más información sobre las circunstancias del ataque antes de emitir un juicio definitivo.
«No dices por qué lo hirió y lo juzgas como si lo hubiera atacado sin motivos», cuestionó un usuario. Otros preguntaron: «¿Y qué hizo el menor?» y «A esa historia le falta mucho».
Entre los comentarios destacó el de una mujer que se identificó como tía del adolescente y ofreció una versión de los hechos distinta a las especulaciones que comenzaron a circular.
«El adolescente es mi sobrino y el niño estaba jugando cartas con sus amigos en una peña deportiva. No estaba en ninguna riña», escribió, desmintiendo la versión de quienes sugerían que el ataque pudo haberse producido durante un enfrentamiento entre varias personas.
Tras conocerse el testimonio de la familiar, la solidaridad con la víctima se intensificó: «Lo que haya hecho el menor no le da derecho a nadie, y menos a un adulto, a actuar de esa manera».
El caso reabre el debate sobre la violencia en Cuba
Un tercer bloque de comentarios aprovechó el incidente para señalar lo que muchos cubanos perciben como un deterioro de la seguridad ciudadana.
«Los menores de edad y hasta los 20 años son hoy protagonistas de hurtos, robos, riñas y lesiones graves», escribió un usuario.
Otro añadió: «La delincuencia juvenil en este país está fuera de control, igual que las drogas».
Esta percepción encuentra respaldo en cifras documentadas. El Observatorio Cubano de Auditoría Ciudadana (OCAC) registró 2,833 delitos verificados en 2025, un aumento del 115 % respecto a 2024 y del 337 % en comparación con 2023.
En junio de 2026, autoridades de Guantánamo detuvieron a 11 integrantes de tres bandas juveniles, en su mayoría jóvenes sin vínculo laboral, evidenciando el crecimiento de estas estructuras en distintos municipios del país.
Granma acumula varios episodios recientes de violencia
El caso ocurrido en Bartolomé Masó se suma a una serie de hechos violentos registrados en la provincia en los últimos meses.
Entre ellos figuran un feminicidio en ese mismo municipio en abril de 2025, un doble feminicidio en Campechuela en enero de 2026 y el asesinato de un hombre con un machete en Barranca, Bayamo, en junio de 2026.
A nivel nacional también se han registrado episodios de violencia con armas blancas, como el enfrentamiento protagonizado por jóvenes armados con machetes en el Boulevard de San Rafael, en Centro Habana, ocurrido en mayo de 2025 y en el que participaron menores de edad.
Encuestas independientes realizadas en 2026 reflejan que el 32.2 % de los cubanos califica la seguridad ciudadana como «muy mala» y un 78 % afirma sentirse inseguro.
En ese contexto, la psicóloga Roxanne Castellanos Cabrera advirtió recientemente que Cuba está normalizando la agresividad como forma cotidiana de gestionar los conflictos, una preocupación que volvió a aflorar entre los comentarios generados por este nuevo caso de violencia.
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