El parque solar fotovoltaico “La Carolina” fue inaugurado -con corte de cinta incluido- en Ciego de Ávila en un acto encabezado por el comandante de la revolución Ramiro Valdés, el ministro de Energía y Minas Vicente de la O Levy y autoridades del Partido Comunista y el gobierno provincial.
Presentado en Facebook por la Unión Eléctrica como un paso para fortalecer la matriz energética renovable del territorio, el acto se produjo mientras Cuba atraviesa una grave crisis energética, con apagones extendidos en todo el país, escasez de combustible y una población cada vez más asfixiada por el tarifazo de ETECSA, la carestía de alimentos y la falta de medicinas.

Una inauguración en medio del apagón general
El régimen cubano continúa promocionando proyectos de energía renovable en medio de una de las peores crisis energéticas de las últimas décadas.
La inauguración del parque solar “La Carolina” forma parte de una serie de aperturas recientes de infraestructuras fotovoltaicas en varias provincias del país, con las que el gobierno intenta ofrecer una imagen de avance pese al colapso estructural del sistema eléctrico.
Sin embargo, la realidad diaria de millones de cubanos es completamente distinta: apagones prolongados, a veces de más de 12 horas, afectan a todas las provincias del país. Las termoeléctricas están en condiciones precarias, las importaciones de combustible son insuficientes y cada día se vuelve más difícil mantener en funcionamiento los servicios básicos.
Una población al límite
A este panorama de oscuridad literal y figurada se suma la escasez crónica de medicinas y alimentos, con precios que no dejan de subir, en un mercado distorsionado por la dolarización parcial y la ineficiencia estatal.
En este contexto, el reciente tarifazo de ETECSA ha encendido aún más el descontento popular, al imponer nuevas cargas económicas a una ciudadanía ya exprimida.
El gobierno, lejos de ofrecer alivio, repite el mismo libreto: llama al pueblo a comprender, resistir y tener paciencia. Durante las últimas semanas, el propio Díaz-Canel ha insistido en que se trata de medidas necesarias para evitar el “colapso tecnológico”, y que el pueblo debe asumirlas como parte de su “deber con la sociedad”.
Tecnología sin bienestar
La apertura del parque “La Carolina” fue presentada como un avance hacia la soberanía energética y la diversificación de fuentes limpias. Pero en la práctica, estos desarrollos puntuales no resuelven la raíz de la crisis, ni ofrecen alivio tangible a la mayoría de la población.
El discurso oficial apuesta por exhibiciones simbólicas de progreso, mientras en las calles crecen el malestar, el agotamiento y la sensación de abandono.
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