
Una madre de La Habana lanzó un desesperado reclamo por los prolongados apagones y las dificultades para conseguir alimentos y agua, mientras aseguró que su hijo enfermo está sufriendo directamente las consecuencias de la crisis: «Póngame la corriente, que tengo a mi hijo enfermo. No sabemos lo que es dormir con corriente en Juanelo. Basta ya», exigió.
Gaby Milan Zequeira Hernandez compartió su testimonio en el grupo de Facebook Madres Cubanas Luchadoras 2 Respaldo, donde describió el agotamiento acumulado por las noches sin electricidad y expresó su frustración ante una situación que, asegura, está afectando a toda su familia.
«Un generador eléctrico no resuelve mi vida ni la de mi hijo», escribió la mujer, quien acompañó su denuncia con imágenes del pequeño acostado en el piso de la vivienda durante uno de los cortes eléctricos.
Su mensaje rápidamente deja de ser únicamente una queja por la falta de corriente y se convierte en un duro desahogo sobre las condiciones de vida que enfrenta su familia.
«Me van a matar en la agonía, la desesperación, la desesperanza, la decepción de un gobierno muerto que no sabe cómo dirigir», afirmó la angustiada mujer y cuyo reclamo se suma al de otras madres que han estallado contra el régimen.
La cubana aseguró que cada vez escucha con mayor frecuencia una misma recomendación: abandonar el país porque reclamar dentro de Cuba no conduce a soluciones.
«La mejor opción es irte de este país porque hablando ni gritando vas a resolver nada», citó, antes de cuestionar las condiciones en las que viven millones de personas.
«Estamos como si estuviéramos presos, pero en nuestras casas. No tenemos corriente, no tenemos agua, no tenemos comida», agregó.
También lamentó depender de lo que puedan enviar familiares desde el extranjero para cubrir necesidades básicas. Su deseo, explicó, es poder trabajar y mantener a sus hijos con sus propios ingresos, sin que emigrar aparezca como la única salida.
«Yo no quiero vivir así. Yo quiero trabajar y con el sudor de mi frente poder darle todos los gustos a mis hijos, a mi familia. ¿Por qué tengo que irme de Cuba para poder sobrevivir si este es mi país, donde nací?», cuestionó la joven exponiendo la misma disyuntiva a la que se exponen otras miles de personas.
La preocupación por su hijo ocupa buena parte de la denuncia. Además de su estado de salud actual, la madre dijo temer por su futuro y manifestó su rechazo a que eventualmente tenga que cumplir el servicio militar en la isla.
Para Gaby, detrás de todos esos problemas hay un desgaste que no aparece en las estadísticas: familias agotadas física y emocionalmente después de tantas noches sin poder descansar.
«Señores, si desean, besen a su familia, abrácenla, porque esto nos está matando lentamente», expresó la joven al tiempo que agregó: «El dormir mal todo el tiempo ya es una cosa que te mata lentamente».
La madre cerró su mensaje dejando claro que se trataba, ante todo, de un desahogo ante una situación que siente cada vez más difícil de soportar: «Este es mi desahogo como madre», escribió, antes de mencionar también el peso de la inflación y los elevados precios sobre la economía familiar.
El testimonio se suma a una cadena de denuncias de familias que muestran cómo los apagones han dejado de ser únicamente un problema de iluminación.
Los cortes prolongados afectan el descanso, la conservación de alimentos, la posibilidad de cocinar y la capacidad de aliviar las altas temperaturas dentro de las viviendas.
Hace apenas unos días, otra madre rompió en llanto después de perder leche y carne tras permanecer 48 horas sin electricidad, productos que había conseguido con gran esfuerzo para alimentar a sus hijos.
El problema tampoco termina en las familias que viven dentro de la isla. Los intentos por encontrar alternativas a los cortes han llevado a cubanos residentes en el sur de Florida a gastar grandes cantidades de dinero en estaciones de energía, baterías y paneles solares para ayudar a sus familiares.
Los niños aparecen entre los más golpeados por esta realidad. Este mismo mes, la imagen de un bebé empapado en sudor durante un apagón volvió a mostrar las consecuencias del calor dentro de viviendas donde no pueden utilizarse ventiladores ni otros equipos eléctricos.
Otros casos han mostrado consecuencias todavía más graves: una madre mostró a su hijo cubierto de ronchas por picaduras de mosquitos mientras denunciaba noches sin descanso, y en Santiago de Cuba un bebé de nueve meses sufrió quemaduras mientras su familia cocinaba con carbón durante un apagón prolongado.
También se han visto familias buscando cualquier espacio donde escapar del calor nocturno. En julio, varios niños fueron fotografiados durmiendo en un portal de La Habana durante los cortes de electricidad.
Preguntas frecuentes sobre la crisis de apagones y escasez en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Cómo están afectando los apagones a la vida cotidiana de las familias cubanas?
Los apagones prolongados están afectando gravemente el descanso, la conservación de alimentos y la calidad de vida en general. Las familias han tenido que enfrentarse a noches sin electricidad, lo que implica no poder usar ventiladores ni refrigeradores, haciendo que el sueño y la alimentación se vean comprometidos. Esto conduce a un agotamiento físico y emocional significativo.
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¿Qué dificultades enfrentan las madres cubanas debido a la crisis actual?
Las madres cubanas están luchando para proporcionar las necesidades básicas a sus hijos, enfrentándose a la escasez de alimentos, agua y electricidad. Muchas dependen de la ayuda de familiares en el extranjero y expresan su impotencia ante la falta de recursos para cuidar adecuadamente de sus hijos, especialmente aquellos con problemas de salud.
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¿Cuál es el impacto psicológico de la crisis eléctrica en Cuba?
La crisis eléctrica ha generado un impacto psicológico severo en la población cubana. Estudios muestran que más del 50% de los adultos sufre de depresión y ansiedad graves debido a la incertidumbre constante y la incapacidad de satisfacer necesidades básicas. La situación ha llevado a un desgaste emocional profundo.
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¿Qué alternativas están buscando las familias cubanas para enfrentar la crisis de apagones?
Las familias cubanas están recurriendo a soluciones como estaciones de energía portátiles, baterías y paneles solares para intentar mitigar los efectos de los cortes eléctricos. Sin embargo, estas soluciones no son accesibles para todos debido a su alto costo, dejando a muchas personas sin opciones viables para enfrentar la crisis.
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