Carolina Reyes Pozada, esposa del conductor de Uber agredido el 3 de mayo en Carolina del Norte tras revelar a su pasajero que era cubano, ha lanzado una petición de ayuda a través de la plataforma de recaudación de fondos GiveSendGo.
Carolina no ha dudado en calificar el hecho como “un intento de homicidio motivado por odio y racismo”, y denuncia que fue “un acto de violencia cruel e injustificable" solo por el origen de su esposo.
"Afortunadamente, mi esposo sobrevivió, pero las consecuencias físicas, emocionales y económicas son devastadoras. Desde ese día, vive con miedo, y ya no se siente seguro para volver a trabajar. No solo eso: yo también enfrento problemas de salud, tengo dos hernias que me dificultan trabajar", añadió la mujer.
La familia -con hijos pequeños y sin ingresos estables- ha visto desplomarse de repente la vida que con tanto esfuerzo construyeron.
A través de la plataforma GiveSendGo, Reyes Pozada busca reunir 10,000 dólares que les permitan afrontar gastos legales, médicos y básicos de subsistencia. Hasta ahora, solo han recaudado 448 dólares.
“Hoy, más que nunca, necesitamos de tu solidaridad. Queremos luchar por justicia, asegurarnos de que este agresor enfrente las consecuencias legales, y proteger a nuestra familia. Pero los costos legales y médicos son abrumadores, y si mi esposo no puede seguir trabajando, nuestra situación se vuelve insostenible”.
Carolina desglosa así el destino de las donaciones:
• Cubrir los honorarios legales para llevar al agresor ante la justicia.
• Costear tratamientos médicos y apoyo psicológico para mi esposo.
• Sostener a nuestra familia mientras él se recupera y enfrentamos este proceso.
Su carta concluye con un mensaje de dolor, pero también de fe:
“No deberíamos tener miedo de trabajar para alimentar a nuestra familia. No deberíamos vivir con el temor de ser atacados por quienes no aceptan nuestras raíces. Ayúdanos a alzar la voz contra el odio y a cuidar de los nuestros. Gracias de corazón por leer nuestra historia, por compartirla y por apoyarnos en este momento tan difícil. Que Dios les multiplique su generosidad.”
El ataque
La noche del 3 de mayo, el cubano Osvaldo Rivera McIntosh trabajaba como conductor de Uber en Charlotte, en Carolina del Norte. Recogió a un pasajero en la zona de Providence Road.
El hombre, aparentemente intoxicado, comenzó a hacerle preguntas hostiles sobre su origen. Al responder que era cubano, el pasajero se tornó violento.
“Me quitó el cinturón de seguridad, y trató de asfixiarme con el cinturón”, relató previamente Rivera en declaraciones a medios de prensa.
El video, grabado por la cámara del vehículo, muestra al atacante envolviendo el cinturón alrededor del cuello del conductor.
Posteriormente, intentó asfixiarlo con las manos mientras empujaba con sus pies desde el asiento trasero.
Una patrulla privada logró intervenir a tiempo y evitó una tragedia mayor. El atacante también intentó agredir a los agentes.
La policía investiga el hecho como un posible crimen de odio, pero hasta el momento el agresor no ha sido detenido ni identificado. Uber suspendió su cuenta y el FBI está al tanto del caso.
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