
El polémico programa de cámaras instaladas en autobuses escolares de Miami-Dade podría volver a funcionar, seis meses después de su suspensión por fallos técnicos, críticas ciudadanas y la falta de un mecanismo claro para impugnar las multas.
El Nuevo Herald informó que durante una reunión del comité escolar celebrada esta semana, el miembro de la junta Danny Espino propuso retomar la iniciativa a través de un nuevo sistema de audiencias virtuales.
El sistema será gestionado por jueces administrativos de Tallahassee y deben resolver cerca de 8,600 impugnaciones de multas aún pendientes. La propuesta será votada el 8 de octubre.
El programa, impulsado en 2023 por el distrito escolar y la empresa privada BusPatrol, permitía emitir multas automáticas de $225 a conductores que no se detuvieran ante la señal de "stop" de los autobuses públicos. La compañía se quedaba con el 70 % de los ingresos y el 30 % iba al distrito. Los autobuses privados no fueron incluidos en esta medida.
La intención original era reforzar la seguridad de los estudiantes, pero el plan generó una ola de quejas cuando miles de conductores fueron multados, incluso asegurando que transitaban legalmente al otro lado de un separador central de vías, lo cual es permitido por la ley de Florida.
Esta situación obligó a la Oficina del Sheriff de Miami-Dade a suspender la aplicación de las multas en marzo pasado.
Una auditoría del distrito reveló serias deficiencias en el diseño e implementación del programa, señalando falta de revisión previa y escasa comunicación entre las entidades involucradas. También criticó que el contrato con BusPatrol, al generar ingresos, evitó el proceso de licitación pública.
El superintendente José Dotres pidió cautela antes de comprometer fondos públicos para cubrir los costos de las apelaciones. Sin el respaldo de la policía, el programa no podrá reactivarse, advirtió Espino, quien defiende la creación de un fondo específico para administrar ingresos y egresos del sistema.
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