
Odalys Abreu, una ciudadana cubana de 52 años con amplio historial delictivo, fue arrestada este miércoles por agentes de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Tampa, Florida, tras reingresar ilegalmente a Estados Unidos pese a tener una orden definitiva de expulsión desde 1995.
De acuerdo con el reporte oficial, Abreu enfrenta cargos por violación de la Ley Laken Riley, tráfico de drogas, hurto mayor y reingreso ilegal, lo que agrava su situación migratoria y penal.
La cubana había sido deportada hace casi tres décadas, pero volvió a ingresar sin autorización, reincidiendo en delitos graves.
El ICE confirmó que su arresto forma parte de las operaciones dirigidas contra extranjeros con antecedentes criminales, priorizando aquellos que representan un riesgo para la seguridad pública.
“Las personas que violan reiteradamente nuestras leyes migratorias y penales deben enfrentar las consecuencias”, declaró un portavoz de la agencia.
La detención de Abreu refuerza la postura de tolerancia cero hacia migrantes con historial delictivo en territorio estadounidense. Su caso será procesado en una corte federal, donde podría recibir una condena significativa antes de ser deportada nuevamente.
Este hecho se suma a otros arrestos recientes de cubanos con antecedentes penales en distintas ciudades de Estados Unidos, varios de ellos incluidos en la lista del ICE denominada "Lo peor de lo peor".
El caso de Abreu y su nombre coinciden con el de implicada en una estafa que trascendió hace unos años por distribuir ilegalmente miles de píldoras de oxicodona.
Odalys Abreu, por entonces de 45 años, David Bosch y Tania Sánchez distribuyeron prescripciones falsas de al menos 7.500 tabletas de ese medicamento.
Abreu reclutó al menos a 18 personas que pagaron aproximadamente 250 dólares por cada supuesta "consulta médica" para recibir sustancias controladas, especialmente oxicodona, que no eran médicamente necesarias.
Vídeos relacionados:
Archivado en: