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Un hombre murió en la noche del 4 de septiembre en Santiago de Cuba, tras intentar sustraer aceite dieléctrico de un transformador en la Carretera de Siboney, un hecho que además dejó sin electricidad a toda una comunidad y expone la desesperación de quienes arriesgan la vida en busca de alternativas para sobrevivir.
A través de su perfil en Facebook, la Empresa Eléctrica provincial confirmó que el ciudadano hizo contacto con el cierre de la estrella del equipo, lo que provocó un accidente fatal y ocasionó la interrupción del servicio en la finca La Fortaleza, donde hasta el cierre de la información aún permanecían sin corriente.
Explicó asimismo que el aceite de transformador, conocido como dieléctrico o mineral, cumple un papel esencial en la refrigeración y aislamiento del sistema eléctrico, y su sustracción genera fallos, explosiones y graves riesgos de incendio. Además, contiene sustancias tóxicas altamente dañinas para la salud.
El reporte precisó que el hecho se encuentra en proceso investigativo.
Aunque las autoridades insisten en calificar estos hechos como delitos contra la comunidad que producen pérdidas para el país, lo cierto es que reflejan el deterioro de las condiciones de vida en Cuba, donde la escasez de combustible y los apagones empujan a la población a prácticas mortales.
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Al respecto, el periodista independiente Yosmany Mayeta Labrada recordó a través de su cuenta en Facebook que la tragedia “no es un hecho aislado ni fruto solo de la desesperación individual: es la consecuencia directa de un sistema incapaz de garantizar combustible, electricidad ni condiciones mínimas de vida digna”.
Reflexionó que el verdadero problema no está en los transformadores, sino en la ineficiencia y el abandono gubernamental que obliga al pueblo a arriesgar su vida para sobrevivir.
En este sentido remarcó que el aceite de los transformadores no es un combustible doméstico, que manipularlo puede causar descargas eléctricas mortales y su ausencia provoca incendios, explosiones y apagones.
En noviembre, un robo de 300 litros de aceite dieléctrico dejó sin electricidad a la comunidad de Dos Caminos, en el municipio de San Luis, Santiago de Cuba, afectando tanto a la población como a la economía local.
En ese momento, el periódico oficial Sierra Maestra informó que tales acciones exacerbaban los apagones y afectaban a miles de ciudadanos en condiciones extremas, lo cual sería enfrentado con mano dura por el gobierno.
Semanas después, las autoridades detuvieron a un vecino del barrio de Las Américas, en el municipio de Contramaestre, por la venta de aceite dieléctrico sustraído de transformadores eléctricos.
Preguntas frecuentes sobre la situación en Santiago de Cuba y los riesgos eléctricos
¿Por qué intentan extraer aceite dieléctrico de los transformadores en Cuba?
La extracción ilegal de aceite dieléctrico refleja la desesperación de la población cubana debido a la escasez de combustible y apagones constantes. Este aceite no es apto para uso doméstico y su manipulación puede ser extremadamente peligrosa, provocando descargas eléctricas mortales y fallos en el suministro eléctrico, lo cual aumenta el riesgo de incendios y explosiones.
¿Qué consecuencias tiene la sustracción de aceite dieléctrico para la comunidad?
La sustracción de aceite dieléctrico provoca interrupciones del servicio eléctrico, exponiendo a las comunidades a apagones prolongados. Además, aumenta el riesgo de fallos y explosiones en los transformadores, poniendo en peligro la seguridad de los residentes y agravando aún más las condiciones de vida en la isla.
¿Cuál es el papel del gobierno cubano ante esta situación crítica?
El gobierno cubano ha sido incapaz de garantizar servicios básicos como electricidad y combustible, lo que fuerza a la población a situaciones extremas para sobrevivir. Esta ineficiencia y abandono gubernamental han sido fuertemente criticados, ya que obligan a los ciudadanos a arriesgar sus vidas en busca de soluciones alternativas.
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