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El Comando Norte de Estados Unidos informó este jueves que desplegará aproximadamente 200 miembros del Cuerpo de Marines en el sur de Florida para brindar apoyo logístico y administrativo al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Según el comunicado oficial, el despliegue responde a una solicitud de asistencia civil presentada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS). Los marines asignados no desempeñarán funciones de control migratorio ni participarán en operaciones de aplicación de la ley.
Sus tareas se limitarán a labores logísticas y administrativas esenciales, sin involucramiento en actividades de custodia ni contacto con personas detenidas por las autoridades migratorias, según el texto.
El personal militar permanecerá bajo mando operativo del Departamento de Defensa, y su presencia en el sur de Florida será "temporal", como parte de un acuerdo interinstitucional entre el DOD y el DHS. El comunicado aclara que se trata de una misión de "apoyo interno", y que los marines operarán dentro del marco legal que regula la asistencia del ejército en territorio nacional.
El despliegue se enmarca en una autorización firmada por el secretario de Defensa en mayo de 2025, que permite la movilización de hasta 700 efectivos procedentes de componentes activos, de la Guardia Nacional y de la Reserva, bajo la autoridad del Título 10 del Código de EE.UU.
Las autoridades subrayaron que esta misión se ajusta a las normativas vigentes que rigen la colaboración militar en operaciones civiles dentro del país, y recalcaron que el personal desplegado actuará únicamente como refuerzo logístico en puntos definidos por el ICE.
En junio, la administración del presidente Trump ya había ordenado la operación de despliegue de 700 militares hacia Florida, Texas y Luisiana, como parte de un refuerzo a los operativos migratorios liderados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas.
El objetivo, según el portavoz del Pentágono, Sean Parnell, es liberar recursos policiales para las tareas operativas y de seguridad fronteriza.
La estrategia se suma a una agresiva campaña federal de deportaciones iniciada en febrero, cuando el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos actualizó su guía operativa para la emisión de Notificaciones de Comparecencia (NTA).
Desde entonces, más de 26,700 inmigrantes han sido puestos en proceso de deportación tras recibir respuestas negativas a sus solicitudes de asilo, tarjetas verdes o permisos de trabajo.
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