El humorista Mario Sardiñas, conocido por su personaje Chequera, del programa «Vivir del cuento», publicó en Facebook un video que describe con brutal precisión lo que significa vivir en Cuba: sin electricidad, cocinando con leña y sin conexión a Internet.
La definición de Chequera es tan sencilla como demoledora: su barrio no es un reparto ni una localidad, «es una tribu».
En el sketch, la sobrina le pregunta si Arroyo Arenas (consejo popular del municipio La Lisa), es un reparto o una localidad. La respuesta llega sin titubeos: «No, sobrina, es una tribu. Mira, nunca tenemos corriente, cocinamos con leña y ahora tampoco hay conexión. Somos una tribu».
E inmediatamente, extiende la mano y dice sonriente: «Mucho gusto, cacique Chequera».
El clip se ha hecho viral, con más de 63,000 reproducciones.
Lo que Chequera toma como chiste, es una realidad reconocida por las propias autoridades. Arroyo Arenas fue citada por la propia ETECSA el 20 de octubre como una de las zonas con mayor «incremento de afectaciones de telecomunicaciones» por los apagones prolongados y las dificultades para mantener los sistemas de respaldo eléctrico. La empresa estatal admitió que sus servicios se restablecerían «gradualmente a medida que sus instalaciones reciban electricidad», lo que en la práctica equivale a decir: cuando el régimen quiera o pueda.
Por otra parte, ante los cortes interminables de electricidad y la falta de gas licuado, la leña y el carbón se han convertido en la única alternativa para millones de familias. El precio de un saco escaló a entre 3,200 y 5,000 pesos en distintas provincias en junio, frente a un salario mensual medio de apenas 6,930 pesos.
Sardiñas continúa usando las redes para satirizar la crisis en Cuba.
En abril anunció que se iría a la Luna «porque allá nunca quitan la corriente»; en agosto convirtió en canción el sistema de cortes de «cuatro horas sin luz por diez minutos con corriente».
En septiembre, convirtió una bandeja de comida en antena para buscar señal de Internet, un clip que superó las 334,000 visualizaciones. Y un mes después, citó tres refranes tradicionales que han perdido toda vigencia en Cuba: «camarón que se duerme, se lo lleva la corriente», «agua que no has de beber, déjala correr» y «a mal tiempo, buena cara».
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