
Vídeos relacionados:
El gobernante cubano Miguel Díaz-Canel expresó sus condolencias por la muerte del actor Samuel Claxton, considerado un ícono del cine, el teatro y la televisión en la Isla.
Su mensaje fue recibido con duras críticas por parte de usuarios en redes sociales, quienes lo acusaron de hipocresía ante el abandono que sufrió el artista en sus últimos años.
"Otra estocada de tristeza para este sábado. Con la muerte de Samuel Claxton, el teatro, el cine, la televisión, la cultura toda de Cuba, han perdido a uno de sus grandes protagonistas en los últimos 60 años. Mis condolencias para familiares, colegas, amigos, el público cubano", escribió Díaz-Canel.
Las respuestas no se hicieron esperar. Decenas de internautas respondieron a la publicación recordando que Claxton vivió en condiciones de extrema vulnerabilidad durante sus últimos años, sin apoyo del Estado ni de las instituciones culturales oficiales.
"Le dejaste morir; después que sirvió, para ustedes no sirve. Ni levín tenía", denunció un usuario. Otro recordó: "Hace unos días pedían sondas y materiales para atenderlo en las redes. Estaba olvidado...".
Algunos mensajes fueron aún más directos.
"Ahora, después que lo abandonaron y lo dejaron morir en la más profunda miseria: qué hijos de puta son todos ustedes", escribió un internauta.
"A que no te condueles de cómo vivió sus últimos días en el ostracismo. Vergüenza debía darte que a un artista de su talla lo abandonaran a su terrible vida final", cuestionó otro.
"¿Condolencias Por si no lo sabías, los amigos y familiares de Samuel Caxton llevan meses suplicando en redes sociales medicamentos, pampers y sillas de ruedas para el actor, ante el abandono institucional del Estado y las instituciones culturales. Eres un tronco de hipócrita", sentenció un tercero.
Claxton falleció en La Habana a los 82 años, tras una larga batalla contra un carcinoma de vejiga y complicaciones médicas que lo dejaron severamente limitado físicamente.
Incapaz de subir escaleras, tuvo que abandonar su apartamento en Alamar y pasó sus últimos meses dependiendo del cuidado de su esposa y de la ayuda ciudadana, ante la ausencia de asistencia institucional.
Fue la directora de casting Libia Batista Mora quien durante meses lideró campañas de ayuda para suplir necesidades básicas del actor, desde pañales desechables y bolsas colectoras hasta una silla de ruedas que finalmente fue donada por simpatizantes.
Pese a su extensa trayectoria -participó en más de 60 producciones- y su popularidad por personajes como el de Mantilla en "Su propia guerra", Claxton murió en el olvido oficial, según denuncian familiares y colegas.
Su caso vuelve a poner en el centro del debate la precaria situación de muchos artistas cubanos en su vejez, sin respaldo del Ministerio de Cultura ni de la UNEAC.
"Murió en la miseria, ayudado por amigos dentro y fuera de la Isla", escribió un usuario. "Ustedes lo abandonaron, no se hagan ahora los buena gente".
La muerte de Samuel Claxton deja no solo un vacío artístico, sino también una profunda interrogante sobre la responsabilidad del Estado cubano con sus creadores. Para muchos, el homenaje póstumo llega tarde. Muy tarde.
Archivado en: