
Una misión humanitaria de la Arquidiócesis de Bogotá recorrió comunidades de Guanabacoa y Regla, en La Habana, entre el 17 y el 20 de julio, para entregar medicamentos, alimentos y acompañamiento espiritual a familias afectadas por la profunda crisis que atraviesa Cuba.
La visita, informada este lunes por la Agencia Fides, estuvo encabezada por monseñor Rubén Darío Hernández, vicario episcopal territorial de San Pedro, y el padre Ricardo Pulido, responsable de la Diaconía para el Desarrollo Humano Integral de la Iglesia de Bogotá. La delegación trabajó junto al cardenal Juan de la Caridad García Rodríguez, arzobispo de La Habana; el misionero redentorista José Manuel Araya, y las religiosas Bernardina Montero y Concha Torres, de la Congregación del Amor de Dios.
Además de distribuir medicamentos, gafas, alimentos, kits de higiene dental y materiales litúrgicos para las parroquias, los religiosos visitaron hogares y compartieron con vecinos de dos municipios que en los últimos meses han sido escenario de protestas por los prolongados apagones y la escasez de agua.
Tras más de dos décadas de misión en Cuba, la hermana Bernardina Montero aseguró que la situación social sigue deteriorándose.
«La familia cubana actualmente vive en constante tensión en su lucha por mantenerse a flote y sobrevivir ante tantas situaciones que la golpean duro cada día», afirmó.
La religiosa explicó que la misión buscó ir más allá de las iglesias para acercarse directamente a las personas.
«No hemos venido para estar en el templo nada más, sino que hemos venido para ellos también», señaló, al destacar la importancia del trabajo casa por casa.
La hermana Concha Torres coincidió en que la falta de medicamentos continúa siendo una de las mayores preocupaciones de la población.
«Es una de las necesidades más fuertes actualmente», dijo, al explicar que distribuyen entre los más necesitados los insumos que reciben a través de Cáritas.
Para el padre José Manuel Araya, la misión tuvo un objetivo tanto material como espiritual.
«El sentido de esta misión es ser los brazos, las manos abiertas de Jesucristo para acompañar, consolar y anunciar la palabra de Dios a este pueblo tan herido, tan sufrido», expresó.
El sacerdote destacó además la actitud que encontró entre muchos cubanos pese a las dificultades.
«Uno percibe la paciencia de la gente, una paciencia sostenida por la fe», comentó.
Por su parte, el cardenal Juan de la Caridad García Rodríguez agradeció el respaldo de la Iglesia colombiana y definió a la Iglesia cubana como una comunidad que enfrenta grandes limitaciones.
«Esta es una Iglesia pobre, débil, como muchas Iglesias con escasez de misioneros, de sacerdotes. Pero es una tierra buena del Evangelio», afirmó.
Monseñor Hernández resumió el panorama que encontró durante la visita con una descripción de las carencias cotidianas que enfrentan los cubanos.
«Llevamos lo que más pudimos en esta corta misión, celebramos la Eucaristía en medio de esta realidad, porque no hay agua, no hay luz, no hay combustible; tantas cosas materiales para poder tener una vida digna», sostuvo.
Antes de regresar a Colombia, el prelado expresó su deseo de ampliar la presencia misionera en la isla.
«Ojalá en el 2027 podamos tener más presencia con misioneros porque el pueblo cubano nos necesita y clama por nuestro apoyo tanto material como espiritual», afirmó.
Esta misión se enmarca en un esfuerzo más amplio de solidaridad internacional hacia Cuba. EE.UU. confirmó en julio una ayuda de 100 millones de dólares, de los cuales 60 millones se canalizan a través de la Iglesia católica y Cáritas Cuba. La Unión Europea, por su parte, destinó 10 millones de euros adicionales en julio para medicamentos, atención primaria y agua.
Colombia también ha enviado ayuda estatal: en abril un avión del CATAM transportó medicamentos y alimentos desde Bogotá, y en junio el buque ARC Caribe zarpó de Cartagena con casi 100 toneladas de suministros.
Preguntas frecuentes sobre la misión humanitaria de la Iglesia de Bogotá en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Cuál fue el objetivo principal de la misión humanitaria de la Iglesia de Bogotá en Cuba?
El objetivo principal de la misión fue proporcionar medicamentos, alimentos y acompañamiento espiritual a familias afectadas por la crisis en Cuba. La misión también buscó acercarse directamente a las personas, más allá de las iglesias.
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¿Qué problemas enfrenta actualmente la población cubana?
La población cubana enfrenta problemas como la falta de medicamentos, prolongados apagones, escasez de agua y alimentos, y una crisis energética que afecta todos los aspectos de la vida diaria.
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¿Cómo está contribuyendo la comunidad internacional a aliviar la crisis en Cuba?
La comunidad internacional, a través de países como EE.UU., la Unión Europea, Colombia y Panamá, ha enviado ayudas significativas en forma de alimentos, medicamentos y apoyo financiero para aliviar la crisis en Cuba.
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¿Qué rol desempeña la Iglesia en Cuba durante la crisis actual?
La Iglesia en Cuba está desempeñando un papel crucial como canal principal para la distribución de ayuda humanitaria, brindando apoyo espiritual y material a las comunidades más afectadas por la crisis.
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¿Qué testimonios destacan sobre la situación en Cuba desde la perspectiva de la Iglesia?
Testimonios como el del padre Rogelio Deán Puerta destacan que en Cuba hay personas "enterradas en vida, sin luz, sin ilusiones, sin sueños y sin esperanza", reflejando la grave situación social y económica que se vive en la isla.
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