
El complejo turístico Soroa, conocido como el Arcoíris de Cuba, permanece cerrado al público desde hace más de cuatro meses —incluidos los de verano— sin que exista una fecha de reapertura ni un acuerdo firmado con ningún gestor, según un reportaje de El Artemiseño.
La instalación, ubicada en el municipio Candelaria, Artemisa, integra un hotel, un orquideario, villas de alojamiento y el hotel Castillo en las Nubes, en plena Sierra del Rosario, declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO.
De una plantilla que llegó a un centenar de trabajadores, solo seis custodios y unos 15 empleados permanecen en el lugar para tareas básicas de mantenimiento. El resto ha sido reubicado dentro y fuera del hotel, y muchos desconocen el estado de las negociaciones sobre el futuro del complejo.
Las condiciones del sitio son precarias: no hay suministro eléctrico y de agua potable estable, lo que impide cualquier operación parcial. La carretera de acceso está prácticamente tomada por la vegetación, reduciendo la doble vía a una sola senda.
A esas carencias se suman los daños que dejó el huracán Rafael en 2024. Según el reportaje, esos estragos «aún no han sido resueltos» dos años después.
La Delegación de Turismo de Artemisa confirmó al medio que «existen actores económicos no estatales, interesados en asumir las gestiones del complejo», pero no se ha identificado públicamente al interesado ni hay plazos definidos.
Ese interés se enmarca en el paquete de 176 transformaciones económicas y sociales que el Gobierno aprobó en junio, cuyo Eje 17 abre el turismo a nuevas modalidades de gestión privada: arrendamientos, usufructos, concesiones, agencias de viajes privadas, guías turísticos privados y participación de inversores extranjeros y cubanos residentes en el exterior.
El autor del artículo advierte que la demora en definir el modelo de gestión agrava el riesgo de deterioro irreversible: «si no existe prontitud en el cronograma establecido para aprobar a los niveles pertinentes el modelo a seguir; si los trabajadores están ajenos al qué y al cómo… si la decisión se aleja del presente inmediato, el costo será mucho para reanimarlo».
El cierre de Soroa se produce en el peor momento del turismo cubano en décadas. El primer ministro Manuel Marrero Cruz reconoció ante la Asamblea Nacional que el 73 % de las instalaciones hoteleras del país estaba cerrado y que unos 25,000 trabajadores se encontraban en situación de disponibilidad.
Cuba recibió apenas 387,591 visitantes internacionales de enero a junio de 2026, una caída del 60,7 % respecto al mismo período del año anterior.
Vídeos relacionados:
Archivado en: