
El jefe de la misión diplomática de Estados Unidos en Cuba, Mike Hammer, se reunió este jueves con el escritor y exprisionero político Ángel Santiesteban-Prats, recién elegido Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo del Grado 33 para la República de Cuba, para explorar la posibilidad de que los masones participen en la distribución de ayuda humanitaria estadounidense a las familias más necesitadas de la isla.
La Embajada de Estados Unidos informó del encuentro en su cuenta oficial de X, donde destacó el papel histórico de la masonería cubana y su potencial para colaborar en iniciativas de asistencia a la población.
«Reconociendo que la masonería tiene una larga e importante historia en Cuba, ellos hablaron sobre la posibilidad de que los masones participen en la distribución de ayuda humanitaria de EE.UU. a los más necesitados», señaló la representación diplomática.
La Embajada también expresó su respaldo a la independencia de las organizaciones civiles: «Estados Unidos aprecia el rol de los masones en el desarrollo de Cuba y apoya a una sociedad civil libre e independiente».
En marzo de 2026, Hammer visitó la sede del Supremo Consejo del Grado 33 en La Habana y sostuvo conversaciones con su entonces máximo dirigente, José Ramón Viñas Alonso, sobre posibles vías de colaboración.
Un nuevo líder masónico bajo presión de las autoridades
La reunión ocurre menos de dos semanas después de que Santiesteban-Prats fuera elegido soberano gran comendador del Supremo Consejo del Grado 33, el pasado 26 de septiembre, con 19 votos a favor y uno en contra.
El escritor, con casi cuatro décadas de trayectoria masónica, asumió el cargo en medio de un prolongado conflicto entre la institución y el Ministerio de Justicia cubano.
En 2025, el Ministerio de Justicia emitió la Resolución 342, mediante la cual desconocieron la continuidad de Viñas Alonso al frente del Supremo Consejo. La decisión fue impugnada por los masones, pero el Tribunal Supremo Popular desestimó el recurso en marzo de 2026.
El propio Santiesteban-Prats ha enfrentado acciones judiciales. En junio, las autoridades le instruyeron cargos y le impusieron reclusión domiciliaria por cambiar en el mercado informal 200 dólares donados al Asilo Nacional Masónico Llansó, acusación que el escritor rechazó.
Tras su elección, el Supremo Consejo denunció que la vivienda de su nuevo dirigente permanecía bajo vigilancia y que las cuentas bancarias de la institución continuaban congeladas, lo que dificultaba incluso el pago de salarios a sus trabajadores.
Ayuda estadounidense para familias vulnerables en Cuba
El posible respaldo de los masones se enmarca en el programa de asistencia humanitaria de 100 millones de dólares anunciado por Estados Unidos, que busca hacer llegar alimentos y artículos esenciales a los cubanos más afectados por la crisis.
Del monto total, 60 millones de dólares se canalizan mediante Catholic Relief Services y Cáritas Cuba, mientras los otros 40 millones están destinados a organizaciones no gubernamentales independientes. El esquema busca distribuir los recursos sin intermediación del Gobierno cubano.
La distribución comenzó en julio, con la llegada de un primer cargamento de 18 toneladas de alimentos y productos de higiene procedentes de Miami, y se ha extendido progresivamente a diferentes provincias.
El pasado 6 de octubre, un nuevo envío estadounidense llegó a Cuba, con destino a familias vulnerables de Ciego de Ávila, bajo la coordinación de Cáritas.
El programa contempla beneficiar a entre 100,000 y 120,000 familias cubanas, con prioridad para adultos mayores, personas con discapacidad, embarazadas y hogares con niños pequeños.
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