El líder opositor cubano José Daniel Ferrer pasó otro cumpleaños en prisión, mientras el gobierno de Estados Unidos condenó su encarcelamiento y reiteró su apoyo a quienes enfrentan al régimen.
El mensaje fue difundido este miércoles por la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de EE.UU., a través de su cuenta oficial en la red social X, donde calificaron de injusta la prisión que cumple José Daniel Ferrer y reafirmaron su compromiso con los derechos humanos en Cuba.
“Ayer, José Daniel Ferrer pasó otro cumpleaños injustamente encarcelado. Estados Unidos no olvida su valentía ni la tenacidad de los incontables cubanos que se han enfrentado a un régimen criminal e ilegítimo”, expresó el comunicado.
En la misma publicación, el gobierno estadounidense reiteró que seguirá trabajando para que los responsables de su encierro rindan cuentas por su complicidad en violaciones de derechos humanos.
La actual comisionada de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Rosa María payá, subrayó en X que que José Daniel Ferrer cumplió 55 años y lo hizo “otra vez en injusta prisión política”.
“Al igual que Félix Navarro, cumplen 3 meses secuestrados por la dictadura en la más cruel de las prisiones”, recalcó.
Johanna Cilano, de Amnistía Internacional, se sumó en X a las voces que exigen la liberación inmediata e incondicional de Ferrer, al recordar que el opositor cumple un nuevo cumpleaños en prisión, “sometido a tratos crueles, inhumanos y tortura, lejos de su familia y de sus hijos”.
Cilano subrayó que Ferrer ha sido declarado preso de conciencia por Amnistía Internacional y que su liderazgo y lucha por los derechos humanos en Cuba “ha sido inspiración para muchos en el mundo”.
“Su compromiso con una Cuba diferente y su labor humanitaria son un gran ejemplo”, afirmó la activista en su mensaje donde insistió en que José Daniel no debería estar encarcelado y reiteró la exigencia de libertad para todas las personas en Cuba privadas de libertad por razones políticas.
Ferrer cumplió este martes 55 años de vida, pero lo hizo encerrado en una celda de castigo en la prisión de Mar Verde, Santiago de Cuba, bajo condiciones que sus familiares y organizaciones defensoras de derechos humanos califican de “crueles, inhumanas y degradantes”.
No hay abrazos, ni pastel, ni celebración. Solo el eco del encierro, el deterioro físico y la violencia política de un régimen que ha convertido su aniversario en un grito ahogado por el silencio de la represión.
Ferrer, fundador de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), fue arrestado nuevamente en abril, luego de que el régimen revocara su libertad condicional alegando un supuesto desacato por no presentarse ante un juez.
Desde entonces, ha sido sometido, según denuncias documentadas, a golpizas, amenazas, torturas, privación de atención médica y confinamiento con reclusos comunes utilizados como mecanismo de presión psicológica.
Su esposa, Nelva Ismarays Ortega-Tamayo, fue la única autorizada a verlo en una reciente visita controlada y vigilada por la Seguridad del Estado. Lo encontró débil, con tos persistente, oído reventado, dolores musculares y síntomas que podrían indicar tuberculosis. Él, por temor a contagiar, ni siquiera se atrevió a besar a sus seres queridos.
El opositor permanece recluido en una celda infestada de chinches y mosquitos, forzado a beber agua sucia, sin acceso a medicamentos ni a una mínima atención sanitaria, tras declararse en huelga de hambre el 29 de junio como forma de protesta.
Pese a su frágil estado, sigue expresando su voluntad de resistir, pero ha dejado claro que teme por su vida y por la seguridad de su familia, que ha sido objeto de amenazas.
Archivado en:
