«Esto es supervivencia pura y dura»: Testimonios describen lo que significa buscar comida cada día en Cuba

Cubano haciendo el mercado en la isla. © CiberCuba
Cubano haciendo el mercado en la isla. Foto © CiberCuba

«¿Qué significa realmente vivir permanentemente buscando qué comer?». Una pregunta aparentemente sencilla publicada en Facebook abrió la puerta a decenas de testimonios de mujeres cubanas que describieron el agotamiento físico y emocional de levantarse cada día sin saber qué podrán poner en la mesa.

La interrogante apareció en el grupo «Madres Cubanas Luchadoras 2» y fue planteada por una usuaria identificada como Lionelky Carrazana. La publicación acumuló casi 200 reacciones y decenas de comentarios que, con diferentes palabras, llegaron a una misma conclusión: vivir pendiente de conseguir comida ha convertido la cotidianidad de muchas familias cubanas en una lucha permanente por sobrevivir.

«Temor, estrés, angustia, desesperación, llanto, hasta que encuentras algo, pero no te calmas, te alivias, porque es hoy, y ya hoy estás pensando en mañana», escribió Mary Yllas.

Su testimonio resume una de las ideas que más se repite entre las participantes: conseguir comida para un día no resuelve el problema, apenas lo aplaza unas horas.

Bertha Martin, embarazada y a cargo de una hija de 10 años y de su madre enferma, describió las consecuencias que esa incertidumbre tiene sobre su salud.

«Vivir en Cuba y salir a buscar comida diaria significa problemas de presión, de circulación, agotamiento físico, noches sin dormir y comer pensando qué cocinaré al otro día. Aquí la vida no significa nada», lamentó.

Los comentarios construyen un retrato colectivo de cansancio, ansiedad e impotencia ante una crisis en la que conseguir alimentos depende no solo de encontrarlos, sino también de tener suficiente dinero para pagarlos.

«Significa sencillamente no vivir. Esto es supervivencia pura y dura», sentenció Yhelsa Isabel Rodríguez.

A la escasez y los elevados precios se suma otro problema que condiciona incluso la posibilidad de almacenar los pocos alimentos que una familia consigue: los apagones.

Grettel García Sánchez explicó que los prolongados cortes eléctricos obligan en muchos casos a comprar prácticamente a diario para evitar que la comida se eche a perder.

«A veces sales y no encuentras nada, o está demasiado caro, o solo tienes transferencia y no te quieren aceptar», relató.

Iracema Copello recurrió a una imagen todavía más cruda para explicar cómo se siente intentando conseguir productos tan básicos como aceite, pollo o huevos.

«Me siento como en una jauría, incapaz de comer todos los días. Y cuando siento que voy a alcanzar alguna presa —el aceite, el pollo, los huevos—, vienen otros animales salvajes, suben el precio, y se las llevan. Y casi nunca como».

Una de cada tres familias reporta hambre

Los testimonios del grupo no describen casos aislados. Los datos disponibles sobre inseguridad alimentaria muestran que el problema alcanza a una parte considerable de la población cubana.

Una encuesta sobre seguridad alimentaria en Cuba, presentada en mayo por Food Monitor Program y Cuido60, reveló que el 33,9% de los hogares consultados reportó que al menos uno de sus integrantes se había ido a dormir con hambre durante los 30 días anteriores.

El estudio también encontró que el 94,9% había sufrido algún deterioro en su capacidad para comprar alimentos durante el último año.

La brecha entre los ingresos y el costo de la comida ayuda a explicar esa realidad.

El salario mínimo fijado en julio de 2026 es de 3,210 pesos cubanos mensuales, equivalentes a unos 4,65 dólares según el tipo de cambio informal utilizado como referencia. Sin embargo, economistas cubanos estiman que una persona puede necesitar más de 70,000 pesos mensuales solamente para cubrir sus necesidades alimentarias.

Un litro de aceite ronda los 3,000 pesos y un cartón de 30 huevos puede costar entre 3,000 y 4,000. En la práctica, un solo producto básico puede consumir prácticamente todo el salario mínimo mensual de un trabajador.

Las propias autoridades cubanas han reconocido la incapacidad del sistema estatal para garantizar alimentos básicos.

En junio, funcionarios del régimen admitieron el grave deterioro del suministro. El ministro de la Industria Alimentaria, Alberto López Díaz, reconoció que durante los primeros meses del año la canasta normada no había logrado distribuir productos como aceite, pollo y yogur.

También admitió que más de 100,000 niños no estaban recibiendo su ración diaria de leche.

Ese mismo mes, el gobierno anunció que la libreta de abastecimiento dejaría de tener carácter universal, en uno de los cambios más profundos del sistema de racionamiento desde su creación en 1962, para concentrar los subsidios en jubilados, enfermos crónicos y personas consideradas vulnerables.

«Una tortura psicológica constante»

Detrás de las estadísticas aparecen historias como las compartidas en «Madres Cubanas Luchadoras 2», donde muchas mujeres describen el peso añadido de ser las principales responsables de conseguir y administrar la comida del hogar.

Para quienes crían solas a sus hijos, esa presión puede ser todavía mayor.

«Significa estrés, dolor hasta en el corazón, principalmente para las madres que crían solas a sus hijos porque los padres se han desentendido de ellos», escribió Zurama Gamboa.

Yuli Pereira Jiménez condensó el impacto de esa rutina en pocas palabras: «Es una tortura psicológica constante, un desgaste físico y emocional diario».

Preguntas frecuentes sobre la crisis alimentaria y energética en Cuba

CiberCuba te lo explica:

¿Cuáles son las consecuencias de la crisis alimentaria en Cuba?

La crisis alimentaria en Cuba ha generado un estado de supervivencia diaria para muchas familias. Las familias cubanas enfrentan escasez de alimentos, altos precios y problemas para almacenar alimentos debido a los apagones. Esto provoca ansiedad, estrés y agotamiento físico y emocional, afectando gravemente la calidad de vida de los cubanos.

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¿Cómo impactan los apagones en la vida diaria de los cubanos?

Los apagones prolongados en Cuba afectan múltiples aspectos de la vida diaria, incluyendo la conservación de alimentos, el suministro de agua, la educación y el acceso a servicios básicos como internet. Además, esta situación genera un impacto psicológico significativo, con altos niveles de depresión, ansiedad y estrés entre la población.

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¿Qué medidas ha tomado el gobierno cubano para enfrentar la crisis energética?

El gobierno cubano ha reconocido el grave deterioro del suministro eléctrico, pero no ha ofrecido soluciones concretas para resolver la crisis energética. En cambio, ha instado a la población a "resistir de manera creativa", lo cual ha sido criticado por la población que sufre las consecuencias diarias de la falta de electricidad.

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¿Cuál es la situación económica de los cubanos en relación a los precios de alimentos básicos?

La brecha entre los ingresos y el costo de los alimentos en Cuba es significativa. Con un salario mínimo mensual de aproximadamente 3,210 pesos cubanos, muchas personas no pueden cubrir sus necesidades alimentarias básicas. Un litro de aceite puede costar alrededor de 3,000 pesos, y un cartón de 30 huevos entre 3,000 y 4,000 pesos, lo que consume gran parte del salario mensual de un trabajador.

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