“Tú saliste de fango al pecho y ahora te haces el tiquismiquis”, respondió ante las críticas Karlita, una joven cubana que desató una oleada de comentarios tras compartir su asombro por un detalle cotidiano en las calles de España.
Esta cubana recién llegada a Galicia, conocida en redes como Karlita (@yo_soykarlita), ha generado una fuerte conversación en TikTok tras publicar un video en el que responde a quienes la criticaron por sorprenderse con un aspecto de la vida en España.
El primer video, en el que expresaba su asombro por cómo los coches se detenían automáticamente al presionarse un botón en el semáforo peatonal, acumuló miles de visualizaciones y cientos de comentarios. Pero lo que pretendía ser una observación ingenua de una recién llegada, terminó convirtiéndose en blanco de burla y desdén, especialmente por parte de otros cubanos.
En su nueva publicación, de más de cuatro minutos, Karlita se defendió con firmeza. “No entiendo cómo puede haber tantos cubanos corrigiéndome por decir ‘carro’ en vez de ‘coche’, como si no supieran perfectamente a qué me estoy refiriendo. Y lo peor es que muchos se hacen los españoles más que los mismos españoles”, dijo, sin ocultar su decepción.
“Cubano, loco, que tú saliste de fango al pecho… acuérdate de tus raíces”, insistió, aludiendo al clasismo y a la amnesia selectiva que, según ella, algunos muestran al emigrar. También cuestionó que muchos la acusaran de ignorancia o ridiculizaran su sorpresa: “Si tú cuando llegaste no cometiste tus novatadas, dime qué te tomaste, ¿la Coca-Cola del olvido?”.
La joven explicó que su intención no era hablar de política ni de sistemas económicos pues tampoco es el tipo de contenidos que comparte en la red. “No lo dije porque paren los coches, sino por el pequeño detalle del timbre en el semáforo, que para mí es totalmente nuevo”, comentó, tras ser corregida por varios usuarios que le aclararon que eso no es “capitalismo”, como ella había dicho, sino simplemente educación vial o normas básicas de tránsito.
Entre las reacciones al nuevo video, muchos cubanos compartieron experiencias similares. “Yo estuve 20 minutos esperando que una cajera me diera una java y no me entendía”, confesó Arniel Chil. Otro usuario, Reydier, dijo que después de dos años en España sigue diciendo “carro, guagua y hasta Cupet a las gasolineras”. Para Alexey Hernández Sol, “cuando alguien te critica, dice más de esa persona que de ti”.
La mayoría coincidió en que adaptarse al país receptor es parte del proceso migratorio, pero que eso no debería implicar renunciar a la identidad. “No hay peor estilla que la del mismo palo”, escribió alguien. “Yo llevo más de 25 años fuera de Cuba y no he perdido el acento ni lo perderé, porque son mis raíces”, comentó Graciela Fonseca. Felix Mario, por su parte, señaló que aunque adoptó algunas palabras locales, su forma de hablar cubano no ha cambiado: “Nos acostumbramos a usar las mismas palabras, pero no perdemos quiénes somos”.
También hubo mensajes desde el respeto que sugirieron enfocarse en lo positivo. “A palabras necias, oídos sordos. Pa’lante y sin mirar atrás”, escribió un usuario. Otra internauta española le expresó: “Nunca pierdas tus raíces, habla como te dé la gana… nunca te avergüences”.
Pese a las críticas, Karlita dejó claro que no se dejará afectar. “Me encuentro muy bien mentalmente, me siento muy amada, y ningún comentario de personas que no conozco me va a afectar”, afirmó. Su mensaje concluyó con una invitación a la reflexión, tanto para los cubanos que ya llevan años fuera, como para los españoles que, según dijo, no siempre comprenden el contexto de quienes llegan de un país como Cuba: “Ojalá, así como haya educación vial, tengan educación para referirse… uno a un inmigrante y dos a una dama”.
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