
El homenaje que el grupo Teatro El Público, dirigido por Carlos Díaz, preparaba junto a la Fábrica de Arte Cubano (FAC) para conmemorar el centenario del nacimiento de Celia Cruz (1925-2003) fue suspendido a última hora por decisión del Centro Nacional de Música Popular.
En una escueta nota publicada en su cuenta de Facebook, el organismo anunció que “la presentación del grupo de teatro El Público, prevista para este domingo 19, no se realizará”, sin ofrecer motivos ni mencionar el nombre de la artista homenajeada.
La cancelación, comunicada apenas horas antes del evento, sorprendió a los organizadores y participantes, que habían ensayado durante días para rendir tributo a la Reina de la Salsa.
De acuerdo con la investigadora y crítica Rosa Marquetti en un texto difundido en Facebook, algunos de los implicados recibieron citaciones personales, órdenes inapelables y advertencias de posibles consecuencias si desobedecían la instrucción.
Marquetti calificó la suspensión como “un nuevo capítulo en la historia de la censura cultural en Cuba” y denunció el uso de “métodos de comisariado político” para silenciar una celebración artística.
“Llevan 60 años temiéndole a esa voz, aterrados por su poder de convocatoria”, escribió.
Para la autora, "llevan 60 años agrediéndola, avasallándola, volcando sobre ella la misoginia y el racismo de plantación que ha caracterizado muchas de las decisiones y las políticas en el ámbito cultural, mientras ella se erguía en el mundo como la mayor representación de lo cubano, la más conocida mundialmente, la más querida, la más aplaudida, la más homenajeada".
Recordó que Celia Cruz “fue más patriota, más cubana y más relevante que todos sus censores”, al tiempo que preguntó por los posibles méritos, obra y aportes a la cultura cubana de funcionarios y comisarios culturales como Abel Prieto, Alpidio Alonso, Fernando Rojas, Fernando León Jacomino, Indira Fajardo, Víctor Rodríguez “Vitico".
Las reacciones en redes sociales no se hicieron esperar. El director del Festival Internacional de Cine Pobre de Gibara, Sergio Benvenuto Solás, lamentó que ni siquiera se atrevieran a mencionar a la Reina de la Salsa: “¿No pudieron colocar su nombre siquiera? Vergonzoso”, dijo.
El crítico Sergio Rafael Vidal comparó la medida con los métodos totalitarios del siglo XX: “Stalin y Goebbels, donde quiera que estén, sienten orgullo de tener alumnos tan sobresalientes”, opinó.
Cientos de usuarios expresaron su indignación y tristeza. “Hasta cuándo la censura y la falta de respeto con la artista más grande y universal que ha dado Cuba”, escribió Dianna Rosa.
Para Pedrop Laureiro, “mientras más censuren a Celia Cruz, más será recordada”.
Otros, como Ruandi Góngora, denunciaron el absurdo de impedir un homenaje encabezado por “artistas de altísimo nivel profesional, cubanos todos”, y exclamó: “¿Censura? ¿En serio? ¡Qué vergüenza, qué tristeza! ¡Celia vive y vivirá!”.
Iván García consideró la suspensión “una muestra de imbecilidad institucional”: “Censurar a Celia Cruz en pleno siglo de las nuevas tecnologías no tiene sentido. ¿Quién dio la orden? ¿El Ministerio de Cultura o la Seguridad del Estado?”, preguntó.
El reclamo de transparencia se repitió en decenas de mensajes que exigieron al Ministerio de Cultura explicar las razones detrás de la cancelación. “La Ley de Comunicación Social obliga a dar toda la información”, recordó la usuaria Anyi Romera.
Para muchos, la censura del tributo confirma la persistencia del miedo oficial hacia una figura que, más de dos décadas después de su muerte, sigue siendo símbolo de cubanía y libertad.
Como escribió Rosa Marquetti, “Celia no necesita del permiso de ningún gobierno para ser lo que es: somos nosotros, el pueblo, quienes necesitamos de ella para reconstruir un país que parece hundirse sin remedio”.
Este nuevo acto de censura por parte de instituciones cubanas ocurre a pocas horas del 20 de octubre, Día de la Cultura Cubana.
Cientos de personas se reunieron el 9 de agosto en el Summer Stage del Parque Central de Nueva York para celebrar el centenario de Celia con un concierto que dejó claro que la voz y la figura de la “reina de la salsa” permanecen vivas, aunque su legado sea ignorado oficialmente en Cuba.
El legado de la icónica artista cubana, integrante de la legendaria orquesta La Sonora Matancera, brilló en abril durante la tercera edición de Billboard Mujeres Latinas en la Música. La inolvidable Reina de la Salsa recibió póstumamente el Premio Leyenda, en un emotivo homenaje a su extraordinaria carrera y su centenario de nacimiento.
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