Una joven cubana llamada Daine denunció a través de un video en Instagram una agresión sufrida en la calle G, donde un hombre le lanzó dos piedras para llamar su atención mientras se masturbaba.
La agresión tuvo lugar específicamente en la singular zona arbolada que está junto al monumento a José Miguel Gómez y en las inmediaciones del hospital Calixto García.
"Si eres mujer, a la hora que sea y donde sea, estás en peligro. Este video lo hice porque en verdad no quisiera que pasaran por lo mismo que yo", expresó Daine en su publicación.
En el momento en que grabó el video, la joven estaba al borde del llanto tras el impacto de lo ocurrido y mostró cómo tenía la mano en que le dio la primera de las piedras que lanzó el individuo.
Aunque no sufrió heridas graves, Daine aseguró que la situación es inaceptable, que estos hechos no deberían ocurrir e instó a tener precaución cuando se transita por esa zona.
En el apartado comentarios de su publicación, decenas de internautas -la mayoría mujeres- confirmaron que desde hace muchos años abundan denuncias similares en ese lugar.
"Hace unos días también pasé por ahí camino al hospital y vi a ese hombre”; "Desde hace años ellos existen ahí, van variando, imagino. Yo estudié en la Universidad de La Habana del 2013 al 2018 y siempre había que tener cuidado al pasar por ahí", "Es un problema desde hace años y no les importa darle solución", apuntaron varias internautas.
Numerosos comentarios, además de manifestar solidaridad con la víctima, resaltaron la falta de seguridad y el peligro constante que enfrentan las mujeres en las calles cubanas.
"Lamentablemente, el acoso a la mujer está completamente normalizado en Cuba, una no se puede ni quejar porque no se hace nada al respecto"; "No existe ley que proteja a las mujeres en Cuba de este fenómeno, está totalmente normalizado este comportamiento aquí", apuntaron otras dos mujeres.
Otra persona denunció que cuando se ha reportado la presencia de estos acosadores a la policía, la respuesta ha sido ineficaz: "En una ocasión, unas amigas y yo le dijimos a un policía y su respuesta fue que no le hiciéramos caso".
"Lo que haría falta es identificarlo para que vaya preso"; “hay que cazarle la jugada y esperar en el lugar hasta que aparezca", sugirieron otros internautas.
Durante décadas, actos de exhibicionismo como el citado son frecuentes a lo largo y ancho del país en parques, paradas de ómnibus y áreas poco transitadas, donde los agresores se aprovechan de la falta de vigilancia para cometer acciones similares.
Sin embargo, en este caso en particular llama la atención la agresividad, el componente violento de lanzar piedras a la víctima para llamar la atención, lo que incorpora un elemento de peligro.
Desde hace muchos años, a pesar de la indignación ciudadana y el temor que generan estos incidentes, muchas víctimas optan por no denunciar formalmente debido a la falta de confianza en las autoridades y al escaso seguimiento que suelen recibir estos casos.
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