Policía cubana cercó el cementerio para evitar asistencia a la misa del niño cubano Damir Ortiz



Policía que arrestó a joven para impedir que fuera a la misa de Damir Ortiz Foto © Captura de video de Facebook / Ildelisa Diasniurka Salcedo Verdecia

Este artículo es de hace 1 año

En una demostración más del control férreo del régimen cubano sobre la vida social y hasta el dolor ajeno, la Seguridad del Estado cercó el Cementerio de Colón el miércoles, impidiendo a las personas asistir a la misa por el niño Damir Ortiz, fallecido en Miami tras años de negligencia médica en la Isla.

La ceremonia, programada para las 4:00 pm en la capilla del cementerio, fue organizada por familiares, activistas y ciudadanos que deseaban brindar un último adiós a Damir.

Sin embargo, el acto de amor y despedida fue empañado por un operativo policial que incluyó patrullas apostadas en múltiples puntos afuera del camposanto y la detención de ciudadanos que intentaban llegar al lugar.

Así le ocurrió al activista Alberto Turís Betancourt Pérez, quien fue interceptado por un agente de la Policía justo antes de acceder al cementerio.

El hecho quedó registrado en video y compartido por la activista Idelisa Diasniurka Salcedo Verdecia, quien denunció: "¡Muchas personas no pudieron entrar! ¿Por qué? Aquí les dejo. Acaban de detener a Turís".

El joven narró el incidente y grabó el momento exacto en que fue arrestado: 

"Estoy aquí en el cementerio, la represión es grande. No te dejan pasar, hay patrulleros en cada esquina, donde quiera. No se puede entrar", detalló en una transmisión en vivo desde el lugar.

Impedidos de llorar

La activista Lara Crofs también fue una de las víctimas del cerco represivo.

Según denunció en redes sociales, fue retenida en su propia cuadra por agentes de la Seguridad del Estado que la vigilaron para asegurarse de que no asistiera a la misa.

"Me cerraron en la cuadra para que no asista. Según este nuevo oficial de la SE, es regional", escribió, acompañando su publicación con imágenes de los patrulleros apostados frente a su casa.

"Esto no tiene que ver conmigo personalmente. Tiene que ver con un pueblo que solo quiere demostrar respeto y empatía", añadió Lara en un mensaje cargado de impotencia y frustración.

A pesar del hostigamiento, la misa se realizó.

La abuela de Damir, Mercedes Báez, llegó acompañada por un cuidador y recibió las muestras de cariño de quienes sí lograron sortear el cerco policial.

El padre Jorge Luis presidió la ceremonia, marcada por oraciones, llanto y solidaridad. "Señor, ten piedad", se escuchó entre los asistentes, en un ruego que también abarcó a todos los niños enfermos de la Isla.

Una tragedia que pudo evitarse

Damir Ortiz murió en Estados Unidos, en el Nicklaus Children’s Hospital de Miami, adonde fue trasladado luego de una larga lucha por parte de su madre, que durante años denunció la falta de medicamentos, diagnósticos erróneos y atención médica inadecuada en Cuba.

Las campañas en redes sociales, lideradas por su madre y apoyadas por activistas en el país y en el exilio, lograron que se autorizara finalmente su viaje a Estados Unidos.

Pero fue demasiado tarde. Damir llegó en estado séptico, debido a una bacteria resistente que adquirió en la Isla y que terminó quitándole la vida.

En Miami, su madre ha recibido el apoyo de numerosos compatriotas que ven en su caso no solo una tragedia personal, sino una herida abierta en el sistema de salud cubano, deteriorado y carente de recursos esenciales.

Politización del dolor

El intento del régimen de limitar el alcance de la misa y criminalizar la solidaridad ciudadana con la familia de Damir ha generado una ola de indignación. "No se trataba de un acto político. Era una despedida, una oración por un niño que sufrió lo indecible. ¿Por qué impedirlo?", cuestionó un cubano en redes.

Desde hace años, los órganos represivos de la Seguridad del Estado han convertido en blanco a cualquier ciudadano que manifieste una voz crítica, incluso si se trata de honrar la vida de un niño.

La misa por Damir Ortiz no fue la excepción. Lo que debió ser un evento respetuoso y pacífico, se convirtió en un símbolo de hasta dónde puede llegar un gobierno para controlar cualquier acto, incluso llorar la pérdida de un ser querido.

VER COMENTARIOS (1)

Archivado en:

Redacción de CiberCuba

Equipo de periodistas comprometidos con informar sobre la actualidad cubana y temas de interés global. En CiberCuba trabajamos para ofrecer noticias veraces y análisis críticos.





¿Tienes algo que reportar?
Escribe a CiberCuba:

editores@cibercuba.com

+1 786 3965 689


Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un editor antes de su publicación.




Siguiente artículo:

No hay más noticias que mostrar, visitar Portada