
Vídeos relacionados:
A cinco meses del potente sismo de 6.7 grados que sacudió la región oriental de Cuba el 10 de noviembre de 2024, más de 500 niños del seminternado Augusto César Sandino, en el municipio Pilón, Granma, siguen recibiendo sus clases en condiciones precarias.
A pesar del paso del tiempo, las aulas de campaña siguen siendo su único espacio para el aprendizaje, mientras esperan la restauración de su escuela, que aún no tiene fecha definida para su reapertura.
Los estudiantes, desde preescolar hasta sexto grado, fueron reubicados en un campamento improvisado en una base militar cercana, que ha sido habilitado con casas de campaña donadas por la UNICEF.
Este nuevo centro educativo, llamado Amiguitos de las FAR, es la respuesta del gobierno al daño estructural que sufrió el edificio del seminternado, construido bajo el sistema Girón, no diseñado para resistir movimientos sísmicos de gran magnitud.
Enrique Arango Arias, Jefe del Servicio Sismológico Nacional de Cuba, quien visitó la zona acompañado de representantes de agencias de la ONU, compartió en Facebook fotos de los campamentos donados por la UNICEF y de la escuela, seriamente dañada por el terremoto.
El proceso de restauración de los centros educativos está siendo más lento de lo esperado, y las familias aún deben esperar más tiempo para que sus hijos puedan regresar a sus aulas originales.
El gobernante Díaz-Canel visitó el lugar en febrero, y conversó con los niños y trabajadores, destacando el esfuerzo de estos en formar a los pequeños en cómo actuar ante posibles eventos sísmicos, un tema particularmente relevante después del terremoto.
No obstante, Díaz-Canel evitó comprometerse a una fecha exacta para la restauración del seminternado Augusto César Sandino y sugirió que los edificios afectados por el sismo podrían ser utilizados para albergar a las familias desplazadas.
Según Amauri Torres Torres, director general de Educación en Pilón, los sismos también dañaron 41 planteles educativos en la región.
Hasta febrero, solo 23 habían sido reparados, lo cual dejaba a cientos de niños en condiciones educativas muy precarias, dependiendo de espacios temporales y recursos limitados.
En paralelo, el municipio Pilón sigue siendo blanco de rumores infundados, como el de un supuesto nuevo terremoto que se espera en la zona, lo cual en los últimos días ha generado preocupación innecesaria en la comunidad.
Las autoridades locales han llamado a la calma, aclarando que estos rumores no tienen base científica y están contribuyendo a crear un ambiente de incertidumbre en una región ya afectada por la tragedia.
Archivado en: