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Restos humanos fueron descubiertos en el patio de una vivienda del reparto Santo Domingo -conocido como El Marabú- en la ciudad de Las Tunas este miércoles.
El presunto implicado sería un hombre conocido como “Mala Suerte”, de comportamiento errático y con antecedentes de violencia, según reveló en una publicación el portal noticioso La Tijera.
Según reportes ciudadanos divulgados por la citada fuente, el hallazgo fue posible tras excavar en tres puntos del terreno de su casa, situada en la calle Julián Santana, entre Osvaldo Herrera y Frank País.
El individuo, que padece trastornos mentales y reside cerca de un consultorio médico local, no habría sido detenido hasta el momento, pese a la gravedad de lo descubierto y al impacto en la comunidad.
Vecinos especulan que los restos podrían pertenecer a un tío desaparecido hace más de un año, aunque también se teme que pudieran haber más víctimas, entre ellas una joven desaparecida desde hace unos diez meses.
Sin embargo, toda la información difundida hasta ahora, carece de carácter oficial, de ahí que los detalles y pormenores no estén claros del todo.
Una confesión bajo los efectos de "el químico"
Uno de los elementos más alarmantes del caso fue aportado por un vecino del barrio, quien aseguró que el implicado habría confesado que tenía cuerpos enterrados en su patio mientras se encontraba bajo los efectos de la droga conocida como "el químico".
“Aunque dos o tres ciberclarias han intentado desmentir la denuncia, varios seguidores de la ciudad cabecera confirmaron el hecho”, reiteró La Tijera en una segunga publicación.
En su actualización, fue que detalló que los restos se encontraron “tras cavar tres huecos en el patio de la vivienda de un señor con trastornos mentales”.
Vecinos hablan: “Siempre fue un asesino”
Tras la publicación de los hechos, comenzaron a circular testimonios que señalan al implicado como una figura temida desde hace años en el barrio, no solo por sus conductas violentas, sino también por sus antecedentes como agresor sexual reincidente.
“Siempre ha sido un asesino, no de ahora. La gente en el barrio evita meterse con él porque le da una a cualquiera. Aparte de asesino, también es violador de niños de toda la vida”, escribió Daniela María Pérez.
Según su testimonio, solo un adolescente -el hijo de una vecina fallecida- se atrevió a enfrentarlo físicamente.
"Teniendo 15 años le abrió la barriga”, en un acto que, según insinuó la fuente, fue de defensa propia.
Otros comentarios, como el de Francesca Delino, apuntan al miedo colectivo:
“Lo meten a prisión, pero sale al momento o después de unos añitos. Igual la gente se limita a meterse con él… le tienen pánico. Vuelvo y repito: es asesino y violador, a pesar de ser un loco con papeles”.
Tania Torres fue aún más explícita: “Es un presidiario violador de niños y lo sueltan siempre, un asqueroso asesino”.
Entre la compasión y la negligencia institucional
Aunque la mayoría de los comentarios expresaron repudio, también surgieron testimonios que intentaron contextualizar su deterioro mental.
Olga Miriam Cruz Caraballe relató haber conocido a “Mala Suerte” desde la infancia, y aseguró que desarrolló su trastorno tras sufrir golpes reiterados en prisión:
“Recibió muchos golpes en la cabeza. Yo le regalaba dinero a veces… me he quedado sin palabras. De verdad siento dolor tanto por las víctimas como por él. Ojo: no lo justifico. Lo siento”.
Hasta el cierre de esta nota, no hay confirmación de fuentes oficiales sobre el presunto hallazgo de restos óseos en el patio de una vivienda en Las Tunas.
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