La rivalidad entre Leonardo “El Zambo” Perdomo y Gustavo “The Cuban Assassin” Trujillo dio un giro inesperado en Miami, cuando ambos boxeadores aparecieron juntos en un video donde aseguran haber dejado atrás sus diferencias.
En la grabación, publicada en la cuenta oficial de Trujillo (@cubanassassin305), los dos pugilistas se muestran hombro con hombro, enviando un mensaje de reconciliación: “Aquí no hay película… esto es de hombres… yo y Zam, se acabó”, se escucha decir mientras sellan públicamente el fin de su disputa, no sin antes mostrar los golpes que se dieron, entre ellos unos en la boca ensangrentada.
El gesto sorprendió a muchos, sobre todo después de las duras palabras que El Zambo había lanzado semanas atrás contra su compatriota. En aquel momento, lo acusó de incoherente y hasta dijo sentirle “lástima”.
Trujillo, por su parte, había encendido la mecha al retar públicamente al invicto del Bare Knuckle Fighting Championship (BKFC), buscando un duelo que prometía convertirse en el combate cubano más esperado del circuito.
Sin embargo, la imagen de ambos juntos parece haber cambiado el guion. Al menos por ahora, la confrontación dejó de ser en redes para convertirse en una escena de reconciliación inesperada.
Los memes no perdonan
La reacción popular no tardó en llegar. Entre bromas y aplausos, las redes sociales se llenaron de comentarios y hasta de caricaturas que satirizan el acercamiento. Uno de los memes más compartidos muestra a dos hombres abrazados, con pintura roja escondida tras la espalda, como símbolo de una paz con reservas.
Aunque el video marca un alto a los enfrentamientos verbales, muchos fanáticos se preguntan si la tregua es solo temporal o si la pelea en verdad ocurrió. La expectativa de verlos frente a frente en el ring sigue viva, más aún después de que El Zambo extendiera su récord perfecto a 8-0 con otro nocaut fulminante en Miami y Trujillo insistiera en medirse con él.
Por ahora, la historia parece haber pasado del reto a la reconciliación y del cuadrilátero al terreno mediático. Y como suele ocurrir en la diáspora cubana, los memes se encargaron de inmortalizar el momento.
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