En medio de una de las peores crisis energéticas de las últimas décadas, el gobernante cubano Miguel Díaz-Canel reconoció la gravedad del colapso eléctrico que afecta a millones de ciudadanos, pero volvió a responsabilizar al embargo de Estados Unidos por la situación.
"Sí, como dijo Alfredo López Valdés ayer, la situación del sistema eléctrico es grave, pero no imposible de superar. Aunque su recuperación tome un tiempo aún, por su complejidad y el efecto del cerco que impone EE.UU. para el acceso a los recursos, se trabaja duro y lo lograremos", dijo en X.
El mensaje no tardó en generar indignación en redes sociales, donde ciudadanos, agotados tras semanas de apagones de a veces más de 24 horas consecutivas, respondieron con críticas y escepticismo.
"Tomará tiempo, ¿estaremos vivos para esa fecha?", se preguntó una residente en Matanzas, mientras otra cubana en el extranjero ironizaba: "¿Tienes alguna idea de hasta cuándo es la resistencia y el vencimiento? ¿3 días, 15, toda la vida?".
"Ud. no explica por qué no se ejecutó el crédito ruso de 2016 para instalar 4 nuevas unidades térmicas. Tampoco por qué durante años no se dedicaron recursos al SEN y sí al turismo", dijo otro usuario.
El director de la Unión Eléctrica (UNE), Alfredo López Valdés, confirmó el miércoles en la Mesa Redonda que "la situación del sistema eléctrico es grave", citando una infraestructura obsoleta, falta de combustible y la imposibilidad de rotar circuitos por la duración excesiva de los cortes eléctricos.
El directivo explicó que cinco bloques generadores están en reparación, y que, una vez listos, aportarían apenas 500 MW a un sistema claramente colapsado. Aunque hay 1.000 MW disponibles en la generación distribuida, la falta de diésel impide mantenerlos operativos.
Mientras el gobierno anunció un plan de recuperación energética a tres años vista, millones de cubanos viven a oscuras, sin información clara, sin refrigeración para sus alimentos ni condiciones mínimas para el descanso.
En zonas rurales y barrios populares, los apagones prolongados han superado ya las 30 horas sin servicio, afectando a ancianos, niños y pacientes crónicos.
En redes sociales, una jubilada retó a Díaz-Canel: "Lamentable que no se aprovechara la ocasión desde la Presidencia para una autocrítica por tanto mantenimiento aplazado, por no dar prioridad en su momento y no llegar a la situación actual".
Sin embargo, en vez de asumir responsabilidades por la mala gestión de recursos, la falta de planificación y la corrupción estructural, las autoridades insisten en culpar exclusivamente al embargo de Estados Unidos.
El viceministro primero de Energía y Minas, Argelio Jesús Abad Vigoa, declaró que "los apagones son consecuencia del criminal bloqueo norteamericano contra Cuba. No es muela, no es algo ficticio, no es retórica".
Incluso afirmó que "las autoridades también sufren los apagones", frase que fue ampliamente rechazada por los usuarios, que señalan los privilegios de los altos funcionarios, protegidos de las carencias que enfrenta la población común.
"El pueblo está sufriendo mientras Uds. viven los lujos que muchos ni siquiera conocen. No te da pena pasear a la no primera dama por el mundo", señaló una internauta.
"El país completo está colapsado, al pueblo no le importan los esfuerzos, al pueblo le importa la vida que ya no tenemos los de abajo, ustedes no, ustedes tienen el privilegio que le da el poder", escribió un anciano en Facebook.
Mientras tanto, la promesa de Díaz-Canel de que "lo lograremos" resuena vacía para quienes duermen entre mosquitos, sin ventilación, cocinan con carbón o leña, y ven cómo se pudren sus alimentos por la falta de refrigeración.
Para muchos, el problema no es el tiempo que tomará resolver la crisis, sino la falta de voluntad política para cambiar un modelo que ha demostrado ser inviable.
Como dijo otro joven en Internet: "Es muy ingenuo quien todavía crea en las promesas de Díaz-Canel, quien ha demostrado no tener lo que se necesita para resolver la grave crisis total en la que se encuentra Cuba desde el inicio de su mandato".
El pueblo, mientras tanto, sigue esperando no solo luz, sino respuestas reales.
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