Un cubano de 40 años se enfrenta a una sanción económica de 534,928 dólares impuesta por el gobierno de Estados Unidos por no abandonar de forma voluntaria el país tras estar bajo orden de deportación desde febrero del pasado año.
La multa fue notificada al migrante en julio de este año por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), según precisó Diario Las Américas.
La citada fuente reveló que la sanción se fundamenta en el incumplimiento de una orden de salida voluntaria emitida por un juez de inmigración.
El cubano objeto de la multa es natural de Campechuela, en la provincia Granma. En Cuba trabajaba en la pesca por cuenta propia.
Llegó en marzo de 2022 a Estados Unidos tras recorrer la llamada “ruta de los volcanes”. En Florida se estableció en Tampa y encontró empleo como ayudante en una empresa de instalación de pisos.
Según relató la esposa del migrante al citado medio de prensa, al llegar a EE.UU. su marido recibió un Notice to Appear (NTA) para presentarse en la corte de inmigración en Orlando, a 84 millas de su domicilio.
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Sin asesoría legal y con desconocimiento del proceso, no acudió a la cita, lo que llevó a que en febrero de 2024 un juez dictara su deportación en ausencia.
En agosto de 2024 fue rechazado un recurso legal para reabrir el caso, dejando al migrante cubano bajo riesgo de deportación expedita.
La multa y el cambio normativo
Finalmente, el 22 de julio de este año ICE le notificó la impactante sanción económica, resultado de una política del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) que, junto con el Departamento de Justicia, modificó el procedimiento para imponer multas.
La nueva norma elimina el aviso previo de 30 días, autoriza el envío por correo ordinario, y reduce drásticamente los plazos de apelación.
Tricia McLaughlin, secretaria adjunta de Seguridad Nacional, defendió la medida bajo este argumento: “Las leyes no se hacen cumplir a sí mismas, debe haber consecuencias por desobedecerlas”.
Según añadió, estas penalidades son una razón más para que los migrantes utilicen la aplicación CBP Home y se autodeporten antes de que sea demasiado tarde.
“Debe presentar este Aviso de Apelación dentro de los 15 días hábiles… Puede adjuntar defensa por escrito o pruebas documentales”, detalla la notificación recibida por el cubano que ha recibido la impactante multa.
Además de la impactante multa, el migrante y su esposa -una cubana con I220-A- temen la detención y traslado a centros como Baker County, Krome o Alligator Alcatraz.
Un contexto legal incierto
El caso se desarrolla mientras persisten disputas judiciales sobre el alcance de las deportaciones expeditas. En un fallo reciente, la jueza federal Jia Cobb, en Washington D.C., bloqueó temporalmente su expansión, medida que ofrece un alivio momentáneo a personas bajo estatus humanitarios como el parole.
Sin embargo, la administración estadounidense continúa endureciendo medidas, buscando lo que algunos analistas han interpretado como una migración neta negativa por primera vez en cinco décadas, combinando deportaciones con herramientas financieras punitivas.
Casos coom muestran el surgimiento de una nueva categoría de exclusión migratoria: personas con orden de deportación y multas millonarias, sin posibilidad inmediata de ajustar estatus, trabajar legalmente o acceder a un alivio migratorio, pero que tampoco son deportadas de manera expedita.
Mientras tanto, su futuro queda a merced de un entramado legal en el que cada día de demora puede cambiar radicalmente el desenlace.
No es el primer cubano multado a lo grande
No es el primer cubano que ha sido notificado con una multa de infarto. En julio, se dio a conocer el caso de otro ciudadano cubano que recibió una notificación todavía peor: de 690,000 dólares, tras permanecer en el país pese a tener una orden final de deportación.
En ese caso, según el relato enviado por el migrante al periodista Daniel Benítez, residía en Estados Unidos desde hace 12 años. Durante los primeros cinco, vivió con estatus de residencia legal. Posteriormente fue condenado por un delito federal y sentenciado a tres años de prisión.
Durante los últimos seis meses de esa condena, fue transferido a un centro de detención migratoria del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), con la intención de ser deportado. Sin embargo, el gobierno cubano se negó a recibirlo, lo que impidió la ejecución de la deportación.
Ante la imposibilidad de expulsarlo, las autoridades lo liberaron bajo un régimen de libertad condicional, situación que se extendió por dos años.
Durante ese periodo, el ciudadano recibió un permiso de trabajo por un año y tenía hasta programa una cita migratoria en diciembre antes de recibir la notificación de multa.
Autodeportación: Una opción con beneficios
Como parte de su política migratoria, el gobierno de Donald Trump lanzó hace meses un programa complementario que promueve la autodeportación voluntaria como vía preferente.
A través de la aplicación CBP Home, los migrantes con órdenes de salida que decidan abandonar voluntariamente el país pueden beneficiarse de:
-El perdón total de las multas acumuladas.
-Un boleto de avión gratuito hacia su país de origen.
Un bono económico de $1,000 dólares tras confirmar su salida.
-El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha sido claro en su mensaje: quienes no cooperen con el proceso podrían enfrentar no solo multas, sino también arresto, deportación forzosa e inhabilitación para regresar legalmente a EE.UU. en el futuro.
“Con un vuelo gratuito, un estipendio de 1,000 dólares y el perdón de las multas, los inmigrantes ilegales no tienen excusa para quedarse en Estados Unidos”, señaló el DHS en un comunicado oficial.
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