Una mujer fue arrestada en días recientes por segunda vez en Florida tras ofrecer servicios de odontología cosmética sin contar con licencia ni formación profesional.
El caso se ha viralizado en los últimos días en redes y medios de prensa por el singular material que utilizaba: super glue.
La especialidad de Emely Martínez, de 35 años, eran las carillas dentales: una técnica popular de estética dental que, cuando es realizada por un profesional, puede costar más de 1,000 dólares por diente.
Sin embargo, Martínez prometía una sonrisa de celebridad por apenas 3,000 dólares … por la boca completa.
El procedimiento se ofrecía en el Tapp Inn Beauty Bar de Pinellas Park, donde se anunciaba en redes sociales como “técnica en carillas”. A simple vista, ofrecía una alternativa económica para quienes no podían pagar una clínica dental.
Pero había una trampa peligrosa: no era dentista, no tenía licencia y utilizaba materiales caseros, como super glue, para fijar las carillas postizas.
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“No tiene licencia para colocar carillas. No tiene formación para hacerlo. Y en el estado de Florida, obviamente, se necesita licencia para realizar cualquier trabajo de ese tipo”, declaró la sargento Windy Vater, del Departamento de Policía de Pinellas Park, en declaraciones recogidas por la prensa local.
El super glue que quemó nervios
Las autoridades confirmaron que Martínez utilizó cianoacrilato -comúnmente conocido como krazy Glue o super glue- como adhesivo para las carillas.
Este tipo de pegamento, disponible en la sección de ferretería, no está aprobado para uso médico y puede causar reacciones peligrosas al entrar en contacto con los tejidos orales.
Un paciente tuvo que someterse a cirugía de emergencia tras experimentar un dolor insoportable y descubrir que la sustancia había causado una quemadura nerviosa.
“Puede expandirse, causar calor y quemar un nervio. No debe usarse en la boca”, explicó el dentista Christopher Bulnes, de Tampa, en entrevista con Fox 13.
La combinación de un material tóxico y una aplicación sin conocimientos médicos produjo consecuencias graves: infecciones, dientes desfigurados, cirugías correctivas y tratamientos de emergencia.
Al menos dos víctimas denunciaron a Martínez tras sufrir dolor y complicaciones en los días posteriores al procedimiento.
Una de ellas pagó 2,500 por toda la boca dólares, una tarifa sospechosamente baja para un tratamiento dental completo.
Promesas engañosas y estética de redes sociales
Las víctimas llegaron a Martínez por medio de redes sociales.
Ella publicaba imágenes de antes y después, con resultados espectaculares y precios accesibles, dirigidos principalmente a un público femenino.
Prometía carillas que durarían “de cinco a siete años” a una fracción del precio de mercado.
La Asociación Dental Americana (ADA) advirtió en 2024 sobre este fenómeno creciente de “técnicos en carillas” que operan sin licencia.
“Cualquier procedimiento dental que pueda alterar la estructura física de los dientes, las encías o las mandíbulas de un individuo sin la supervisión de un dentista tiene el potencial de causar daños irreversibles”, señalaba señalaba el comunicado
Reincidente y operando con nombres falsos
Este no fue el primer roce de Martínez con la ley.
Los registros muestran que fue arrestada en marzo por realizar trabajos dentales sin licencia en el condado de Hillsborough.
Fue puesta en libertad bajo fianza, pero según la policía, continuó operando en el condado de Pinellas, donde aparecieron nuevas víctimas en junio y julio.
Las autoridades creen que Martínez cambió su nombre y utilizó diferentes nombres comerciales para seguir prestando servicios y evitar ser detectada.
Actualmente enfrenta cargos por fraude y ejercicio ilegal de la odontología en al menos dos condados.
Procedimientos en niños y extracciones no autorizadas
Lo más alarmante es que la investigación aún no ha terminado.
La policía investiga denuncias de que Martínez pudo haber realizado extracciones dentales y procedimientos en menores de edad, lo que elevaría la gravedad del caso a nuevos niveles.
Hasta el momento, no se han presentado cargos específicos por estos hechos, pero los detectives continúan recolectando testimonios.
Consecuencias físicas y económicas para las víctimas
Las consecuencias para las víctimas fueron más allá del daño físico. Varias de ellas tuvieron que pagar miles de dólares a dentistas certificados para reparar los estragos provocados por los procedimientos caseros.
“De hecho, han tenido que pagar miles de dólares para que les arreglen los dientes, y algunos tuvieron que esperar a que se les curara la infección para ir a que les arreglaran la dentadura”, reiteró la sargento Vater.
El caso de Emely Martínez ha encendido las alarmas en Florida y otros estados donde las redes sociales se han convertido en el principal canal de promoción de tratamientos estéticos ilegales.
Las autoridades recomiendan:
-Verificar siempre que el profesional tenga licencia válida a través del sitio web del Departamento de Salud de Florida.
-Sospechar de precios demasiado bajos en comparación con los del mercado.
-Exigir credenciales antes de aceptar cualquier procedimiento médico o dental.
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