Mirtha Pérez Díaz, una cubana en situación de vulnerabilidad económica, acogió en su hogar a una anciana que deambulaba perdida sin que nadie reclamara su paradero.
La mujer lleva ya 15 días viviendo en la casa de Mirtha. El caso fue difundido por el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) a través de su cuenta de Instagram @observacuba. No especifica en qué municipio ocurre este caso.
Mirtha explica que la anciana, cuyo nombre y dirección particular no se conocen, lleva aproximadamente un año deambulando. Ella la acogió en su casa por solidaridad, pero no tiene recursos para mantenerla ni se encuentra en condiciones físicas para cuidar de un adulto mayor.
«Me he presentado para que acudan a recogerla y no viene nadie. Lo he puesto hasta en Facebook y no aparece la familia. He buscado al delegado de la circunscripción pero no da respuesta ni el jefe del gobierno. Yo estoy enferma. Estoy casi inválida desde que me dio el chikungunya. No puedo hacerme cargo de ella».
A los problemas de salud de Mirtha se suman las carencias económicas y las dificultades para alimentar una boca más en casa. «No hay nada. No tenemos recursos. Hace dos meses que la chequera no me la pagan. Mi marido trabaja en Educación y hace dos meses que no recibe su dinero tampoco. ¡Imagínense!», expresó angustiada.
La mujer deambulante asegura tener hijos en La Habana, pero no aporta datos sobre dónde viven ni cómo contactarlos. El OCDH publicó una foto de su rostro con la esperanza de que alguien la reconozca.
El organismo solicitó a quien pueda identificarla que se comunique cuanto antes: «Si alguien la reconoce o sabe cómo contactar a sus familiares, puede comunicarse con el OCDH por mensaje privado».
Mirtha Pérez Díaz relató que ha pedido ayuda a las autoridades locales en reiteradas ocasiones sin obtener respuesta alguna, lo que la deja atrapada en una situación que no puede sostener con sus propios medios.
El abandono de los ancianos en Cuba: una crisis estructural
Más que un episodio aislado, este caso refleja una crisis estructural en el sistema cubano de atención a adultos mayores que se ha agravado en los últimos años.
Cuba es uno de los países más envejecidos de América Latina: el 25,7% de su población supera los 60 años, lo que equivale a unos 2,5 millones de personas.
Sin embargo, el Estado apenas cuenta con 156 hogares de ancianos y 12.697 camas en todo el territorio nacional, y 51 municipios no tienen ningún servicio de este tipo.
Aunque el Gobierno elevó hasta 4.000 pesos cubanos en septiembre pasado las pensiones más bajas, esa cuantía equivale a menos de 10 dólares mensuales en el mercado informal, una suma insuficiente para cubrir alimentación, vivienda y medicamentos.
El propio Ministerio de Trabajo y Seguridad Social reconoció en marzo de 2026 que «no hay recursos para atender a personas vulnerables», mientras que en mayo de 2025 la ministra de Trabajo admitió que varias provincias registraban una ejecución presupuestaria del 0% en atención social.
El OCDH ha documentado que el 79% de las personas mayores de 70 años no puede hacer las tres comidas del día, y que el 99% de los jubilados afirma que su pensión no alcanza para cubrir sus necesidades básicas.
Ante el colapso institucional, son los vecinos —muchas veces igualmente vulnerables— quienes terminan asumiendo el cuidado de ancianos desamparados.
Casos similares se han repetido en los últimos meses. Una anciana hallada desorientada en el municipio habanero de Playa en abril de 2026, y otra salvada por vecinos cuando estaba a punto de morir en mayo del mismo año.
En febrero de 2026, el régimen autorizó a empresas privadas y cooperativas a abrir residencias para ancianos, una medida interpretada como reconocimiento implícito del colapso del sistema público, pero que no resuelve la situación de quienes, como la anciana acogida por Mirtha Pérez Díaz, quedan atrapados en el abandono sin que nadie responda.
Preguntas frecuentes sobre el abandono de ancianos en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué Mirtha Pérez Díaz no puede hacerse cargo de la anciana que acogió en su casa?
Mirtha Pérez Díaz no puede hacerse cargo de la anciana debido a su propia situación de vulnerabilidad económica y problemas de salud. Está casi inválida por el chikungunya, no tiene recursos suficientes para mantenerla y no ha recibido respuesta de las autoridades locales a sus solicitudes de ayuda.
Publicidad
¿Cuál es la situación del sistema de atención a ancianos en Cuba?
El sistema de atención a ancianos en Cuba está en colapso. Solo hay 156 hogares de ancianos y 12,697 camas en todo el país, mientras que 51 municipios carecen de servicios para ancianos. La falta de recursos reconocida por el gobierno agrava la situación, dejando a muchos ancianos sin atención adecuada.
Publicidad
¿Qué ha hecho el gobierno cubano para abordar la crisis de atención a ancianos?
En febrero de 2026, el régimen autorizó a empresas privadas y cooperativas a abrir residencias para ancianos, lo que indica un reconocimiento implícito del colapso del sistema público. Sin embargo, esta medida no ha resuelto la situación de abandono que enfrentan muchos ancianos en Cuba. La falta de recursos y la inacción estatal continúan afectando a los más vulnerables.
Publicidad
¿Cómo afecta el abandono de ancianos a la comunidad cubana?
El abandono de ancianos en Cuba ha generado una crisis estructural que impacta a toda la comunidad. Vecinos y ciudadanos, muchas veces igualmente vulnerables, han asumido el cuidado de ancianos desamparados. Esto se debe a la incapacidad del Estado para proporcionar servicios adecuados, lo que ha llevado a la solidaridad ciudadana a convertirse en el único mecanismo de apoyo real.
Publicidad
Archivado en:
