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El observatorio Food Monitor Program (FMP) y Cuido60 presentaron este miércoles la encuesta «En Cuba Hay Hambre 2025», cuyos resultados confirman que el hambre dejó de ser una amenaza para convertirse en una realidad cotidiana: el 33,9% de los hogares encuestados reportó que al menos un miembro de la familia se fue a dormir sin comer durante el último año.
El estudio, basado en 2,513 respuestas válidas recolectadas entre mayo y julio de 2025 en las 16 provincias cubanas, muestra un deterioro sostenido respecto al año anterior.
En 2024, 1 de cada 4 cubanos se acostaba sin cenar; en 2025 esa cifra subió al 33,9%, un aumento de 9,3 puntos porcentuales.
El colapso del acceso a los alimentos es casi total: el 94,9% de los participantes declaró haber perdido algún grado de acceso a la compra de comida durante el último año, y el 47,1% afirmó que esa pérdida fue considerable o total.
La presión económica sobre las familias cubanas es insostenible. El 79,4% de los hogares destina el 80% o más de sus ingresos mensuales a adquirir alimentos, y el 40,6% debe gastar el 100% de lo que gana solo para comer.
Apenas el 1,2% de los encuestados encuentra productos surtidos en agromercados y plazas estatales, lo que refleja el fracaso del sistema de distribución del régimen.
La crisis alimentaria se agrava por el colapso de los servicios básicos. Solo el 18,3% de los encuestados recibe agua potable todos los días, una caída drástica frente al 34,1% registrado en 2024.
El 80,4% reportó que los apagones afectaron la preparación de alimentos en el hogar, y el 48,3% perdió comida por falta de refrigeración, consecuencia directa de los cortes eléctricos que afectan a toda la isla.
El mapa territorial de la crisis muestra que Granma y Guantánamo registran los niveles más altos de hambre, con 78,9% y 78,7% respectivamente, cifras que representan más del doble del promedio nacional.
Matanzas también aparece como zona crítica, con el 67,3% de los hogares reportando hambre.
Los adultos mayores son el grupo más golpeado.
El 55,6% de las personas mayores de 60 años reportó pérdida total de acceso a alimentos, el 53% destina todos sus ingresos a la alimentación y el 80,2% tiene dificultades para conseguir medicamentos esenciales.
La situación de los ancianos cubanos ante la crisis alimentaria contrasta con la inacción del régimen.
Este deterioro se enmarca en una tendencia acumulada: las muertes por desnutrición crecieron un 74% entre 2022 y 2023, pasando de 43 a 75 casos según datos de la propia Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI). Además, el 89% de la población cubana vive en pobreza extrema según el Observatorio Cubano de Derechos Humanos.
Para FMP y Cuido60, la crisis no se limita a la falta de alimentos: «la policrisis se vincula directamente a la pérdida de poder adquisitivo, declive de servicios básicos y sobrecarga de las redes familiares».
La infografía que acompaña la encuesta concluye con una advertencia categórica: «La inseguridad alimentaria es una violación de los derechos humanos. La respuesta debe ser urgente y multidimensional».
Preguntas frecuentes sobre la crisis alimentaria en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Qué porcentaje de familias en Cuba pasa hambre actualmente?
El 33,9% de los hogares cubanos reportó que al menos un miembro de la familia se fue a dormir sin comer durante el último año. Esto representa un aumento significativo en comparación con el año anterior, donde 1 de cada 4 cubanos se acostaba sin cenar.
¿Cómo afecta la crisis alimentaria a los adultos mayores en Cuba?
Los adultos mayores son uno de los grupos más golpeados por la crisis alimentaria. El 55,6% de las personas mayores de 60 años reportó una pérdida total de acceso a alimentos, y el 53% destina todos sus ingresos a la alimentación. Además, tienen dificultades para conseguir medicamentos esenciales.
¿Cuál es la situación del acceso a servicios básicos en Cuba?
El acceso a servicios básicos en Cuba ha colapsado significativamente. Solo el 18,3% de los encuestados recibe agua potable todos los días, y el 80,4% reportó que los apagones afectaron la preparación de alimentos en el hogar. Esto agrava la crisis alimentaria, ya que la falta de refrigeración provoca la pérdida de alimentos.
¿Qué provincias están más afectadas por el hambre en Cuba?
Granma y Guantánamo son las provincias más afectadas, con 78,9% y 78,7% de hogares reportando hambre, respectivamente. Matanzas también es una zona crítica, con el 67,3% de los hogares en situación de hambre.
¿Cómo contribuye el gobierno cubano a la crisis alimentaria?
El régimen cubano ha sido incapaz de resolver la crisis alimentaria. La mayoría de los cubanos no confía en el gobierno para solucionar la crisis, y los recursos se destinan a sectores estratégicos como el turismo en lugar de atender las necesidades básicas de la población. Esto, sumado a la dependencia de importaciones y el colapso de la producción nacional, agrava la inseguridad alimentaria.
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