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Un testimonio desgarrador publicado en redes sociales ha puesto rostro y voz a la indignación de miles de cubanos que padecen a diario la crisis energética.
Elizabeth González Aznar compartió el domingo en Facebook una carta abierta dirigida al ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, en la que denuncia los apagones prolongados y la falta de gas, interpelando directamente a las autoridades por el sufrimiento de la población.
“¿Qué somos para ustedes? ¿Animales? ¿Corderos?”, escribió González, visiblemente afectada por la falta de respeto al cronograma de apagones.
Según relató, aunque ese día estaba previsto un corte de cinco horas en su bloque, la electricidad tardó dos horas adicionales en restablecerse, bajo el argumento de que debía hacerse “paulatinamente” para no sobrecargar el sistema.
La cubana subrayó que esta práctica se repite constantemente, con el agravante de que las familias se preparan para cocinar en cuanto regresa la corriente, en medio de una escasez crónica de gas doméstico.
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“¿Acaso no piensan en las miles de personas que después de trabajar ocho horas esperan la luz para preparar la comida de sus hijos, de sus ancianos?”, preguntó.
El reclamo llega en un momento particularmente sensible: el inicio del curso escolar.
González denunció que, durante la jornada de forrar libros y organizar materiales de estudio, su familia estuvo sin electricidad desde las 2:30 de la tarde hasta las 9 de la noche.
“¿A quién le importa lo que nos pasa? ¿Hasta cuándo?”, cuestionó en su publicación.
La carta, redactada en tono firme pero cargada de dolor, refleja la desesperación acumulada tras años de apagones que no solo interrumpen la vida cotidiana, sino que condicionan la alimentación, la salud y la organización de los hogares.
González reprochó además la puntualidad con la que se quita la electricidad frente a la demora constante para devolverla: “Para quitar la corriente son puntuales, pero nunca lo son para ponerla y siempre tienen excusas”.
En su mensaje, la ciudadana también puso en evidencia la falta de sensibilidad de quienes dirigen el sector energético, cuestionando si las decisiones ministeriales tienen en cuenta la realidad de las familias que esperan por horas para cocinar o simplemente descansar tras una jornada laboral.
“Sinceramente ministro, no entiendo, por qué nos maltratan tanto. Basta ya”, sentenció.
El reclamo de González Aznar no es un caso aislado. En toda la isla, los cubanos han denunciado el incumplimiento de los planes de distribución de apagones, la extensión arbitraria de los cortes y la crisis de gas que obliga a depender exclusivamente de la electricidad para cocinar, o recurrir a la leña y al carbón.
El malestar se traduce en protestas espontáneas, mensajes en redes sociales y críticas directas a las autoridades, que hasta ahora se limitan a ofrecer explicaciones técnicas y promesas incumplidas.
El contraste entre la crudeza del testimonio ciudadano y el discurso oficial es notorio. Mientras el gobierno insiste en hablar de “transformaciones” y “resistencia”, la población se enfrenta a noches interminables sin luz, colas para conseguir combustible y una vida marcada por la incertidumbre.
La carta de Elizabeth González Aznar resume esa tensión: la exigencia de respeto y dignidad ante un Estado que responde con silencio o represión.
Una frase se repite como eco en su denuncia: “¿Qué somos para ustedes? ¿Animales?”.
Una pregunta que, más allá de la anécdota de un apagón, refleja el sentimiento de millones de cubanos que sienten que su sacrificio cotidiano no encuentra respuesta ni consideración.
En marzo, Elizabeth González Aznar dirigió un mensaje público al presidente Miguel Díaz-Canel, denunciando la crisis económica y social que atraviesa el país.
Preguntas frecuentes sobre la crisis energética en Cuba
¿Por qué hay tantos apagones en Cuba?
La crisis energética en Cuba se debe a múltiples factores: fallas técnicas en centrales termoeléctricas, escasez de combustible, falta de inversión estructural y mantenimiento prolongado de infraestructuras. A pesar de las promesas oficiales de mejorar la situación, los apagones prolongados continúan afectando a la población, con cortes de hasta 22 horas diarias en algunas regiones.
¿Cómo afectan los apagones al día a día de los cubanos?
Los apagones en Cuba interrumpen la vida cotidiana de manera significativa: las familias no pueden cocinar, conservar alimentos o descansar adecuadamente debido al calor y la falta de electricidad. Además, la escasez de gas obliga a muchos a cocinar con leña o carbón, lo que agrava la situación en un contexto de crisis económica.
¿Existen diferencias en la distribución de los apagones entre regiones de Cuba?
Sí, hay una percepción de desigualdad en la distribución de los apagones: mientras que algunas provincias experimentan cortes de hasta 72 horas, en La Habana los apagones suelen ser más breves y planificados. Esta situación ha generado tensiones y acusaciones de favoritismo hacia la capital, exacerbando las divisiones entre regiones.
¿Qué medidas ha tomado el gobierno cubano para resolver la crisis energética?
El gobierno de Cuba ha intentado mitigar la crisis energética incorporando grupos electrógenos y prometiendo mejoras a largo plazo, pero estas medidas han sido insuficientes. La población sigue enfrentando un colapso eléctrico con promesas de solución que no se materializan, lo que ha incrementado el escepticismo y la frustración entre los ciudadanos.
¿Cuál es la reacción de la población cubana ante los apagones?
La población cubana ha respondido con indignación y descontento creciente, expresado mediante protestas, mensajes en redes sociales y críticas directas al gobierno. Los apagones no solo afectan la calidad de vida, sino que también reflejan un profundo sentimiento de abandono y desigualdad, exacerbando las tensiones sociales en el país.
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