Florida se encamina a batir un récord sin precedentes en la aplicación de la pena de muerte. En un lapso de apenas 30 días, el estado ha programado tres ejecuciones mediante inyección letal, consolidándose como la jurisdicción con más ejecuciones en Estados Unidos este año.
Las fechas establecidas son este mismo 31 de julio, el 19 de agosto y el 28 de agosto, lo que elevará el total anual de ejecuciones en el estado a 11.
Se trata de una cifra que no solo supera su propio récord histórico -ocho ejecuciones en 2014- sino que representa más de un tercio de las penas capitales en todo el país en lo que va de año, según dio a conocer la agencia EFE.
El gobernador republicano Ron DeSantis ha firmado personalmente las órdenes de ejecución, reflejando una política estatal cada vez más agresiva hacia el uso de la pena capital, respaldada por legisladores y fiscales del mismo partido.
Esta intensificación del ritmo de ejecuciones ha generado polémica en todo el país, con organizaciones civiles, activistas religiosos y expertos legales expresando preocupación por el carácter expeditivo del proceso judicial y sus implicaciones morales.
Un sistema en el que se acortan los tiempos de espera
La mayoría de los condenados a muerte en Florida pasan décadas esperando en el corredor de la muerte, pero las autoridades estatales han acelerado los procesos de apelación.
Lo más leído hoy:
Esta estrategia ha sido interpretada por analistas como una maniobra política, destinada a reafirmar posturas duras sobre la criminalidad en un contexto nacional cada vez más dividido respecto a la pena capital.
Florida no solo lidera en número de ejecuciones en 2025, sino que es también el segundo estado con más personas en el corredor de la muerte (278), superado únicamente por California (585).
Paradójicamente, también ostenta el mayor número de exoneraciones: 30 personas condenadas a muerte han sido posteriormente declaradas inocentes desde 1973.
Los tres casos: Asesinatos espeluznantes y décadas de espera
1. Edward J. Zakrzewski II – 31 de julio de 2025
Veterano de la Fuerza Aérea, Edward J. Zakrzewski fue condenado por asesinar a su esposa, Sylvia (34 años), y a sus dos hijos pequeños, Edward (7) y Anna (5), en junio de 1994 en el condado de Okaloosa.
Cometió los crímenes en el contexto de una crisis matrimonial: su esposa había solicitado el divorcio.
Según el juicio, primero atacó a Sylvia con una palanca, la estranguló con una cuerda y luego, creyendo que aún estaba viva, la remató con un machete.
A continuación, mató a sus hijos con la misma arma.
Zakrzewski huyó a Hawái, donde se refugió en una comuna religiosa. Su caso apareció en el programa televisivo Unsolved Mysteries, lo que motivó que se entregara al día siguiente.
En 1996 se declaró culpable y fue condenado a muerte por recomendación dividida del jurado (7-5), margen que hoy no cumpliría con la ley actual del estado.
La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó su apelación final el 30 de julio. Su ejecución está programada para este 31 de julio a las 6:00 p.m. en la Prisión Estatal de Florida.
2. Kayle Barrington Bates – 19 de agosto de 2025
Condenado por un homicidio agravado en 1982, Kayle Bates, de 67 años, secuestró a una mujer de 24 años desde una oficina de seguros en el condado de Bay y la asesinó brutalmente.
La evidencia presentada en su juicio incluyó detalles de premeditación y extrema crueldad.
Ha permanecido en el corredor de la muerte durante más de cuatro décadas.
Su ejecución, programada para el lunes 19 de agosto, será también por inyección letal, según la orden firmada por DeSantis.
3. Curtis Windom – 28 de agosto de 2025
Curtis Windom, de 59 años, fue condenado por una serie de asesinatos cometidos en el área de Orlando en 1992.
Mató a Johnnie Lee por una deuda de $2,000, luego a su expareja Valerie Davis y, posteriormente, a su suegra Mary Lubin, a quien encontró por casualidad en un semáforo mientras huía de la policía.
Durante la fuga también hirió a otra persona que sobrevivió.
Windom fue sentenciado a muerte en 1992. Tras agotar sus recursos legales, será ejecutado el 28 de agosto.
El cóctel letal y el debate ético
Florida utiliza un protocolo de inyección letal compuesto por tres fármacos: un sedante, un agente paralizante y una sustancia que detiene el corazón.
Este procedimiento, aunque legal, ha sido cuestionado por expertos médicos y organizaciones de derechos humanos debido al riesgo de sufrimiento extremo si no se administra correctamente.
A pesar de estas críticas, el estado continúa empleando este método como su estándar legal de ejecución.
Protestas y voces en contra
La oleada de ejecuciones ha generado fuertes reacciones de grupos civiles y religiosos. La organización Floridians for Alternatives to the Death Penalty (FADP) ha iniciado campañas para pedir la suspensión de las ejecuciones, denunciando que “cada ejecución nos deshumaniza a todos”.
El arzobispo de Miami, Thomas Wenski, publicó un artículo oponiéndose firmemente a la pena capital.
En él argumentó que una cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional representa un castigo severo, pero compatible con la dignidad humana.
Wenski cuestionó si una sociedad verdaderamente justa necesita recurrir a la muerte como instrumento de justicia.
Además, la Red de Acción organizó una petición pidiendo clemencia en el caso de Zakrzewski, destacando que su jurado no habría podido imponer la pena máxima bajo las normas actuales.
Contexto nacional y tendencia
Según datos del Death Penalty Information Center, en 2025 se han ejecutado hasta la fecha 27 personas en todo Estados Unidos. Tras la ejecución de Zakrzewski, Florida habrá realizado un tercio de todas las ejecuciones del país.
Texas y Carolina del Sur, empatados en segundo lugar, registran cuatro cada uno.
Este resurgimiento de la pena de muerte en Florida contrasta con la tendencia nacional: el apoyo al castigo capital ha caído a uno de sus niveles más bajos desde la década de 1970.
Una encuesta de Gallup en 2024 reveló que solo el 53 % de los estadounidenses lo respalda, comparado con picos cercanos al 80 % en décadas pasadas.
Preguntas frecuentes sobre la ola de ejecuciones en Florida en 2025
¿Por qué Florida ha incrementado el número de ejecuciones en 2025?
Florida ha incrementado el número de ejecuciones como parte de una política estatal más agresiva hacia la pena capital, liderada por el gobernador Ron DeSantis. Esta política busca reafirmar posturas duras sobre la criminalidad, en un contexto nacional donde el apoyo a la pena de muerte ha disminuido significativamente. Además, el estado ha acelerado los procesos de apelación para reducir el tiempo que los condenados pasan en el corredor de la muerte.
¿Quiénes son los tres condenados a muerte en Florida en un período de 30 días en 2025?
Los tres condenados a muerte en Florida en un lapso de 30 días son Edward J. Zakrzewski II, Kayle Barrington Bates y Curtis Windom. Edward J. Zakrzewski II fue ejecutado el 31 de julio por el asesinato de su esposa e hijos en 1994. Kayle Barrington Bates será ejecutado el 19 de agosto por un homicidio agravado en 1982, y Curtis Windom el 28 de agosto por una serie de asesinatos cometidos en 1992.
¿Qué métodos de ejecución se están utilizando en Florida?
Florida utiliza la inyección letal como su método principal de ejecución. Este protocolo involucra la aplicación de tres fármacos: un sedante, un agente paralizante y una sustancia que detiene el corazón. A pesar de las críticas por el riesgo de sufrimiento extremo si no se administra correctamente, el estado continúa empleando este método como su estándar legal de ejecución.
¿Cuál es el impacto del aumento de ejecuciones en el contexto nacional de pena de muerte?
El aumento de ejecuciones en Florida contrasta con la tendencia nacional de reducir el uso de la pena de muerte. Mientras que el apoyo a la pena capital ha caído a niveles bajos desde la década de 1970, Florida ha adoptado políticas más agresivas, concentrándose en el endurecimiento de penas. Este resurgimiento en Florida se produce en un contexto donde solo unos pocos estados, como Texas y Carolina del Sur, concentran la mayoría de las ejecuciones en 2025.
Archivado en:
