Randy Mesa Padrón, un joven barbero que fue arrestado por autoridades migratorias tras presentarse, como debía, a una cita relacionada con su caso de asilo político, relató cómo fue el proceso de detención por parte de los agentes del Servicio de Control de Inmigración y Frontera (ICE).
En una serie de audios enviados al medio independiente El Toque, Mesa Padrón contó que el pasado 3 de junio acudió a su segunda Corte de asilo, en la cual la jueza desestimó su caso sin siquiera escuchar los argumentos de la abogada.
Habiéndosele ordenado sentarse a esperar, solo recibió el veredicto de anulación de su caso. Posteriormente, fue detenido en el pasillo de la corte por los oficiales de ICE.
"Nada más que salimos, estaban los oficiales esperando en el pasillo, ahí me esposaron y me llevaron por la parte de atrás, por el elevador, y me sacaron en un carro, en un van, a mí y a cinco personas más", dijo el joven de 30 años.
Según su testimonio, cuando llegó a su cita no había agentes migratorios presentes y la jueza le ordenó esperar. Poco después, cuando llegaron los oficiales de ICE, pasó, y le fue denegado el proceso. De ahí concluye que la detención estaba pactada.
"O sea, que estaban esperando que los oficiales estuvieran ahí para llamarnos a nosotros. Ya estaba todo preparado", sentenció.
El joven afirma hallarse en lo que parece ser un proceso depresivo y en medio de una gran incertidumbre: "He estado de ánimo muy mal, porque yo no soy un delincuente para estar aquí preso (...) Ya llevaba tres años y cuatro meses en este país, ya me habían procesado cuando entré a la frontera, no había razón ninguna para volver a hacerme esto".
"Después de tanto tiempo, estando aquí en este país, haciendo las cosas bien, yendo a todas las cortes, sin récord criminal, trabajando con todos los papeles, con permisos, imagínate, y nos tratan como prisioneros", describió el barbero.
Randy permanece encerrado en una celda y la experiencia dista mucho de la que vivió cuando ingresó por la frontera.
"Nada que ver con lo que yo pasé al principio en la frontera, que era como un campamento; era una celda pero de mínima seguridad, de tránsito. No es para que nos metieran aquí a una prisión", concluyó.
Randy llegó a Estados Unidos por la frontera en febrero de 2022, con la esperanza de construir una nueva vida. Sin embargo, recibió un formulario I-220A, que lo dejó en libertad bajo supervisión, pero sin poder defender su caso de asilo ante un juez.
Esta era la segunda Corte a la que acudía Mesa, casado con su novia de Cuba, quien ya es residente por Ajuste Cubano. A pesar de que Randy tiene una petición familiar en marcha, fue recluido en un centro de detención en Pompano Beach, Condado de Broward.
En las primeras 24 horas bajo custodia de ICE, los agentes lo presionaron para que firmara su autodeportación voluntaria a Cuba, a lo cual Randy se negó. Según su familia, le advirtieron que si no firmaba, lo trasladarían a un centro de detención en otro estado y lo deportarían igual, porque ya tiene orden expedita de deportación.
La esposa del joven, Roxana Peguero, lanzó una recaudació de fondos titulada “Ayudemos a Randy”, para cubrir los gastos legales de su defensa, con la esperanza de que no sea devuelto a la isla.
Archivado en:
