
La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán lanzó este miércoles múltiples misiles balísticos contra posiciones militares estadounidenses en Medio Oriente, en lo que el Comando Central de EE.UU. (CENTCOM) describió como un intento de ataque sorpresa que fue neutralizado en su totalidad.
Según el comunicado oficial de CENTCOM, el ataque se produjo a las 5:45 p.m. hora del Este: «Las fuerzas de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán lanzaron múltiples misiles balísticos desde Irán en un intento de ataque sorpresa contra las fuerzas estadounidenses con base en Medio Oriente».
«Todos los misiles iraníes fueron interceptados exitosamente. Las fuerzas estadounidenses permanecen vigilantes y en un alto estado de preparación».
El Ejército jordano confirmó por su parte haber derribado cinco de esos proyectiles sobre su territorio, según informó DW.
«Las defensas antiaéreas interceptaron cinco misiles lanzados desde Irán contra territorio jordano en la madrugada del miércoles. Los misiles fueron interceptados y derribados conforme a las normas de enfrentamiento establecidas», señaló un escueto comunicado de las Fuerzas Armadas jordanas, sin reportar daños humanos ni materiales.
La IRGC reivindicó el ataque y lo justificó como «respuesta a las acciones agresivas del ejército estadounidense» contra Teherán. El diario Times of Israel reportó que Irán habría disparado hasta 12 misiles dirigidos a un centro de mando estadounidense en Jordania, posiblemente la base aérea Muwaffaq Salti, aunque CENTCOM no especificó el objetivo en su comunicado.
El ataque iraní es una represalia directa a las operaciones ejecutadas el martes por EE.UU. y Arabia Saudita, que llevaron a cabo golpes de precisión conjuntos contra posiciones de las Fuerzas de Movilización Popular (FMP), milicias chiíes proiraníes en Irak.
Según CENTCOM, esos golpes respondieron a más de 30 ataques con drones en las 72 horas previas y apuntaron a sitios logísticos y de armamento en el este del país.
Las FMP reportaron al menos 20 muertos y golpes en provincias como Basra, Diyala, Salahuddin, Nínive y Karbala, y condenaron la operación como una «escalada muy peligrosa» y una violación de la soberanía iraquí.
Fue la primera vez que Arabia Saudita participó directamente en operaciones militares contra milicias proiraníes en territorio iraquí, lo que marca una nueva dimensión en el conflicto.
El nuevo lanzamiento de misiles se produce apenas dos días después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara una pausa en los bombardeos contra Irán para abrir una vía de negociación diplomática.
Trump aseguró entonces que existían "posibilidades de un acuerdo", aunque advirtió que las operaciones militares se reanudarían si las conversaciones fracasaban. Sin embargo, Teherán negó estar negociando directamente con Washington y sostuvo que sus contactos se limitaban a mediadores regionales, lo que evidenciaba la fragilidad de cualquier intento de distensión.
Jordania ha sido uno de los países más golpeados desde la ruptura de la tregua entre Washington y Teherán.
El 17 de julio, misiles y drones iraníes atacaron la base Muwaffaq Salti, causando la muerte de dos soldados estadounidenses y dejando un desaparecido. El 22 de julio, el Pentágono confirmó la muerte del sargento Angel S. Rampersad, elevando a tres las bajas ligadas a ese ataque.
El conflicto se agudizó tras el colapso de una tregua anunciada el 14 de junio de 2026. Trump la declaró formalmente terminada el 8 de julio; EE.UU. completó una nueva oleada de bombardeos contra Irán el 14 de julio; e Irán suspendió formalmente sus compromisos bajo el acuerdo el 18 de julio, dejando el conflicto en plena escalada al momento del ataque de este miércoles.
Con la incorporación de Arabia Saudita a las operaciones militares directas y el nuevo ataque iraní sobre Jordania, el enfrentamiento entre Washington y Teherán amenaza con extenderse a un número creciente de países de la región.
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