El humorista cubano Ulises Toirac. Foto © Ulises Toirca / Facebook

Ulises Toirac: "Ir a Miami es más difícil que hacer un viaje a la luna sin escafandra"

El humorista cubano Ulises Toirac (La Habana, 29 de junio de 1963), famoso por sus personajes Matute y Chivichana, ha conversado con CiberCuba sobre su carrera, sus proyectos, su canal de YouTube NNC Noticias, sus rifirrafes en redes sociales con Díaz-Canel y el viceministro de Cultura, Fernando Rojas, y la necesidad de aparcar los odios absurdos entre cubanos y pensar más en cómo conseguir entre todos, los de aquí y los de allá, un país plural y unido.

CiberCuba: ¿Cómo ve Ulises Toirac a Cuba? ¿Da ganas de reír o de llorar?

Ulises Toirac: Cuba ahora mismo no da ganas de llorar ni de reír. Asusta por muchas razones, incluyendo la Covid. Estamos en una situación bastante complicada. No veo muchas respuestas al 'carajal' de preguntas que tiene la situación actual, tanto desde el punto de vista médico como económico; con las medidas que dicen que se van a tomar o con las que se han tomado.

¿Qué respuestas espera de ese 'carajal' de preguntas?

A mí me preocupa mucho que se le quite capacidad adquisitiva al peso cubano en vez de fortalecerlo, dándole roles adquisitivos a otras monedas. Mientras tanto, se siguen pagando salarios en CUP.

¿Cree que la unificación de monedas acabará definitivamente con el peso cubano?

No, por el contrario. Pienso que si se actúa con lógica, el peso debe adquirir importancia, si no queremos derrumbar totalmente la economía.

¿A los artistas les pagan en pesos en Cuba?

A los artistas, dependiendo del trabajo, nos pagan en pesos cubanos o en CUC. Depende.

¿De qué vive un humorista en tiempos de pandemia?

Un humorista en tiempos de pandemia vive de la esposa (risas).

Ulises Toirac se ha convertido en un 'influencer' en las redes sociales. ¿No es peligroso salir así del 'armario'?

¿De qué armario tú me estás sacando? Vamos a aclararlo.

Me refiero a la corrección que hizo a Díaz-Canel del obituario de Eusebio Leal. ¿No le da miedo?

No pienso que por corregir un texto a la ligera, eso pueda traer graves consecuencias. No las ha traído hasta ahora. No sé si esté en algún caldero o en alguna cosa, pero no lo creo. Yo considero, y quiero hacerlo público porque no fui muy puntilloso, que Eusebio (Leal) fue una de las personalidades más importantes del siglo XX en nuestro país porque reanimó una parte importante de la historia de Cuba. Hablo de Cuba, no de La Habana. Esa parte que él reanimó es historia cubana y lo hizo desde mucho antes de que se le diera la tarea de hacerlo.

El viceministro de Cultura de Cuba, Fernando Rojas, le pidió que se pronunciara sobre Descemer Bueno, a quien él considera "víctima de la presión de las mafias de Miami". ¿Ha hablado con Fernando Rojas después de ese rifirrafe?

(Risas) Sí, hablé con Fernando Rojas después del rifirrafe y quedamos bien. Espero que no suceda un altercado de esos nuevamente porque no es mi forma de tratar las redes. A mí el chisme y el brete no me gustan. No tengo nada que ver con lo que diga nadie en absoluto. Tengo que ver, por supuesto, con las cosas que digo yo y me responsabilizo de las cosas que digo yo.

¿Qué le dijo Fernando Rojas?

Lo que me dijo Fernando y lo que yo le dije a Fernando mejor me lo reservo. Eso fue una conversación privada y no creo que sea saludable ventilarla en público. Ya te digo, quedamos en muy buena lid.

¿Para cuándo un espectáculo en Miami?

Imagínate tú. Para mí eso tiene las trazas de ciencia y ficción porque con las leyes actuales ahora resulta que tengo que sacar visa en un tercer país, para luego ir a ese país, solicitar la entrada y que me aprueben la entrada en Estados Unidos. Es más difícil que un viaje a la luna sin escafandra. Realmente no lo sé. Va a depender mucho de los empresarios cubanoamericanos porque no lo veo muy cercano y tampoco me estoy preocupando mucho por eso.

¿Cómo ve la salud del monólogo en Cuba?

No tengo ni la más remota idea. Hace mucho rato que no tengo noticias sobre el tema.

¿Le falta madurez al humor cubano?

El humor cubano es la consecuencia de factores que están incidiendo no sólo en el humor sino también en la música. En todo. Es lógico, además, porque el humor es una forma de pensamiento y la forma de pensamiento está supeditada a la realidad económico-social. Y en estos momentos la realidad económico-social de Cuba es bastante complicada. 

Hay muchos factores que inciden en que el gusto de las personas haya disminuido y, por tanto, como es un mercado oferta-demanda, o sea humorismo-público, esto ha influido en la calidad del humor.

¿Qué humorista cubano le hace reír?

A mí me hacen reír muchos humoristas cubanos. Alexis Valdés para mí es un tipo genial. Es una gente que yo súper admiro. De los del lado de allá están Iván Camejo, Boncó, Gustavito y el guajiro Antolín. Hay muchos humoristas que a mí me fascinan, que me hacen reír, con los que yo me siento súper cómodo escuchándolos y viéndolos y casi todos ellos son muy buenos amigos míos.

En Europa hay líneas rojas que ni siquiera el humor puede atravesar. El humor cubano cruza muchos de esos límites. ¿Hasta dónde debe llegar el humor?

Mucha gente piensa que el humor cubano tiene una definición aparte porque nosotros somos diferentes. Somos exactamente igual que todas las demás personas del mundo. El humor en todos los sitios es lo que es. Es un elemento iconoclasta, que tumba todos los iconos que tiene el ser humano. El humor es anti-todo. Parte de cuestionarse la religión, la sociedad, los tabúes sexuales, los gobiernos. El humor en todos los sitios es exactamente lo mismo. La forma en que se presenta en cada país, por supuesto, depende de la forma de ser de los habitantes de esos países.

El humor es como un metro. Cuando tú dices "un metro" y quieres saber exactamente lo que es un metro, vas a París y te paras delante del metro patrón que hay en la sala del Louvre y lo mides. Coges la cuerda, te la llevas para Bangladesh y sigue siendo un metro: el mismo que está en París. Pero las definiciones subjetivas dependen, varían. Las líneas que se le ponen a las cosas también son subjetivas. No existe el metro patrón para eso.

Yo soy de la opinión de que el humor debe llegar hasta su quintaesencia. Te pongo un ejemplo, en Cuba el humor negro no gusta mucho, pero yo soy fanático del sarcasmo. Creo que el humor debe llegar a todos los horizontes, a todos los territorios a hasta donde el humorista sea capaz de llegar. Conozco casos de humoristas espectaculares que trascienden esas barreras tanto en la forma como en el contenido y son geniales, en la comunicación social uno siempre tiene que tener determinadas reglas.

Sin embargo, en Cuba no sé exactamente si están claras las líneas tanto por parte de los decisores, como por parte de los humoristas.

¿Qué necesita la cultura cubana?

Menos restricciones y más pluralidad también. Son tan cubanos Silvio Rodríguez como Gloria Estefan o Pablo Milanés como Paquito D'Rivera. Hay que pensar en que la cultura cubana la hacemos los cubanos. Es riquísima e importantísima en el mundo. Una de las cosas que va en contra de la cultura cubana es que no nos vemos como una nación. Un cantante mexicano va a Miami y se explotan todos lo estadios. A nadie se le ocurre preguntar si el tipo es comunista o socialista o si come plátanos por la mañana y toma cerveza por la noche.

La gente no pregunta esas cosas: llena los estadios. Los cubanos somos una jodienda, que si es esto o es lo otro; que si le voy a levantar veinte barreras del lado de acá, que si le voy a poner la aplanadora del lado de allá. Nosotros somos una jodienda para apoyar a los artistas cubanos.

Un cubano prefiere quedarse en su barbacoa antes que ir a ver al artista que le ha gustado toda la vida. Yo pienso que no existe tampoco un apoyo del público para que los artistas cubanos se sientan bien en cualquier latitud del mundo.

Sabemos lo que pone serio a Ulises Toirac. ¿Qué le pone triste? ¿Qué echa de menos cuando le coge el gorrión?

Una cosa es la tristeza y otra es el gorrión. Tengo entendido que el gorrión es lo que te entra cuando tú estás fuera de tu agua, cuando estás lejos. Claro que me pongo triste; muchas veces melancólico y a veces me pongo furioso. En cuanto al gorrión, lo primero es la familia. Hay un 2000% de culpa de la familia.

Triste me pone, sobre todo hoy en día y es una de las cosas que más tristeza me da, el extremismo, tanto de un lado como de otro. Este país no va a echar para alante sin -no digo unidad, porque es una palabra que se ha usado mal- digo sin el concurso de todos los cubanos, piensen lo que piensen y estén donde estén. Siempre y cuando exista el querer echar pa' alante el país, no importa cuál sea el credo político, la ideología y el pensamiento de las personas.

Me duele mucho el extremismo y con el extremismo no podemos llegar a ningún sitio. Hasta tanto en las dos orillas no se tenga plena conciencia, como dijera Carlos Varela, de que ser extremos no es camino sino muro. Hasta que no lleguemos a esa conclusión no vamos a salir del lugar donde estamos. Yo pienso que para echar pa' alante este país hacen falta todos los cubanos.

¿Qué quiere Ulises Toirac para Cuba? ¿Cómo se imagina la Cuba del futuro?

Obviamente me imagino una Cuba plural en la que hacer el bien para la nación, y no para un sector, sea la ley. Ya sé que ese futuro no está ni medianamente cerca, pero esa es la Cuba que yo quisiera ver.

¿Por qué no se ha ido de Cuba?

Uff. No me he ido de Cuba por muchísimas razones. Para empezar, la familia más cercana vive aquí. Mis hermanos, mis sobrinos viven aquí y aquí tengo un hogar, una casa que, además, dicen que es mía y que no tengo que pagar nada por ella porque ya la pagué. Hay muchas razones. Aquí yo salgo a la calle y sigo sintiéndome dentro de casa. La gente es fabulosa. Me ven llegar a un sitio y tienen unas deferencias conmigo increíbles. Me ha sucedido en otros lugares también.

Hay muchos factores que me han llevado a pensar en fijar mi residencia en otro país. Como no me he muerto, tampoco quiero lanzar piedras al tejado. No sé si algún día lo haga. Ahora mismo no tengo muchas razones para eso porque fijar residencia en otro país significa, en primer lugar, tener un trabajo estable que me permita a mí vivir en ese país y, por supuesto, ver un futuro para el trabajo que estoy haciendo.

¿Qué proyectos tiene entre manos Ulises Toirac?

Proyectos tengo varios. Hay uno que está parado por la pandemia que es NNC Noticias, un canal que tengo en YouTube, en el que tengo varios personajes. También tengo otro proyecto a partir de esos mismos personajes, que creo que va a ser una especie de sublista de ese canal aunque no sé si haré algo nuevo. Mi idea es hacer una casa de cubanos, justo en el momento actual, con todos esos personajes y ponerlo a funcionar con las nuevas medidas. No te cuento mucho porque el secreto profesional es importante.

¿Entonces sigue trabajando?

Sí, ahora mismo estoy trabajando en un sitio web, del que no quiero adelantarte mucho. Es un sitio que tiene que ver conmigo y es prácticamente para mí. Creo que va a ser un bombazo cuando lo pongamos en funcionamiento. La verdad es que tengo una amplitud bien grande de cosas que me interesan y estoy trabajando ahora mismo en eso, que me tiene detenidos los demás trabajos.

Una última pregunta. Cuando ve las noticias de balseros desaparecidos en el mar o de cubanos muertos en la selva, ¿qué se le pasa por la cabeza? ¿Qué mensaje puede enviar a todos los cubanos que están soñando con emigrar de esa manera?

Uff. Eso es de lo más terrible. La emigración ilegal siembra mucha muerte. A mí eso me da una tristeza del carajo porque que las personas quieran buscar un futuro es algo lícito, que todo ser humano quiere. Pero ya cuando tiene que enfrentar decisiones como montarse en una balsa o cruzar una selva es muy arriesgado. A mí esas cosas me dan una tristeza muy grande y es una decisión a la que empujan los dos gobiernos, el de Estados Unidos y el de Cuba. Y todos los gobiernos, de alguna manera, lo impulsan y eso es deleznable.

¿Qué puedo decirle yo a los que están planeando emigrar de esas maneras? Miren, yo lo único que les digo es que lo piensen mejor. Que lo piensen bien, que lo piensen en profundidad; que no tomen una determinación si no tienen una certeza de éxito y eso es bien precario cuando uno toma esas decisiones. Vida hay solo una y si es verdad que usted siente que va a pasarla mejor en otro país, piense que puede perder la vida para llegar a ese país. Hay que pensar bien las cosas, caballero; no tomar las cosas a la ligera, porque en el camino de alcanzar los sueños uno puede perder la vida y eso es lo principal.

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Tania Costa

(La Habana, 1973) vive en España. Ha dirigido el periódico español El Faro de Melilla y FaroTV Melilla. Fue jefa de la edición murciana de 20 minutos y asesora de Comunicación de la Vicepresidencia del Gobierno de Murcia (España)

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