Imagen referencial de un hospital en Cuba Foto © CiberCuba

Transferencia de saldo al celular, el regalo de moda para los médicos en La Habana

Procedente del oriente de Cuba llegó a La Habana Roberto, un joven médico especialista en Medicina Interna y se topó con la sorpresa de que, a diferencia de su tierra natal, en la capital es habitual dar el número del móvil a los pacientes y que estos, en agradecimiento por la atención, le hagan transferencias de saldo.

Fue una sorpresa pues tal práctica, aparentemente entronizada en La Habana, no es ni remotamente habitual en el oriente de Cuba, donde se suele regalar, perfume, jabones, cajas con comida, aceite, cake, algunas prendas de vestir, pero no saldo para el móvil.

“Un colega me dijo, cuando un paciente te pida el móvil, valora cómo viste, si el móvil es bueno o no, que muchas veces es para acudir a ti cuando necesiten resolver recetas o certificados médicos, o hacer una consulta, pero la mayoría te agradece con transferencias de saldo”, explica.

“Generalmente te pasan 5 CUC, 7 CUC, ya 10 CUC no es tan común. La primera vez que me hicieron una fue recién llegado a La Habana, una muchacha que a todas luces tenía buen desenvolvimiento económico, me pasó 7 CUC, me dijo vaya médico para que tengas tus datos 3G. La segunda vez fue por atender a un turista por detrás de la cortina, la esposa me pasó 15”, agrega.

En Cuba es habitual “agradecer” los servicios de los médicos con regalos, una tradición que se hizo mucho más práctica y arraigada en el imaginario a partir del llamado Período Especial, cuando los obsequios tomaron la dirección de resolver dos problemas fundamentales: comida y aseo personal.

Con la llegada de internet por datos móviles, ETECSA, sin proponérselo, ha ofrecido a los cubanos una forma de “pago electrónico” con las cuentas de los celulares y las nauta, un filón que también se aprovecha para agasajar a los galenos.

“Aquí en La Habana se sigue regalando al médico cosas como los jabones, o cajas o jabas con comida, pero la verdad me gusta más eso de la transferencia de saldo y en menor medida recargas de la cuenta nauta, pues es menos sutil preguntarle a una persona su correo nauta que su número de teléfono…, y lo prefiero porque soy joven, me gusta eso de disfrutar el internet por datos, en mi casa otros se encargan de la comida”, añade Roberto.

Regalarle algo al médico es una manera de lograr un trato diferencial mientras que el galeno asegura llegar a casa, luego de una consulta, con varios obsequios que le permitan sobrevivir pues su salario, igual que el resto de los cubanos, no les alcanza para ni siquiera mal vivir.

Una vecina del reparto Siboney, en Playa, comenta que “yo tengo mis médicos de cabecera, son varios, y a todos los mantengo contentos. No me atienden porque les transfiero para sus cumpleaños dinero al móvil, lo hacen porque somos amigos, pero una ayuda nunca está de más. Mi esposo vive fuera y siempre que hay recargas me le pone 20 pesos al móvil, vivo de los bonos y con ese dinero hago pagos o regalos. A mis médicos nunca les falta varias veces por año, su transferencia de 10 pesos”.

“A veces, en casos muy puntuales y excepcionales, como cuando un amigo cirujano operó a la abuela de mi esposo, le hicimos un par de recargas directas al médico que la atendió, le hicimos recargas por un tiempo, luego de la operación, fue una manera de agradecerle y también de garantizar que la atención a ella continuara incluso cuando fuera necesario en el horario no laboral”, señala.

Aunque en varios niveles y diferentes momentos se ha hablado de los médicos, los regalos de pacientes y sus familiares, y de la ética profesional, la realidad apunta que los galenos aspiran a las misiones internacionalistas o contratos en el extranjero como la manera de resolver sus vidas. Mientras están en Cuba, los obsequios son la única manera de paliar la dura cotidianidad y sobrevivir.

Archivado en:

Comentarios

Playlist de videos en CiberCuba



¿Tienes algo que reportar? escribe a CiberCuba:

editores@cibercuba.com

 +34621383985