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Han pasado nueve días desde que Mairovis Valier Heredia, de 35 años, murió tras ser embestida en la madrugada del 25 de agosto en la calle Galiano, en La Habana.
Sin embargo, su familia asegura que no ha recibido información clara de las autoridades sobre el responsable del hecho.
El Ministerio del Interior solo emitió una nota breve el mismo 25 de agosto: reconoció que un "extranjero residente" había arrollado a nueve personas en Centro Habana y La Habana Vieja, dejando una fallecida y varios heridos, y aseguró que el conductor estaba detenido bajo investigación.
Desde entonces, no se han ofrecido detalles sobre su identidad ni sobre el proceso judicial.
La familia, que incluso acudió a una estación de Policía, insiste en que se les oculta información.
"Están ocultando todo y estamos esperando respuesta, que se haga justicia", expresó Danieyis Lamorú Heredia, hermana de la víctima y también lesionada en el atropello.
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La hermana que escapó del hospital para llegar al velorio
Danieyis, de 41 años, relató a El Estornudo que estaba en la sala de terapia intensiva Calixto García cuando una vecina se le acercó y le comunicó que su hermana menor había muerto.
Desesperada, se arrancó los sueros y se fue del hospital. "Salí como una loca pidiendo auxilio para que me llevaran a la funeraria donde estaban velando a mi hermana", contó. Un bicitaxista se apiadó de ella y la llevó hasta Calzada y K, en El Vedado, donde confirmó que el cadáver de Mairovis estaba allí.
"Nos tiró el carro arriba intencional"
La madrugada del suceso, ambas caminaban junto a una prima y una tía por Galiano. Fue en el tramo entre Neptuno y San Miguel donde el Audi rojo se lanzó contra ellas.
"Nos tiró el carro arriba intencional. No le llegué a ver la cara porque todo fue muy rápido", afirmó.
El saldo fue devastador: su prima terminó con un riñón lesionado, su tía operada por una fractura de mandíbula, y ella misma con golpes en el rostro y las piernas. Mairovis no sobrevivió.
La tragedia dejó huérfanos a tres chicos de 2, 5 y 17 años. La joven maestra de preescolar había llegado días antes desde Guantánamo a La Habana para trabajar y estar cerca de su hijo mayor, recién ingresado en la escuela militar de Camilo Cienfuegos.
Hoy, su mamá y su hermana enfrentan la difícil tarea de cuidar a los menores en medio de la incertidumbre y el silencio institucional.
"Los niños están preguntando por su madre y no sabemos qué decirles", expresó Danieyis.
En un video difundido en redes sociales, la anciana madre de las dos denunció: "Estoy sufriendo porque ese extranjero me le quitó la vida a mi hija y nadie ha venido a decirme quién es, cuál fue el carro… Ni un apoyo de nada. Pido justicia, pido la pena máxima".
Un caso rodeado de hermetismo
El silencio de las autoridades ante un hecho tan grave vuelve a poner en evidencia la opacidad con que el Estado cubano maneja tragedias públicas.
Más allá del dolor personal de una familia, la ausencia de información refuerza la sensación de impunidad y de desprotección ciudadana.
La historia de Mairovis no solo es la de una mujer que perdió la vida de manera absurda, sino la de un país donde la justicia parece quedar subordinada al control de la narrativa oficial, dejando a las víctimas en el abandono.
La única información del Ministerio del Interior habló de un conductor arrolló a nueve personas en distintos puntos de Centro Habana y Habana Vieja. Según medios independientes, se trataría de un cubanoamericano, pero las autoridades no lo han confirmado.
De las víctimas, se sabe que una madre y su hija menor fueron trasladadas al Hospital Pediátrico Juan Manuel Márquez, mientras que otras tres fueron ingresadas en el hospital Calixto García, donde evolucionaban "favorablemente", según declaraciones médicas a la prensa oficial.
Pero ni la familia de Mairovis ni los heridos han recibido visitas de funcionarios, ni información detallada sobre el proceso.
En un país donde el acceso a la justicia suele estar marcado por la discrecionalidad política, la falta de respuestas refuerza la percepción de impunidad y de un Estado más preocupado por controlar la narrativa que por acompañar a las víctimas.
La madre de Mairovis lo expresó con crudeza: "Aquí nadie ha venido ni a ayudarme con los niños".
La tragedia deja tres niños sin madre y una familia que clama por justicia en un entorno donde el dolor personal se multiplica con la indiferencia oficial.
Más allá de la conmoción por el atropello, lo que subyace es la ausencia de un sistema transparente y sensible frente a la ciudadanía, que convierte un drama íntimo en un símbolo del abandono institucional.
Preguntas frecuentes sobre el caso del atropello en La Habana
¿Qué sucedió en el atropello múltiple de La Habana?
El 25 de agosto, un extranjero residente en Cuba atropelló a nueve personas en La Habana, resultando en la muerte de Mairovis Valier Heredia y dejando varios heridos. La familia de la víctima denuncia la falta de información por parte de las autoridades cubanas y exige justicia.
¿Qué información ha proporcionado el gobierno cubano sobre el accidente?
Hasta ahora, el Ministerio del Interior solo ha emitido un comunicado breve reconociendo el incidente y la detención del conductor. Sin embargo, no se ha divulgado la identidad del responsable ni detalles del proceso judicial en curso.
¿Cómo ha afectado esta tragedia a la familia de Mairovis Valier Heredia?
La muerte de Mairovis dejó a tres niños huérfanos y ha sumido a su familia en el dolor y la incertidumbre. La familia enfrenta la difícil tarea de cuidar a los menores en medio de la falta de apoyo institucional y la búsqueda de justicia.
¿Qué demandas hacen la madre y la hermana de la víctima a las autoridades?
La madre y hermana de Mairovis exigen justicia y la pena máxima para el responsable del atropello. Critican al régimen cubano por su falta de apoyo e información sobre el caso, y piden claridad sobre la identidad del conductor y el vehículo involucrado.
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