
Vídeos relacionados:
En Sancti Spíritus, como en el resto del país, la llegada de la papa —uno de los alimentos más esperados por los cubanos cada año— no ha traído alivio, sino frustración.
La llamada “papa de balance nacional”, destinada a garantizar una distribución equitativa, ha sido víctima de problemas productivos, desorganización institucional y decisiones políticas sin respaldo técnico, lo que ha generado una nueva ola de incertidumbre y malestar entre la población, de acuerdo con un texto publicado en el sitio digital del semanario Escambray.
La entrega comenzó por el municipio de Taguasco, pero las señales son claras: no habrá tres libras para todos, como inicialmente prometió el Ministerio de la Agricultura. En algunos territorios, apenas se repartirán dos por persona, y en otros, ni eso.
Conclusión: En la Cuba de hoy, ni siquiera un producto que se cultiva y planifica con meses de antelación puede garantizarse con seguridad.
Producción en picada: suelos pobres, precios peores
Las causas del desastre son múltiples, pero todas apuntan al mismo problema estructural: la crisis agrícola generalizada que asfixia al país. Según autoridades agrícolas, los rendimientos de la cosecha no fueron uniformes debido a la calidad desigual de los suelos y la escasa disponibilidad de agua. Sin embargo, uno de los factores más graves fue el desincentivo económico para los productores.
La papa de balance nacional se paga a 9 pesos por libra, un precio que los agricultores consideran insuficiente para cubrir costos. En protesta silenciosa, muchos descuidaron los cultivos, reduciendo aún más el rendimiento.
En otras palabras, la papa fue sembrada, pero no cuidada, y la cosecha terminó reflejando esa negligencia forzada por el absurdo sistema de precios estatales.
Mientras tanto, la papa agroecológica, que se vende a 80 pesos por libra por ser producida con menos insumos, sí recibió atención por parte de los campesinos. El resultado: más rendimiento y más ganancias para ellos, pero un producto inaccesible para la mayoría de la población que depende de la red de distribución estatal.
Del campo al mercado informal: la papa a 150 CUP
La diferencia entre el precio oficial de 11 pesos la libra y los 150 o 200 pesos (o más) que se vende en el mercado informal es una muestra más del fracaso del sistema de distribución y control en Cuba. Sin mecanismos de fiscalización real y con mercados informales en auge, la papa escasea en los mercados estatales y abunda en manos privadas, a precios prohibitivos para la mayoría.
La propia dinámica de la cosecha, que requiere mano de obra bien pagada, empuja a los productores a buscar vías más lucrativas para vender su producción, evadiendo el esquema oficial.
No obstante, el tema ya era conocido. A nivel nacional, el sistema de regadío se vio afectado por los continuos apagones, provocados por la escasez de combustible, provocada por el “bloqueo”… por lo que la cosecha será inferior a la prevista, según las justificaciones del régimen.
Una papa que revela el hambre de un país
La papa se ha convertido en símbolo. En Cuba, su llegada cada año representa la esperanza de un plato más completo, una alternativa económica, un respiro frente al arroz y los granos. Pero lo que debió ser una garantía alimentaria se ha transformado en un símbolo de la pobreza y el desamparo institucional.
Hoy, miles de cubanos esperan por una cuota que no saben si llegará. Algunos recibirán tres libras, otros dos, otros ninguna. Todo dependerá de los comités de concertación de precios municipales al menos en Sancti Spíritus, del rendimiento de la cosecha y de cuánto se logre "salvar" en medio de la escasez.
Mientras tanto, la crisis alimentaria se profundiza, las promesas oficiales se desmoronan y la mesa del cubano sigue vacía.
Archivado en: