Un tribunal de Matanzas condenó a Ilde Yero Cruz a 10 años de prisión por sustraer 40 litros de aceite dieléctrico de un banco de transformadores en Jovellanos, un hecho que las autoridades cubanas están castigando con severas penas por su impacto sobre el ya deteriorado sistema eléctrico.
La sentencia fue dictada por la Sala Primera de lo Penal del Tribunal Provincial Popular de Matanzas y constituye el primero de una serie de procesos judiciales previstos en la provincia por hechos similares, según informó este martes el canal estatal Canal Caribe.
El aceite fue extraído de los transformadores de una máquina de riego tipo «Fregat» perteneciente a la Cooperativa de Producción Agropecuaria Augusto Olivares, en Jovellanos.
El robo dejó inutilizado el equipo y, según la información oficial, impidió a la cooperativa sembrar 14 hectáreas de maíz. Los transformadores afectados todavía no han podido ser repuestos.
Castigado como sabotaje y no como un robo común
El hecho no fue juzgado como un hurto común, sino como sabotaje contra el Sistema Eléctrico Nacional, una calificación que las autoridades comenzaron a aplicar a estos casos en mayo de 2025, a partir del Dictamen 475 del Consejo de Gobierno del Tribunal Supremo Popular.
Los artículos 125 y 126 del Código Penal establecen para el delito de sabotaje sanciones que pueden ir desde siete hasta 30 años de prisión y, en determinados supuestos agravados, cadena perpetua o pena de muerte.
En Matanzas se han contabilizado más de 70 casos de sustracción de aceite dieléctrico, con afectaciones en numerosas comunidades. La Fiscalía Provincial tiene además al menos otros 14 expedientes en preparación para llevarlos ante los tribunales.
El problema se extiende por toda Cuba. Entre 2025 y el primer semestre de 2026 se abrieron más de 460 investigaciones penales por delitos contra el sistema eléctrico. Más de 300 estuvieron relacionadas con el robo de aceite dieléctrico, una práctica detectada en todas las provincias y, específicamente, en 97 municipios.
El fluido es indispensable para aislar y refrigerar los transformadores de alta tensión. Su pérdida puede provocar averías graves e incluso dejar inutilizados equipos cuya reposición resulta especialmente complicada en medio de la crisis económica y energética del país.
El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, reconoció en julio que la cantidad de aceite robada era «casi similar» a la producida durante el mismo período. Las autoridades han admitido además que algunas comunidades han llegado a permanecer hasta 105 días sin electricidad debido a transformadores dañados que no han podido reemplazarse.
Las condenas impuestas por estos hechos están siendo particularmente elevadas. En agosto, un cubano de Contramaestre recibió una sentencia de 12 años de prisión por sustraer 120 litros de aceite dieléctrico.
La magistrada Iliana Gómez Guerra, presidenta de la Sala de los Delitos contra la Seguridad del Estado del Tribunal Supremo Popular, indicó que las condenas dictadas en 2026 por este tipo de hechos se sitúan mayoritariamente entre nueve y 20 años de prisión.
La dureza de las penas evidencia la estrategia de las autoridades de tratar los robos contra la infraestructura eléctrica como delitos contra la Seguridad del Estado, en momentos en que Cuba atraviesa una prolongada crisis energética y enfrenta serias dificultades para reparar o sustituir los equipos dañados.
Preguntas frecuentes sobre el robo de aceite dieléctrico en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué son tan severas las penas por el robo de aceite dieléctrico en Cuba?
Las penas son severas porque el robo de aceite dieléctrico se clasifica como sabotaje, no como un hurto común. Este delito afecta gravemente la infraestructura crítica del Sistema Eléctrico Nacional, en un contexto de crisis energética en Cuba. Según el Código Penal cubano, las penas por sabotaje pueden ir de siete a 30 años de prisión, y en casos agravados, hasta cadena perpetua o pena de muerte.
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¿Cuál es el impacto del robo de aceite dieléctrico en la población cubana?
El robo de aceite dieléctrico provoca apagones prolongados que afectan a comunidades enteras, ya que los transformadores quedan inutilizados y su reposición es complicada debido a la crisis económica y energética del país. Algunas comunidades han llegado a permanecer hasta 105 días sin electricidad debido a estos robos.
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¿Cómo afecta el robo de aceite dieléctrico al sistema eléctrico de Cuba?
El robo de aceite dieléctrico deja inutilizados los transformadores, lo que provoca averías graves en el sistema eléctrico. Esto agrava la ya crítica situación energética del país, dificultando la reparación y sustitución de los equipos dañados, y provocando cortes de electricidad prolongados en las comunidades afectadas.
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¿Qué medidas están tomando las autoridades cubanas contra el robo de aceite dieléctrico?
Las autoridades están aplicando penas severas y juicios ejemplarizantes para disuadir estos robos, además de realizar inspecciones en carreteras para detectar el uso de aceite robado en vehículos. También se están implementando controles y medidas para proteger la infraestructura eléctrica, aunque el problema persiste debido a la desesperación económica.
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